lunes, 9 de septiembre de 2013

98.-


CINCO Meses después.

Ya me encontraba en mi séptimo mes de embarazo. Lo cual era algo super lindo para mí, tanto como para Pepe, y toda nuestra familia. Era muy raro lo que estaba pasando, porque todavía no caía en la cuenta de que iba a ser mamá.
Habían pasado tantas cosas en estos cinco meses, y una de ellas había sido mi papá. Había vuelto, porque quería llevarse a Sol. Pero no pudo, gracias a que mamá dejo el testamento, diciendo que la tenencia quedaba a mi cargo, cuando cumpliera la mayoría de edad. Y como cuando él vino a mi casa, yo ya tenía cumplidos los dieciocho años, no pudo llevarsela. Aunque no fue tan fácil. Fuimos a juicio, muchos problemas. Pero por suerte Sol sigue conmigo, crece y disfruta de la vida como nunca. Algo que yo ni hice, pero que quiero que ella si haga. Porque vale la pena, lose. Lo siento.


Era el día de hoy que todavía no sabíamos el sexo de nuestro bebé, ¿Y por qué? La primera vez fue porque no se mostró, y la segunda porque el médico no estaba. Okei, hoy teníamos un nuevo turno. Y por fin íbamos a saber si era nena, o nene. Muchos se inclinaban para la nena.. Yo también, lo admito. Aunque me gustaría tener un nene, también.

Miércoles por la mañana. La alarma había sonado. Si habíamos puesto la alarma, ya que teníamos turno con la obstetra a las once y media. Y como yo tenía absolutamente todos los síntomas de una embarazo, no era la excepción el aumento del sueño. A cada rato quería dormir, lo único que hacía era estar en casa. Comer. Dormir. Y mirar algo de tele. Nada mas, la panza me pesaba muchisimo, pero demasiado.
Comencé a sentir dulces besos sobre mi mejilla y comprendí que era Pedro. Lo miré a los ojos, y sonreí.

- Buen día bonita.
- Buen día hermoso.
- ¿Cómo durmieron?
- Bien, por suerte. ¿Y vos?
- Bien. Siempre que duerma con ustedes, duermo bien.
- Me encanta escuchar eso.
- A mi me encantas vos.
- ¿Con panza y todo?
- Con panza y todo.
- sonreí- Sos un tierno amor.
- Lose, lose.
- Veo que tu ego no cambió.
- Jamás.
- Espero que nuestro hijo no salga así, porque me muero.
- Tranquila. Va a ser igual a vos.
- Bueno, tampoco quiero que sea igual a mí.
- rió- ¿Por qué no?
- No. Quiero que tenga rasgos tuyos también.
- Bueno de ambos.
- Si.
- sonrió- ¿Desayunamos?
- Dale.
- ¿Qué queres desayunar?
- ¿Te hago la lista?
- rió- No. Mejor preparo yo.
- Bueno.

Pepe se levantó y se dirigió a la cocina, a preparar el desayuno. Mientras que yo simplemente me moví un poco, para quedar boca arriba, y estar un poco mas cómoda. No iba a levantarme, hasta que tengamos que irnos. Primero porque la panza ya era demasiado grande, y me pesaba mucho. Y segundo porque no tenía ganas.

Pasaron unos cuantos minutos. Y Pedro se acercó al cuarto con el desayuno. Se sentó a mi lado, y nos pusimos a desayunar.

- ¿Esta rico?
- Amor todos los días me preguntas lo mismo.
- Bueno, lo que pasa que no sale igual siempre.
- Claro. Tenes razón.
- Viste.
- ¿Y? ¿Esta rico?
- Si, esta rico.
- ¿Cómo siempre?
- Mejor.
- sonrió- Me alegro.
- Amor..
- ¿Qué bonita?
- Quiero ir al cementerio de nuevo.
- ¿Otra vez?
- Si. no sé quiero ir a verla antes de que nazca la beba.
- Bueno, esta bien.
- ¿Me acompañas?
- Obvio mi amor.
- ¿De verdad?
- Si princesa. Te acompañé la primera vez. Como no voy a ir ahora.
- Gracias, en serio.
- Nada que agradecerme amor.
- sonreí- Te amo mucho.
- Te amo.

- ¿Qué hora es?
- Las diez.
- Tenemos turno a las diez y media.
- Ya sé amor. Estamos en diez minutos de acá hasta la clínica.
- Bueno, si vos lo decís.
- Si, en serio.
- Te creo -reí- Bueno me tengo que cambiar.
- Si, yo mientras voy a llevar esto.
- Dale.

Pepe se levantó y llevó la bandeja a la cocina. Mientras que yo hice lo mismo, con la diferencia de que me dirigí al baño, a lavarme la cara y cambiarme.

Unos minutos después ya nos encontrábamos en camino hacía la clínica. No estaba nerviosa, sino que estaba ansiosa, quería saber de una vez por todas el sexo de mi hijo (o hija). 

Cuando llegamos, nos dirigimos a la secretaria. Una vez allí, nos indicaron a que pasillo teníamos que ir. Y allí esperar a que nos llamaran. 
Unos cuantos minutos pasaron, y el médico nos llama. Entramos en la habitación, lo saludamos y luego nos sentamos a charlar con él.

- ¿Cómo andan chicos?
- Bien. Por suerte.
- ¿Es panza?
- Bien, pesada.
- Me imagino. ¿Vamos a ver si hoy se deja?
- Si, ya no aguanto mas. Quiero saber que es.
- Créeme que hasta yo quiero.
- Bueno, a ver Pau acostate en la camilla.
- Bueno. 
- Ya conoces el mecanismo, te coloco el gel en la panza, y voy a presionar un poco.
- Si,si. Esta bien.
- Bueno a ver.. Empecemos. 

Comenzó a pasar el aparatito sobre mi panza. Y presionó un poco, lo cual dolió, pero siempre era igual. Su cara cambió al ver la pantalla en donde veías al bebe. Por un momento comencé a preocuparme. ¿Pasaba algo malo? No lo sabía.

- ¿Pasa algo?
- No, es solo que...
- ¿Qué pasa?- preguntó Pedro-
- Esperen chicos. Ahora les digo.
- ¿Esta bien mi hijo?
- Dario rió- Si.
- No entiendo la risa.
- Se van a sorprender cuando se los diga.
- ¿Qué pasa?
- Chicos van a tener un varón.
- ¿En serio? -sonreí-
- Si, pero..
- ¿Pero qué?
- Pero también una nena.
- ¿Qué?
- Si, felicitaciones.. Son mellizos.
- ¡Ai me muero! Mellizos. -dije con lágrimas en mis ojos- No lo puedo creer.
- Viste mi amor. Una nena, y un nene.
- Es lo mas hermoso del mundo.
- Los felicito, me sorprende en serio. 
- Gracias, de verdad. 
- Bueno, ahora van a tener que comprar todo doble.
- Lo sabemos. -reímos- 

La ecografía pasó lo mas bien. Al finalizar, Dario nos las dio. Nos despedimos de él, y nos dirigimos a nuestra casa. 

No lo podía creer íbamos a tener mellizos. Era todo muy loco, pensar que hacía unos meses me habían dicho, que por ahí no podía tener hijos. Mi felicidad era completa. 




Continuara: 

..............................................................................................................................................................

Tarde pero seguro. Aqui dos capitulos.. Se terminaaaaaaaaaaaaaaaaaa, mañana :( 
Gracias por leer, espero que les haya gustado, y son MELLIZOS :O

Y ¿De quién fue la idea? Si, si.. De Mica @Soloosoiimica Gracias esto. Aqui el capitulo dedicado para vos. Te quiero. Y vamos por la otra idea, jajajaj ;) 

97.-


Nos encontrábamos yendo a la casa de los padres de Pedro. Teníamos que ir a buscar a Sol, ya que mañana tenia que ir al colegio. La enana, se le había dado por faltar, pero no. No lo hizo, así que iría igual.

Llegamos a las casa de Pepe. Tocamos timbre, y entramos. Si, él tenia llave, pero se la había olvidado en casa, asi era Pedro. Entramos, y subimos al departamento.

- Hola vieja. 

- Hola hijo. 
- ¿Como estas? 
- Bien. ¿Y ustedes como andan? 
- Bien Ana, gracias. 
- De nada. ¿Esa panzita? 
- Bien, por suerte. Ningún problema 
- Me alegra escuchar eso. 
- Si. 
- ¿Y Sol? 
- Sol, esta en el cuarto. Mirando la tele, pero seguro que se quedo dormida 
- Seguramente. 
- Pasa a buscarla Pau. 
- Gracias Ani. 
- ¿Se quedan a cenar? 
- Realmente yo no tengo mucha hambre. Perdón. 
- No importa Pau. Otra día. 
- Si, por favor. 
- Pepe veni. Ayudame con esto. 
- Salvame Pau. -me susurro- 
- Sos un tarado. 
- Si, claro. 
- Dale Pedro. Te escuche, quiero que lo sepas. 
- Oído bionico tenes vieja. 
- Si. Ahora veni a ayudarme. 
- Como digas mami. 
- Dale Pedro. 
- Okei. Okei, perdón. 
- Pasa al cuarto Pau. 
- Si, gracias. 
- De nada.

Comencé a caminar hacia el cuarto. Tenia que primero despertar a Solci de su larga siesta, aunque siempre lo hacia. Y después teníamos que volver a casa.

Entre en el cuarto y me sente, en la cama, al lado de Sol.

- Solci. Amor. 
- Mmmm.. 
- Princesa. 
- Sali, no quiero. 
- Eii, Solci. Soy Pau. 
- Tengo sueño Pau. 
- Dale enana. Hay que ir a casa. 
- Ufa.. Yo me quería quedar. 
- No, mañana hay que ir al colegio. 
- ¿Por que? 
- Porque si princesa. Tenes que estudiar. 
- No vale. Vos no vas. 
- Y esta muy mal, eso. 
- ¿Y por que no vas? 
- Porque ahora no puedo. 
- Por mi sobrinito ¿No? 
- Si, por eso. 
- Ah bueno. ¿Y yo cuando sea grande voy a tener un sorbrinito adentro? 
- rei- Un sobrinito, un bebe hermosa. Y va a ser tu hijo. 
- Que lindo. Ya quiero ser grande para eso. 
- Ya vas a llegar. 
- Si. ¿Como esta mi sobrinito? 
- Bien. Todavía es muy chiquito igual. 
- ¿Si? 
- Si. Falta mucho para que nazca. 
- ¿Y cuando lo puedo ver? 
- Cuando me haga un estudio que se llama ecografia. 
- ¿Y ahí que se hace? 
- Se ve la carita del bebe. Y el médico te dice si es nena o nene. 
- Ai. Yo quiero que sea nena. 
- Mmm, no se todavía. 
- Igual va a ser nena. 
- ¿Y si es nene? 
- Lo voy a querer igual. 
- sonrei- Te amo Solcito. 
- Te amo mas Pau. 
- Bueno ¿Vamos? 
- Si, dale. 
- Bueno. 
- Espera, que me pongo las zapatillas. 
- Dale, te espero.

La espere a que se pusiera las zapatillas. Y luego nos dirigimos hacía el comedor. En donde se encontraban Ana y Pedro. 

- Ya esta amor.
- Bueno ¿vamos?
- Ufa, yo me quería quedar.
- Ya lo hablamos Solci.
- Ya se, tengo que ir al colegio.
- Si. 
- Bueno. ¿Mañana?
- Mañana si Ana te deja podes.
- ¿Puedo?
- Si mi amor. Amo que vengas a mi casa.
- sonrió- Si. Me dejo. 
- Bueno, entonces mañana te traemos de nuevo.
- Si. Por fa.
- Si princesa. -dijo Pepe-
- ¿Vamos?
- Si, dale. Vamos. 

Nos despedimos de Ana. Y bajamos del edificio. 
Subimos al auto. Y emprendimos camino hacía casa. 

- ¿Pepe?
- ¿Qué Solci?
- ¿Vos sos el papá del bebe de Pau?
- Si. ¿Por?
- ¿Y entonces que serías mío?
- Mmm.. No sé. -reímos-
- ¿Cómo que no sabes?
- Mmmm, seríamos cuñados. 
- ¿Y eso que es?
- Mira, por ejemplo. Vos tenes novio, entonces él es el cuñado de Pau.
- Ah. Ya entendí. 
- ¿Y cómo se va a llamar el bebé?
- Todavía no sabemos amor. -dije-
- Primero tenemos que saber si es nena o nene.
- Yo quiero que sea nena.
- Todas quieren que sea nena. ¿Por qué no un nene?
- No. 
- ¿Por qué no?
- Porque no se puede jugar a las muñecas con un nene.
- Tenes razón.
- Viste. Por eso.
- Bueno, pero yo quiero un nene. Así juega a la pelota.
- Las nenas pueden jugar a la pelota.
- Si, pero no juegan igual.
- Obvio el hombre es mejor. 
- ¡Pedro! -gritamos-
- Bueno che. Fue sin querer. 
- reímos- Llegamos. 

Bajamos del auto. Y entramos en el edificio.

Las horas pasaron y ya era de noche. Acompañe a Sol a su cuarto. La tapé con una manta, y luego me dirigí al mío. 
Me acosté y Pepe estaba a mi lado. Apoyé mi cabeza en su pecho, y él posó su mano sobre mi vientre. 

- Descansa bonita. 
- Vos también amor.
- Buenas noches. Te amo.
- Te amo también. 

Besó mi frente. Y a los pocos minutos me quedé dormida. 




Continuara: 

...............................................................................................................................................................

ME OLVIDE DE MENCIONARLO EN TW, HAY OTRO CAPITULO EL 98, LEEAAAAAAAAN.. 

domingo, 8 de septiembre de 2013

96.-


Ya me encontraba sentada en el sillón del comedor, comiendo mis frutillas con crema. Mi novio fue a comprarlas, un amor. Y de paso compro comida, pero yo no tenía muchas hambre, solo quería comer esto. Y nada mas.

- Pepe.
- ¿Qué amor?
- ¿Queres?
- No gracias. No me gustan.
- ¿Cómo que no te gustan?
- No. No sé. Las veo asquerosas.
- reí- Sos un asqueroso amor.
- Bueno che.
- ¿Te vas a cocinar?
- Si. ¿Vos queres comer?
- No. Gracias, con esto ya esta.
- ¿Segura?
- Si, de verdad.
- Bueno.
- ¿A qué hora venían las chicas?
- A las cinco. Aunque conociéndolas caen como cinco y media.
- Ah bueno. Hay tiempo todavía.
- Si, es temprano. ¿Que hora es?
- No tengo idea. Para que me fijo.
- Okei.
- Son las doce y media.
- Ah bueno. Voy a ir a buscar a Solci.
- Pero ¿Por qué no la dejas hasta mas tarde? Así estas tiempo con las chicas. No sé digo.
- Puede ser.
- Aparte a mi mamá no le molesta que este ella ahí.
- Bueno. Igual voy a llamarla, aunque seguro esta durmiendo.
- rió- Seguramente.
- Igual voy a llamar.
- Dale. Yo mientras voy a tratar de cocinarme fideos.
- reí- Bueno, si se quema la cocina, sé que fuiste vos.
- Lose. y voy a admitirlo.
- Dale anda mejor.
- Bueno. -rió-

Él se dirigió a la cocina, a preparar su cocina. Mientras que y agarré el teléfono, y marqué el número de la casa de Ana.

- Hola.
- Hola Ana. Soy Pau.
- Paulita ¿Cómo estas cielo?
- Bien. ¿Y vos?
- Bien. Gracias. ¿Qué pasó?
- Nada. Solo quería saber como estaba Sol.
- Esta durmiendo.
- Ah bueno.
- ¿Queres que la despierte?
- No, no hace falta. Me imaginaba que dormía.
- rió- Si, se acostó tarde ayer. Mirando la tele.
- Que raro ella.
- Si, siempre lo hace.
- Lose. Porque acá es igual.
- Si ¿Cómo esta esa panzita?
- Bien. -sonreí- Gracias por preguntar.
- Un placer. Ya muero por ver su carita.
- Yo también, no veo la hora de que nazca.
- Me alegra verte tan feliz. Y a Pedro también, nunca lo había visto así.
- ¿Así?
- De verdad, nunca. Le haces muy bien. De verdad, gracias Pau.
- Nada que agradecer Ana. Simplemente lo amo.
- Lose.
- sonreí- Y creo que va  a ser un gran padre.
- Lo conozco, y sé que tiene un poco de miedo. Pero esta feliz, y va a cuidar a su hijo como nadie.
- Me imagino.
- ¿Qué hace ahora?
- Se cocina.
- rió- ¿En serio? Mi hijo, y sus locuras.
- Lose. Como la entiendo. Creo que nunca cocinó en su vida, ahora empezó a hacerlo y en mi casa.
- Si la quema es mi culpa.
- Okei. -reí-
- Bueno Pau. Nos hablamos después.
- Si Ana. Nos vemos mas tarde. Chau.
- Chau Paulita. Besos.
- Besos.


Ya eran las cinco de la tarde, las chicas llegarían en cualquier momento. Supongo que Zaira antes que Flor, pero acá todo puede cambiar.
Sonó el timbre del departamento, y yo me encontraba en la habitación poniendome mi última converse. Le grité a Pepe que abriera, y así lo hizo.

Salí del cuarto, y fui al comedor, allí estaban Jaz, con su tremenda panza, ya estaba a punto de nacer mi sobrinito, bah, mi sobrinita.. Porque iba a tener una nena, y se iba a llamar Morena. Me acerqué a ella y la abracé.
En ese momento caí en la cuenta de que hacía muchos días que nos nos veíamos, ni hablábamos. Desde que pasó lo de mi mamá, nos vimos muy pocas veces.

- ¿Cómo estas conchuda?
- ¿Y ese vocabulario?
- Bueno, tenía que ser especial
- Si, claro.
- Na, en serio. ¿Cómo estas?
- Bien. ¿Y vos?
- Bien. Por suerte. Hace mil que no nos vemos.
- Si. Mira lo que es tu panza.
- Explota. -reímos-
- ¿Para cuándo te dieron fecha?
- Entre el cinco y diez de Septiembre.
- ¿Me jodes?
- No. NO te jodo.
- O sea, que mi sobrina puede nacer el día de mi cumpleaños.
- Asi es.
- Me muero, te juro.
- No, no te mueras. Que tenes que malcriarla.
- reí- Si. Lose.
- ¿Y Zaira?
- Zaira, es Zaira. No sé. Va a venir dentro de un rato.

En ese momento sonó el timbre. Abrí la puerta y era Zai. Raro, muy raro en ella llegar tarde. Si, claro. Me abrazó, y entramos al departamento. 

- ¿Cómo estas Polet?
- Bien. ¿y vos? Hace mil que no nos vemos.
- Si, mal boluda. ¿Qué nos pasó?
- No sé. 
- Yo menos.
- ¿Qué onda loca? -saludó a Jaz- 
- Bien ¿Y vos?
- ¿Tu panzita? 
- Bien, ya la gorda quiere nacer. Posta.
- Si, me di cuenta.
- Lo mismo le dije yo.
- ¡Vos! -gritó- Desaparecida, que estas.
- Si, lose. Perdón.
- Para no importa eso. -dijo Jaz- ¿Qué nos tenías que contar?
- Ah... Claro. ¿Qué es?
- Que ansiosas que son.
- Obvio, como vos.
- Si, claro.
- Bueno dale. Contanos.
- Primero ¿Quieren tomar algo?
- No, queremos saber eso que tenes para contarnos.
- Bueno, esperen. Sientense, ya vuelvo.
- ¿Chaves a dónde vas?
- Esperen les dije.

- Okei, como digas.

Fui hacía la habitación, en busca de Pedro. Quien estaba acostado mirando la tele.

- Pepe veni.
- ¿Qué pasa Pau?
- Veni. Dale.
- Bueno. ¿A dónde?
- Al comedor, vamos a contarles a las chicas..
- Ah bueno. 

Volví al comedor, pero esta vez de la mano de Pepe.

- Pepe ¿Cómo estas? -preguntó Zai-
- Zai. Todo bien ¿Y vos?
- Bien. Hace mil que no nos vemos.
- Es verdad.
- ¿Y vos Jaz?
- Ya nos acabamos de saludar Pedro.
- Bueno encima que te pregunto.
- Que tarado, dios.
- reímos- Bueno, sh. ¿Quieren que les cuente?
- Si, queremos.
- Bueno.. 
- Dale Pau sin vueltas.
- Se calman, porque no les cuento nada.
- Okei, perdón.
- Estoy embarazada.
- Ah, mira vos. -dijo Zai- ¿Qué?
- Eso. -reí- Que estoy embarazada.
- ¿Me estas cargando?
- No. -sonreí- Vamos a ser papás.
- ¿Posta?
- Si tontas. 
- Para. No puedo creerlo. -dijo Jaz- Voy a ser tía. -dijo emocionada-
- Ai tonta. No llores.
- Te juro, es la mejor noticia que me dieron en toda mi vida.
- ¡Ai si! ¡Ai si! ¡Ai si! -gritó Zai- Otro sobrinito. ¿Puedo llorar?
- Ai, son una tiernas. Las amo.. 
- Yo te amo Pochi. Ai no papa. Todavía no caigo que me dijiste que van a ser papás.
- Bueno.. 

Nos abrazamos las tres, un abrazo eterno, interminable. Mis amigas eran mi vida entera. No sé que haría sin ellas. Siempre fueron las que estuvieron conmigo a pesar de todo. Las que se preocuparon por mí, sin importar nada. 

Pasamos las tarde juntas. Nos pusimos al día con todo, realmente hacía mucho que no nos veíamos. 
Pasó la hora, y las chicas se fueron. Eran las ocho de la noche, y decidimos ir a buscar a Solci a la casa de los papás de Pepe. 





Continuara: 

..............................................................................................................................................................


Dedicado a Las putis del Wap! GRACIAS, por lo de hoy. Las quierooooooooooooooo <3 

sábado, 7 de septiembre de 2013

95.-


Comencé a sentir dulces besos, sobre mi nuca. Los cuales llegaron a mi cuello, hasta mi mejilla. Abrí mis ojos, y comprendí que ya era de día, y el sol se asomaba por la ventana. Giré hacía el otro lado, y ahí estaba Pedro. Ya con el desayuno preparado, esperando para desayunar juntos. 

- Buen día bonita.
- Buen día gordo.
- ¿Cómo dormiste?
- Bien. ¿Y vos?
- Muy bien. Traje el desayuno. ¿Desayunamos?
- Si, porque muero de hambre.
- Me parece que la bebe ya te esta reclamando comida.
- Yo creo que si. 
- rió- Puede ser. 
- Igual tengo antojo de frutillas con crema. -sonreí-
- No.
- Por fa Pepe..
- No Pau. Son las once de la mañana.
- ¡Ai! Dale, no seas malo. 
- Pero Pau, te va a hacer mal.
- No creo. A lo sumo vomito.
- ¡Que asco Paula!
- Bueno che. En serio, tu hijo quiere eso.
- No mientas. Vos lo queres.
- Bueno.. Puede ser ¿Me compras?
- ¿Desayunamos primero?
- Bueno, dale. 

Nos sentamos a desayunar, sobre la cama. Y en ese suena mi celular.. Lo agarré y miré quien era. Un mensaje de las chicas.

- "Euuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu, yo las extraño :(" -Zaira-
- "Yo tambiéeeeeeeenn. ¿Qué onda ustedes?" -Jaz-
- "Holaaaaaaaaaaaaa" -dije-
- "Paulaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa, apreció la chica desaparecida" 
- "Ai si. Ai si. Ya no nos habla" 
- "Callateeeeeeee Zairaaaaaa"
- "Tengo razón" 
- "Si, tiene razón" 
- "Deja de acotar Jazmín" 
- "Acoto lo que quierooooooo wacha. Porque nos djaste. Y tu sobrino te necesita"
- "¿Qué le pasó a mi sobrino?"
- " Nada. Solo lo dije para molestar, todavía le queda un mes y medio dentro de mi panza"
- "Jajajaja. Bueno, esta bien"
- "Escucheeeeeeeen.. ¿Nos juntamos hoy?"
- "Aiiiiiii ssiii. Por favoorr"
- "Esta bieeennn" -dije-
- "Vamooooooooooos, que Paula se puede juntar"
- "No lo puedo creer. Lloro de emoción"
- "Lloremos Zai" 
- "Son una pelotudas"
- "Boluda ¿Te das cuenta? Nos vamos a ver"
- "Después de tantos años"
- "Ai. Vayanse a la mierda"
- "No. No. No. A ver si se enoja, y no nos juntamos nada"
- "Jajajaja. Tenes razón, hay que tratarla bien
- "Eso."
- "Amor de mi vida, de mi corazón, hermosa. ¿Nos juntamos hoy?"
- "Si amoreeeeees"
- "Bieenn. ¿En dónde?"
- "En mi casa ¿Quieren?" -dije-
- "Bueno daleeee."
- "Esaaaaaaaaaaaaaaa, me queda cerca"

- "Tarada que sos Zai"
- "Bueno che"
- "Okeeeiii... ¿A qué hora Polet?"
- "No sé.. Mmm.. A las cinco ¿Les parece?"
- "Si, perfecto"
- "Okei, nos vemos a las cinco entonces."
- "Si. Aparte les tengo que contar algo"
- "¿Quéee cosaaaaaaaaaaaaaaaaa?"
- "¿Quéeeeeeeeeeeeee? ¿Quéeeeeeeeeeeeeeeee"
- "Conta. Contaaaaaaaaa" 
- "Daleeeeeeeeeeee"
- "Noooooooooooooo. Esperen hasta las cinco y ahí les cuento"
- "Sos mala Chaveeeeeeeeeees"
- "Si. Demasiado malaaaaaaaaaaaaaaa"
- "Okei. Ahora no les cuento nada"
- "No. Porfaaaaaaaaaaa" 
- "Nooooooooo, contanos.. Daleeeeeeeee"
- "Esta bien. Pero a las cinco, cuando vienen"
- "Dale :)"
- "Escuchen. Traigan comida"
- "Jajajaja. Que raro vos pidiendo comida"
- "Bueno, mi estómago necesita comer"
- "¿Tu estómago? ¿O vos? Eso sonó raro"
- "Jajajaja. Puede ser..."
- "Paraaaaaaaaaaaaaaaaaaaa. ¿Voooooooss?"
- "Shhh. Las espero a las cinco. Nos vemos feaaas"
- "Paulaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa"
- "Chauuuuuuuuuuuuuuuu"
- "Sos una forra del ortoooooooooooooooooo"
- "Okeiiii.. Mueraaaaaaaaan perras" 
- "Vos vas a morir hoyyyyy"
- "Si claro. Nos vemos, adiós. Ahora me voy a seguir desayunando. Bye feitas"
- "Adiós feotas. Nos vemos"
- "Mueran bitches. Chau" 

Dejé mi celular de lado. Y seguí desayunando con Pepe.

- ¿En qué estábamos?
- No sé.
- Ah si. En ibas a comprarme frutillas. ¿No amor?
- No. 
- ¡Ai que malo! Heriste mis sentimientos.
- rió- Tonta.
- Estoy sensible ¿Sabías?
- Bueno. No lo sabía.
- La maternidad me pone así.
- Si claro.
- Volviste a herir mis sentimientos.
- rió- Bueno perdón.
- No te rías tonto. ¿Mira si era de verdad?
- Pero como no lo es.
- Claro. Te aprovechas de mí.
- Nada que ver.
- Okei. ¿Me vas a comprar mis frutillas?
- Si gorda. 
- sonreí- Si. Gracias mi amor. Te amo mucho. Sos mi todo, te quiero.
- Okei. Okei. ¿Todo por qué te compro frutillas?
- Mmm.. No sé.
- Ahora vos heris mis sentimientos.
- Vez. Así se siente. -reímos- 
- Terminamos de desayunar y vos a comprar.
- Gracias, en serio.
- No es nada bonita.
- Bueno.
- ¿Hablabas con las chicas?
- Si. Dicen que estoy desaparecida.
- Y bueno.. Por ahí un poco de razón tienen..
- Puede ser.
- ¿Qué te dijeron?
- Ah nada. hablamos. Y nos juntamos hoy a las cinco, acá en casa.
- ¿Vienen para acá?
- Si. 
- ¿Queres que me vaya?
- No amor. Quedate, aparte así le contamos que estoy embarazada.
- Bueno, esta bien.
- sonreí- Al fin y al cabo son tus amigas también.
- Tenes razón.
- Por eso. -sonreí- Ya terminamos de desayunar.
- Sos terrible.
- reí- ¿Me vas a ir a comprar las frutillas con crema? 
- Si amor.
- Bueno. yo me voy a bañar mientras.
- Dale. ¿Compro algo para comer?
- Si. No sé. 
- ¿Qué?
- Cualquier cosa. Me da lo mismo.
- Okei. Ya vuelvo.
- Dale, te espero. Y también a mis frutillas. 
- rió- Okei.

Él se fue, y yo entre a bañarme. 




Continuara: 

................................................................................................................................................................

94.-


Llegamos al departamento, y entramos.
Realmente estaba un poco cansada. Pero bueno, era lo de menos. Sentía como si la panza me pesara, y solamente estaba de un mes y medio.

Estábamos solos, ya que Solci se había quedado a dormir en la casa de los papás de Pepe. Llegué a la habitación y me senté en la cama. Me encontraba un poco cansada. 

- ¿Tenes sueño amor?
- Un poco ¿Vos?
- No.
- Que suerte la tuya. Siempre tenes energías para todo.
- Energías para muchas cosas tengo.
- Sos un desubicado Pedro.
- Bueno che. Yo solo quería ser gracioso.
- Si, claro. Gracioso. 
- En serio amor. ¿No me crees? 
- No. Lo que dijiste fue con cualquier intención, menos graciosa. 
- Me ofendiste.
- Sentite ofendido.
- rió- Okei. 
- Tonto. ¿Me das un beso?
- El beso termina mal.
- ¿Mal? ¿O bien?
- Mmmm..
- Sos un tarado.
- Bueno. Un tarado que te ama.
- Lose. 
- sonrió- Te amo.
- Te amo mas. 
- Yo mas.
- No. Yo.
- Bueno basta.
- Si. ¿Y mi beso?
- ¿Queres el beso?
- Obvio que si.
- Bueno. 

Se acercó a mí. Apoyó sus manos sobre el colchón de la cama, a cada lado de mis piernas. Y acercó si rostro al mío. 

- ¿Un beso así?
- Mmm..
- ¿O así? -corrió su cara a mi cuello-
- Mmm..
- ¿O..?
- Ya esta. Dame mi beso.
- Que poco romántica Chaves. 
- Quiero mi beso. 
- rió- Okei. 

Acercó su boca a la mía. Y unimos nuestros labios en un beso. 
Un beso que fue el comienzo de una de las noches mas lindas que viví en mi vida... 


Me encontraba acostada en la cama, a su lado. Él acariciaba mi espalda. Mientras que yo tenía mi mano sobre su pecho. 

- Amo pasar noches así con vos.
- A mi también me encanta.
- Y mucho mas ahora.
- ¿Ahora?
- Si no sé. Es raro, ahora que tengo una personita dentro mío, es mas ¿Dulce? 
- Puede ser. Nunca sentí a nadie dentro de mi panza.
- reí- Que tonto. Bueno, y creo que nunca vas a sentirlo.
- Obvio que no.
- Todavía no puedo creer que estamos por ser papás.
- Yo tampoco. 
- Es todo muy raro. Demasiado.
- Si, pero lindo también.
- Obvio mi amor. ¿Sabes algo?
- ¿Qué?
- Vas a ser el mejor papá de todos. Te lo aseguro.
- ¿Vos decís?
- Si mi amor.
- Eso espero. No estoy muy canchero en esto d ser padre.
- Yo tampoco.
- Pero vos sos la mamá. Es mucho mas fácil.
- ¿Vos crees?
- Si Pau. Los hijos siempre se afianzan mas rápido a las madres.
- Eso espero. 
- De verdad Pau. No te preocupes por eso.
- Tengo miedo. 
- ¿Miedo a qué?
- A todo. Al parto. No sé, me da cosita.
- Tranquila mi amor. No va a pasar nada. 
- Lose. pero igual, es ese miedo que creo que todas las madres primerizas tienen.
- Si, supongo que si.
- besó mi frente- Tranquilízate. 
- Si. 
- ¿Dormimos?
- Si, porque muero de sueño.
- ¿Ahora morís de sueño?
- Basta. Tonto, sabes que me da verguenza.
- Bueno perdón. 
-Dale. Durmamos. 
- Si. ¿Puedo hacer algo antes?
- Obvio ¿Qué?
- Esto. 

Se levantó de mi lado. Y se agachó hasta mi vientre. Y allí comenzó a hablarle a mi panza. Bah, a su hijo (o hija) en realidad. 

- Hola mi amor. Bueno, quería decirte que papá te ama mucho, y que siempre va a estar acá con vos. Buenas noches. 

Besó mi vientre. Y volvió a mi lado.

- Listo.
- sonreí- Sos un tierno.
- Bueno ahora tenemos que decirle buenas noches también. 
- Obvio. -reí-
- Sino se va a enojar.
- Exactamente. 
- rió- ¿Ahora si dormimos?
- Si. Porque se me cierran los ojos.
- Dale.
- Buenas noches amor.
- Buenas noches princesa.
- Descansa. 
- Vos también.

Me acomodé sobre su pecho. Y él colocó su mano sobre mi vientre, encima de la mía. 
Y así nos quedamos. 
Besó mi frente. Y volvió a hablarme.

- Descansa bonita. 
- Vos también.
- Te amo.
- Te amo gordo. 

Volvió a besar mi frente. Y poco a poco comencé a cerrar mis ojos. Hasta que caí en un sueño profundo. 





Continuara: 

...........................................................................................................................................................

domingo, 1 de septiembre de 2013

93.-


Ya nos encontrábamos sentados en la mesa, a punto de cenar. 
Hoy le contaríamos a los papás de Pepe, y a Solci que yo estaba embarazada, y que íbamos a ser papás. Estaba un poco nerviosa, lo admito, porque todo esto era muy raro para mí. 

- Sol a comer. -gritó Ana-
- Ahí voy.
- Bueno, dale.
- Viejo ¿Cómo estuvo el trabajo hoy?
- Bien hijo. Un poco cansador.
- Tendrías que tener vacaciones.
- Claro Horacio. 
- No sé. 
- Si viejo. Casi nunca te tomas vacaciones. 
- Tenes razón. 
- Viste. Hacelo, y se van con mamá unos días a algún lado. 
- Es verdad hijo.
- Acá vine.
- Bueno Solci. Toma -le dio un plato- Llevalo a la mesa.
- Bueno. 

Sol trajo el plato a la mesa, y luego nos sentamos todos. 
Ya nos encontrábamos comiendo. 

- ¿Qué hiciste hoy Solci?
- Hoy, nada. Mire la tele todo el día.
- Que vaga que sos.
- Callate Pedro.
- Bueno, pero tengo razón.
- No.
- Si.
- No. 
- Bueno, se calman. Vos amor parece que tenes cinco años.
- Ahh.. Tiene cinco años. -dijo Sol-
- Ves. Y después me retan a mí.
- Tonto.
- Es todo tu culpa Pepe.
- Si claro. A vos porque no te dicen nada.
- rió- Si. Y a vos si.
- Me esta peleando.
- Ai. Cortala Pedro.
- Bueno eh.
- Bueno basta. -dijo Ana- Hijo vos también, no tenes cinco años.
- Ahora la defendes a ella. Esta bien.
- Ai Pedro. Por favor.
- Sol rió- Todos están en contra de vos.
- Si, porque vos sos mas chiquita.
- Pedro dejala de pelear.
- Eso.
- Vos callate enana.
- No soy enana.
- No, claro.
- ¡Que no soy enana!
- No, lo sos Solci. Ahora termina de comer. Y vos Pedro calmate.
- Bueno amor. ¿Me das un beso?
- Ahora no.
- Que mala que sos Chaves.
- Muy mala.
- Demasiado.
- rió- Igual te amo.
- Yo también.
- sonrió y besó mi mejilla- 

Pasaron unos cuantos minutos, y en el medio de la cena me decidí a hablar, tenía que contarles que íbamos a tener un hijo. 

- Bueno. Mmm.. Nosotros con Pepe tenemos que contarles algo.
- Ai, yo ya lose.
- ¿Cómo que ya lo sabe? -dijo Pepe-
- No Pepe, eso no.
- Si, es eso. -dijo Sol- Pau ya se curo. 
- ¿En serio Pau? -dijo Ana-
- Si, ya no tengo nada. Por suerte. El tratamiento sirvió.
- Me alegra mucho.
- Gracias.
- Bueno, esa era la sorpresa.
- No, esa no es enana.
- ¿Ah no? ¿Y entonces?
- ¿Qué pasó? 

- No me asusten.
- Tranquila vieja, no pasó nada.
- Entonces cuenten que pasa.
- Bueno tranquilos. No pasó nada malo.
- En serio. -dije-
- Okei. ¿Qué noticia tienen?
- Estoy embarazada.
- ¿Qué? -dijo Sol-
- ¿Cómo que estas embarazada?
- Si, nos enteramos hoy. 
- ¿Y qué dicen? ¿Qué piensan? 

El silencio se había apoderado del comedor. Ninguno decía nada. ¿Estaban enojados? ¿Asustados? No lo sabía.

- Digan algo. -dije- 
- Me alegra muchisimo chicos. -dijo Ana- En serio. 
- Gracias vieja.
- Gracias Anita. 
- se levantó y nos abrazó- De verdad se lo merecen, y creo que este hijo les va a traer paz, y tranquilidad.
- Lo sabemos. 
- ¿Y vos viejo?
- Hora deciles algo.
- Me encantó la noticia chicos.
- Ai, ¿En serio? Por un momento creí que se había enojado.
- No, al contrario Pau. Me pone muy feliz, voy a ser abuelo.
- Si. -sonreí- Gracias.
- Se lo merecen. 
- Muchas gracias Horacio.
- Gracias viejo. 
- De nada hijo. 
- ¿Y vos Solci? ¿Qué pensas?
- No me gusta la idea de tener un sobrinito.

- ¿Ah no?
- Mentira hermana -sonrió- Me encanta.
- Tonta, me habías asustado.
- Perdón. Si me encanta.
- Me alegra, en serio. Tenía miedo de que te enojes.
- No. ¿Cómo me iba a enojar? Voy a ser tía ¿O no?
- Obvio que si. La mejor de todas.
- Te amo mucho Pau.
- Te amo hermanita.
- ¿Y yo?
- Vos no. Porque me peleas.
- Mentira tonta. Yo te quiero mucho.
- Yo también te quiero Pepe.
- Aunque me pelees.
- Vos siempre empezas.
- Mentira, vos.
- No, vos.
- Bueno basta. Los dos.
- Claro.
- No, él.
- Okei.


Nos quedamos todos ahí hablando del embarazo y del bebé. Y todo lo que teníamos que hablar sobre eso. 
Estaban todos muy felices con la noticia, de verdad.. Mi familia, nuestra, era la mejor de todas. Y la amaba por eso. A pesar de que sea muy chiquita. 

- ¿Y ya va a nacer Pau?
- No mi amor. Falta.
- ¿Cuánto?
- Todavía mucho.
- Ufa. Yo quería que nazca ahora.
- No mi amor, faltan unos meses.
- Bueno, tengo que esperar.
- Todos tenemos que esperar.
- Si, lose. 
- sonreí- 
- ¿Ya me puedo levantar?
- Si hermosa. -dijo Ana-
- Bueno, me voy a la pieza.
- Esta bien.
- Buenas noches.
- Buenas noches enana.
- Chau.

Solci se fue a dormir. Y nosotros no nos podíamos quedar allí, ya que no había espacio. Así que pedimos un remis para volver a mi casa. Cuando llegó nos despedimos de los papás de Pepe, y bajamos. 

Ya nos encontrábamos volviendo a casa, después del día largo que habíamos tenido. 



Continuara: 

..........................................................................................................................................................

Okei, salió medio chori, lo admito. Perdón. 
Buenas Noches.