martes, 28 de mayo de 2013
50.-
Estuvimos allí con ella un rato mas, cuando miré la hora se habían hecho las 7 y media de la tarde. Nos despedimos de mi mamá, y nos fuimos.
Estábamos saliendo de la clínica, cuando alcé a Sol en mis brazos, ya que se encontraba con un poco de sueño, y comenzamos a caminar.
- ¿Pau ahora vamos a la casa de Pepe?
- No, nos vamos a casa mi amor.
- Ah bueno.
- ¿Cómo que se van a su casa?
- Si, Pepe. Ya mi mamá esta bien...
- Si, pero todavía no volvió a su casa.
- Ya lose, pero yo no quiero invadir mas tu lugar, aparte necesito estar con mis cosas, en mi lugar.
- ¿Por qué no me lo dijiste antes?
- No se, perdón.
- Esta bien Paula, es tu desición.
- Por favor, no te enojes conmigo.
- No me enojo, pero estuviste todos estos días en mi casa, un día mas ¿Qué te hace?
- Ya se que estuve un montón de días ahí, pero no quiero molestar mas.
- No molestas Pau, no seas tonta. Por favor quedate un días mas.
- No Pepe, perdón. Ya lo decidí, me voy a mi casa.
- Esta bien. Vamos.
Emprendimos camino hacía MI casa, como le había dicho, sentía que de alguna forma estaba "invadiendo" su lugar, el lugar que le pertenecía a él, su espacio, y el de sus papás, y ya no quería sentir eso. Es por eso que decidí volver a mi casa, aparte mi mamá ya estaba bien.
Fuimos todo el camino, sin hablarnos, él se había enojado conmigo, y un poco de razón tenía, pero tampoco se ponía en mi lugar, ¿Acaso estando él en mi lugar no sentiría lo mismo? ¿Entonces yo tendría que hacerme la enojada? No lo entiendo, estuvimos una semana juntos, ¿Y se enoja por esto? Es un chiquilín, odiaba que hiciera estas cosas.
Llegamos al edificio, en la puerta, nos paramos y nos miramos a los ojos.
- Bueno, llegamos.
- Si.
- ¿Queres pasar?
- No, es tarde, me voy a mi casa.
- Dale, Pepe. Por favor, no te enojes.
- Ya esta Paula, ya me enoje.
- Soy muy malo conmigo ¿Sabes? ¿Por qué no podes entender que necesito estar sola?
- Porque no quiero dejarte sola ¿Lo entendes? -gritó-
- Bueno, no me grites. Yo lo entiendo, pero por favor, solo un día ¿Sí?
- No se, bueno me voy.
- Esta bien, hace lo que quieras.
- ¿Ahora vos te enojas?
- No estoy enojada Pedro.
- Cuando me decís Pedro si estas enojada.
- Bueno esta bien. pensa lo que quieras.
- Si, pienso lo que quiero.
- Sos un chiquilín ¿Sabías?
- Si, soy un chiquilín. Y vos una caprichosa, y terca.
- Esta bien soy todo eso, ¿Algo mas?
- Chau Paula, me voy a mi casa. No quiero seguir peleando.
- ¿Quién esta peleando?
- Vos, conmigo. Yo con vos. Los dos.
- Para pelear hacen falta dos, y yo no me peleo. Sabelo.
- Puff, chau.
- Chau. -besé su mejilla- A pesar de toda esta chiquilinada que armaste, te sigo amando igual, y mas que antes.
- Si claro. -se iba caminando-
Entré al edificio con Sol en mis brazos, subimos por el ascensor, llegamos al departamento. Cuando entré, la llevé a su cuarto, ya que se encontraba dormida, realmente estaba cansada la enana. La recosté en su cama, la tapé con la colcha, besé su frente diciendo un "descansa princesa" y me fui al comedor.
Me senté en el sillón, y las lágrimas comenzaron a brotar por mis ojos, como las gotas de lluvia, así de repente, sin mas ni menos.
Habían pasado demasiadas cosas hoy, mi mamá se había despertado, mi pelea con Pedro, yo volví a mi casa, mil mal estado. ¿Algo mas podía pasarme? No se. Pero realmente necesitaba descargarme, y llorar, llorar, y llorar toda la noche si hacía falta. No quería hacer una locura, no quería volver a cortarme, ¡No! Por una vez en la vida, quería ganarle a mi cabeza, y decir "Yo puedo, yo soy fuerte", y así lo hice, me levanté del sillón, y me dirigí al balcón. Me senté en el suelo, y dejé que la brisa del viento chocara contra mi rostro, y así secara mis lágrimas saladas, como el agua del mar, que caían y caían sin parar. Lo único que hacía era pensar, y pensar en todo lo que había pasado. Primero mi mamá, se había despertado, estaba bien, estaba conmigo, otra vez, como lo había pedido, la necesité mucho estos días, no podría soportar que volviera a pasar algo así. Y después lo de Pedro. la "pelea" como él lo llama, Una discusión que se generó por una chiquilinada de él, de sus tantos caprichos, que lo único que quería era que vaya a su casa a dormir. Es ilógico lo que dice, estuve cinco días, solo necesitaba estar sola y pensar un poco en todo esto, en la situación en la que me encuentro, se que él no quiere dejarme sola, pero solo un día nada mas, no voy a cometer ninguna locura, y hasta ahora por lo menos no lo hice.
A pesar de todas esa cosas y caprichos que él tenía, yo lo seguía amando y creo confirmar que aún mas que antes, porque quería cuidarme, quería hacerme feliz, y estar conmigo, nada mas. Mis lágrimas seguían cayendo por mi rostro, y la brisa del viento seguía soplando fuertemente.
En un momento siento que alguien me pasa sus brazos por encima de mis hombros, por la espalda, y era ella, la personita que me acompañó durante estos días, en los cuales estuve mal, llorando todo el tiempo, sin ningún, o varios motivos.
Me abrazó fuerte por la espalada, y yo me aferré a su abrazo, realmente necesitaba uno, en este momento, un abrazo de alguien a quien amaba, a quien quería con mi vida, de alguien quien me hacía feliz, y definitivamente ella EL abrazo perfecto, mi hermana del alma, de sangre aunque no lo seamos, mi mitad, mi media naranja, mi Sol, mi luna, mi cielo, todo mi mundo, de ella, Sol.
Continuara:
..................................................................................................................................................
Capitulo de pelea, pero un poco tierno a la vez ¿Combo perfecto? jajaja. Espero comentarios.
PERDON, perdon mil perdones por no subir, en el cole me mataron a pruebas esta semana. Prometo maraton ahora, espero que me entiendan, y gracias por bancarme. Soy @Mika_PauChaves
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario