sábado, 17 de agosto de 2013

88.-


- ¿Sabías que te amo?
- Si. Lo sabía. ¿Y vos sabías que y mucho mas?
- No. Yo solo sabía que me amabas.
- Y mucho mas que vos. 
- Eso es mentira Alfonso.
- Vos estas mintiendo Chaves.
- ¡Cállate Alfonso!
- Vos Chaves. 

- ¡Pau! -se escuchó que Sol gritó- ¡Veni!
- giré mi cabeza y la miré- ¿Qué pasa Solci?
- Veni. Dale.
- Bueno. 

Me levanté del banco, y me dirigí hacía donde ella se encontraba, para saber que quería. Cuando llegué, estaba en piso, creo, que se había caído de la hamaca.

- ¿Qué te pasó Solci?
- Me caí. 
- reí- ¿Cómo?
- No te rías tonta. Me estaba hamacando y me caí.
- Perdón. Dame la mano. -le tendí mi mano y ella la tomó-
- ¿Vamos a casa?
- Si, dale. Vamos.

- ¿Qué te pasó princesa? -preguntó Pepe-
- Me estaba hamacando y me caí. -rió- ¿Vos también te vas a reír?
- perdón, pero es un gracioso.
- Por suerte no te pasó nada.
- Si. ¿Vamos?
- ¿Por qué tanto apuro por ir a casa?
- Quiero ir al baño.
- Ah. Me lo hubieras dicho antes.
- Sorry. Pero no iba a gritarlo a los cuatro vientos.
- reí- Bueno, vamos. ¿Pepe venís con nosotras?
- Obvio.

Comenzamos a caminar en dirección a nuestra casa. Llegamos rápido, ya que Solci quería ir al baño. 


Las horas habían pasado. Afuera ya estaba oscuro. Hacía un poco de frío, lo cual implicó que nos sentaramos en el sillón, con una manta, por encima de nosotros. Mientras que mirábamos la televisión, y esperábamos la pizza. Si, habíamos pedido pizza, ninguno tenia ganas de cocinar.

Sonó el timbre del portero, y Pepe se levantó a atender..Yo, definitivamente no iba a levantarme, estaba super cansada, y tenía frío.

- No te alteres Chaves.
- Bueno. -reí-
- Sos mala. Ya me las voy a cobrar.
- Bueno, cuando quieras. Espero tu venganza.
- ¡La pizza! -gritó Solci- Se va a ir.
- Que se vaya.
- le tiró con un almohadón- Tengo hambre Pedro Alfonso.
- Ah, pero veo que los genes vienen de familia. 
- ¡Basta Alfonso! -gritamos al mismo tiempo-
- Bueno. Che. -atendió el portero- Okei. Dale, ya bajo. Ahí vengo.
- Bueno. 

Pepe bajó a buscar la pizza. Mientras que nosotras seguíamos ahí, mirando la tele. 

- ¿Pau?
- ¿Qué bonita?
- ¿No me voy a ir con papá no?
- No princesa. ¿Por?
- Por lo que pasó el otro día. 
- No amor. No te va a llevar con él, en serio.
- Bueno, mejor. Porque no quiero irme.
- Y yo no pienso dejar que te vayas. -la abracé-
- Aparte, me gusta estar con vos. Y con Pepe.
- Y a mí me encanta que estemos juntos.
- Si. -sonrió- Te amo Pau.
- Yo también te amo hermanita.
- ¿Y la pizza? Tengo hambre.
- Ya va a subir Pepe.
- Bueno que se apure.

A los pocos minutos Pedro subió con la caja de pizza en su mano. Nos sentamos en el sillón, los tres, con una mesa frente a nosotros. Y nos pusimos a comer. 
Mirábamos una película de dibujitos, como siempre. Porque Solci, miraba Disney Channel, todos los días de su vida. "El rey león".

Terminamos de cenar, y la película estaba terminando. Pero Solci, se había quedado dormida. Me levanté con cuidado para no despertarla. 

- ¿Queres que la lleve yo Pau?
- No esta bien gordo.
- Bueno, mientras yo levantó esto.
- Dale, ya vuelvo. 
- Bueno. 

Levanté a Solci en mis brazos, y me dirigí a su habitación. Allí la acosté sobre la cama. Y besé suavemente su frente. Ella abrió sos ojitos, y sonrió.

- Descansa princesa.
- Quédate conmigo un ratito. 
- Hasta que vuelva a dormirte ¿Si?
- Esta bien.
- besé su cabeza- Soña cosas lindas. 
- Gracias Pau.
- Te amo, mi chiquita.
- Yo también.

Ella volvió a cerrar sus ojitos. Y se durmió, unos cuantos minutos después. 
Me levanté con cuidado de la cama, cerré la puerta de la habitación y fui a donde se encontraba Pedro. Ya había levantado todo lo que habíamos usado para cenar. Y estaba sentado en el sillón, esperándome.

- ¿Ya se durmió?
- Si, por suerte. Espero que duerma toda la noche.
- Si, no te preocupes. 
- me senté a su lado- Tiene mucho miedo. No quiere irse con mi papá.
- Tranquila amor. No se la van a llevar. 
- Espero. Me muero si me la sacan, en serio. 
- Basta bonita. No pienses en eso. No te la va a sacar nadie, te lo prometo.
- Gracias, en serio.
- No me agradezcas nada. Siempre voy a estar con vos.
- Te amo.
- Te amo. Mucho. 

Unimos nuestros labios en un beso, un beso que duró bastante. Cuando nos separamos, a poyé mi cabeza sobre su pecho.. 

- No me olvidé que me tengo que cobrar lo de hoy.
- ¿Lo de hoy? ¿Qué cosa?
- Si. Hacete la tonta.
- Basta Alfonso. Fue tu culpa.
- Mentira. Ustedes se complotaron contra mí.
- ¿Nosotras? Nada que ver. Estas loco.
- Si, loco por vos. -se posó encima mío. A horcajadas de mí-
- ¿Qué haces Pedro? Salí de arriba tonto.
- No. Ahora sos mía.
- Siempre lo fui ¿Nunca te enteraste?
- Hasta ahora.
- Tonto. Dale, en serio.
- ¿Qué no puedo hacer esto? -acercó su rostro al mío-
- No. 
- ¿Y esto tampoco? -besó mi cuello- 
- No. 
- ¿Y esto menos? -pasó sus manos por debajo de mi remera- 
- Mmm..
- sonrió triunfante. Comenzó a subir lentamente con sus besos hacía mi boca- ¿Y esto? -besó mis labios-
- Eso no te lo discuto.
- Lo otro tampoco me lo discutiste.
- Bueno, puede ser. 
- Sh.. Basta de hablar. 

Besó mis labios, con pasión. Pero con ese toque de ternura al mismo tiempo. Volvió a posar sus manos debajo de mi remera. Y ... 


Nos encontrábamos acostados en la cama, luego de haber hecho el amor. Estaba apoyada sobre su pecho, del lado derecho. Mientras el acariciaba mi espalda desnuda, y yo entrelazaba los dedos de su mano con la mía. 

- Creo que tenemos que dormir.
- Si.
- Tengo mucho sueño, yo. No se vos.
- Si, tengo sueño, pero no tanto.
- Bueno, yo muero de sueño.
- rió- Descansa preciosa.
- sonreí- Vos también bonito. Te amo.
- Te amo mucho mas. 

Cerré mis ojos, y me dejé caer en un sueño profundo.



Continuara: 

...........................................................................................................................................................

Y un día tenía que volver, perdón por no haber subido... Me super cope con mi otra novela. Las quiero, subo otro en un rato, si lo temrino, y si no mañana :) 

1 comentario: