domingo, 1 de septiembre de 2013

93.-


Ya nos encontrábamos sentados en la mesa, a punto de cenar. 
Hoy le contaríamos a los papás de Pepe, y a Solci que yo estaba embarazada, y que íbamos a ser papás. Estaba un poco nerviosa, lo admito, porque todo esto era muy raro para mí. 

- Sol a comer. -gritó Ana-
- Ahí voy.
- Bueno, dale.
- Viejo ¿Cómo estuvo el trabajo hoy?
- Bien hijo. Un poco cansador.
- Tendrías que tener vacaciones.
- Claro Horacio. 
- No sé. 
- Si viejo. Casi nunca te tomas vacaciones. 
- Tenes razón. 
- Viste. Hacelo, y se van con mamá unos días a algún lado. 
- Es verdad hijo.
- Acá vine.
- Bueno Solci. Toma -le dio un plato- Llevalo a la mesa.
- Bueno. 

Sol trajo el plato a la mesa, y luego nos sentamos todos. 
Ya nos encontrábamos comiendo. 

- ¿Qué hiciste hoy Solci?
- Hoy, nada. Mire la tele todo el día.
- Que vaga que sos.
- Callate Pedro.
- Bueno, pero tengo razón.
- No.
- Si.
- No. 
- Bueno, se calman. Vos amor parece que tenes cinco años.
- Ahh.. Tiene cinco años. -dijo Sol-
- Ves. Y después me retan a mí.
- Tonto.
- Es todo tu culpa Pepe.
- Si claro. A vos porque no te dicen nada.
- rió- Si. Y a vos si.
- Me esta peleando.
- Ai. Cortala Pedro.
- Bueno eh.
- Bueno basta. -dijo Ana- Hijo vos también, no tenes cinco años.
- Ahora la defendes a ella. Esta bien.
- Ai Pedro. Por favor.
- Sol rió- Todos están en contra de vos.
- Si, porque vos sos mas chiquita.
- Pedro dejala de pelear.
- Eso.
- Vos callate enana.
- No soy enana.
- No, claro.
- ¡Que no soy enana!
- No, lo sos Solci. Ahora termina de comer. Y vos Pedro calmate.
- Bueno amor. ¿Me das un beso?
- Ahora no.
- Que mala que sos Chaves.
- Muy mala.
- Demasiado.
- rió- Igual te amo.
- Yo también.
- sonrió y besó mi mejilla- 

Pasaron unos cuantos minutos, y en el medio de la cena me decidí a hablar, tenía que contarles que íbamos a tener un hijo. 

- Bueno. Mmm.. Nosotros con Pepe tenemos que contarles algo.
- Ai, yo ya lose.
- ¿Cómo que ya lo sabe? -dijo Pepe-
- No Pepe, eso no.
- Si, es eso. -dijo Sol- Pau ya se curo. 
- ¿En serio Pau? -dijo Ana-
- Si, ya no tengo nada. Por suerte. El tratamiento sirvió.
- Me alegra mucho.
- Gracias.
- Bueno, esa era la sorpresa.
- No, esa no es enana.
- ¿Ah no? ¿Y entonces?
- ¿Qué pasó? 

- No me asusten.
- Tranquila vieja, no pasó nada.
- Entonces cuenten que pasa.
- Bueno tranquilos. No pasó nada malo.
- En serio. -dije-
- Okei. ¿Qué noticia tienen?
- Estoy embarazada.
- ¿Qué? -dijo Sol-
- ¿Cómo que estas embarazada?
- Si, nos enteramos hoy. 
- ¿Y qué dicen? ¿Qué piensan? 

El silencio se había apoderado del comedor. Ninguno decía nada. ¿Estaban enojados? ¿Asustados? No lo sabía.

- Digan algo. -dije- 
- Me alegra muchisimo chicos. -dijo Ana- En serio. 
- Gracias vieja.
- Gracias Anita. 
- se levantó y nos abrazó- De verdad se lo merecen, y creo que este hijo les va a traer paz, y tranquilidad.
- Lo sabemos. 
- ¿Y vos viejo?
- Hora deciles algo.
- Me encantó la noticia chicos.
- Ai, ¿En serio? Por un momento creí que se había enojado.
- No, al contrario Pau. Me pone muy feliz, voy a ser abuelo.
- Si. -sonreí- Gracias.
- Se lo merecen. 
- Muchas gracias Horacio.
- Gracias viejo. 
- De nada hijo. 
- ¿Y vos Solci? ¿Qué pensas?
- No me gusta la idea de tener un sobrinito.

- ¿Ah no?
- Mentira hermana -sonrió- Me encanta.
- Tonta, me habías asustado.
- Perdón. Si me encanta.
- Me alegra, en serio. Tenía miedo de que te enojes.
- No. ¿Cómo me iba a enojar? Voy a ser tía ¿O no?
- Obvio que si. La mejor de todas.
- Te amo mucho Pau.
- Te amo hermanita.
- ¿Y yo?
- Vos no. Porque me peleas.
- Mentira tonta. Yo te quiero mucho.
- Yo también te quiero Pepe.
- Aunque me pelees.
- Vos siempre empezas.
- Mentira, vos.
- No, vos.
- Bueno basta. Los dos.
- Claro.
- No, él.
- Okei.


Nos quedamos todos ahí hablando del embarazo y del bebé. Y todo lo que teníamos que hablar sobre eso. 
Estaban todos muy felices con la noticia, de verdad.. Mi familia, nuestra, era la mejor de todas. Y la amaba por eso. A pesar de que sea muy chiquita. 

- ¿Y ya va a nacer Pau?
- No mi amor. Falta.
- ¿Cuánto?
- Todavía mucho.
- Ufa. Yo quería que nazca ahora.
- No mi amor, faltan unos meses.
- Bueno, tengo que esperar.
- Todos tenemos que esperar.
- Si, lose. 
- sonreí- 
- ¿Ya me puedo levantar?
- Si hermosa. -dijo Ana-
- Bueno, me voy a la pieza.
- Esta bien.
- Buenas noches.
- Buenas noches enana.
- Chau.

Solci se fue a dormir. Y nosotros no nos podíamos quedar allí, ya que no había espacio. Así que pedimos un remis para volver a mi casa. Cuando llegó nos despedimos de los papás de Pepe, y bajamos. 

Ya nos encontrábamos volviendo a casa, después del día largo que habíamos tenido. 



Continuara: 

..........................................................................................................................................................

Okei, salió medio chori, lo admito. Perdón. 
Buenas Noches. 

1 comentario: