domingo, 30 de junio de 2013

68.-


LUNES por la mañana ya me encontraba sentada en el comedor desayunando.
Afuera hacía frío, realmente no entendía como podía hacer tanto frío. Me encontraba tomando un matecocido, con tostadas, sentada con mi mamá.
Ella por suerte estaba bastante bien, no había vuelto a tener un descompensación, pero sabía que pronto...

- ¿Cómo dormiste hija?
- Bien, mami. ¿Y vos?
- Bien. Aunque hacía demasiado frío.
- Si. No entiendo como puede hacer tanto. -reí- Me voy a hacer cubito caminando al colegio.
- ¿Y por qué no vas en colectivo? ¿O remis?
- No, esta bien. Me gusta caminar, aunque haga frío.
- Bueno. -rió-
- ¿Y Solci? ¿No va al colegio hoy?
- Si, pero la voy a despertar mas tarde. Aparte hace frío. Con que duerma un ratito mas, no pasa nada.
- Ah bueno esta bien. ¿Después la retiroo yo?
- Si, hija. Igual si salís mas tarde del colegio, o mas temprano avisame, así la voy a buscar yo.
- Ajam. ¿Qué hora es?
- Emm.. las 7 en punto.
- Bueno, ya me tengo que ir. El horror.
- rió- Cada frase decís hija.
- sonreí- Puede ser.
- ¿Vas con Zai?
- Supongo. Si no me pasa a buscar en cinco minutos, salgo.
- Okei. Yo voy a ordenar mi cuarto.
- Esta bien mami. Te amo.
- Yo también hija. Cuidate.
- Si mami. -sonreí-

Salí del departamento, y Zai bajaba por las escaleras. Tenía una sonrisa en su rostro como todos los días desde que estaba de novia con Hernán. Me encantaba verla feliz, era una de mis mejores amigas y una de las personas a las que mas quería.
Se acercó a mí, y me saludó.

- ¡Pochiiiiiiiiiiiii! -gritó-
- Shhhh. No grites loca. No te das cuenta que son las siete de la mañana.
- rió- Bueno que se enteren, estoy saludando a mi amiga.
- Tierna. ¿Cómo estas?
- Bien. Bien. Bien. -sonrió- ¿Y vos?
- Bien. ¿Y a qué se debe ese "bien, bien, bien"?
- Mmmm. A muchas cosas. ¿Vamos? Y te cuento ¿Si?
- Dale vamos.

Salimos del edificio, sin antes abrigarnos como equecos. Nos moriamos del frío que hacía. Pero tercas como nosotras no hay, igual iríamos caminando al colegio haga cinco grados bajo cero o veinte grados. 
Caminábamos por la calle, y charlábamos de lo que haríamos hoy. En realidad mucho no haríamos, ya que yo tenía comedia musical y Zai hacía jockey. Éramos todas unas deportistas. 

Llegamos al colegio. Era un poco temprano todavía, así que nos sentamos en el piso de la vereda, apoyadas contra la pared. Había algunas personas, pero no muchas.
Miré a mi izquierda y venía Pepe caminando. La única situación que se me venía a la cabeza era la noche que habíamos hecho el amor. Juro que no entendía porque, él me hacía feliz de miles de maneras pero esta me marcó a fuego, una vez mas, Pedro quedará grabado en mí, literal y sentimentalmente, por siempre. Se acercó a nosotras, se agachó y besó mis labios, en forma de saludo. Y luego saludó a Zai.

- Buen día mi amor. -besó mis labios- Hola Zai. ¿Cómo estas? 
- Pepe. Bien. -sonrió-
- Buen día gordo. 
-¿Como esta mi mujer? 
- Bien, gracias por preguntar. ¿Y vos?
- Bien. -dijo algo triste- 
- Eu. Te pasa algo. ¿Qué es? 
- Nada de verdad. No pasa nada. 
- ¿Seguro? 
- Si, mi amor. En serio, quedate tranquila. 
- Esta bien. 
- ¡Paren! -dijo Zai- ¿Le dijiste gordo? 
- Si, pero con amor. 
- Ya se boluda. -rió- ¡Ai se aman en serio! Cuando se empiezan a poner apodos son muy tiernos. 
- reímos con Pedro- Apuesto a que vos tenes un apodo con Hernan -dijo Pepe- ¿O no? 
- Obvio. Claro que tenemos. Pero es secreto, y aparte me da vergüenza decirlo. 
- ¡Aiii, sos muy tierna amiga! 
- sonrió- Hablando de Hernan, ahí viene mi novio.

Miramos hacía un lado y ahí venía Hernan caminando. Hernan era un amigo mío y de la familia, sus papás eran amigos de mamá. Por eso nos conocíamos jace bastante tiempo, creo que desde que usábamos pañales.
Vino a vivir acá hace unos meses, y nos contacto. Vino un dia a casa, y ahí conoció a Zai y a Pepe. Se llevó muy bien con los dos desde primer momento. Pero con Zai pegó onda, se concieron y a la semana se pusieron de novios. Se veían muy lindos juntos. Una pareja mu tierna, y conosolidada como la mía con Pedro.
Hernan se acercó, nos saludó y por último a Zai. Charlamos unos cinco minutos. Y luego las puertas del colegio se abrieron, ellos se quedaron un rato más. Nosotros con Pepe entramos al colegio, ya que yo no me sentía muy bien y tenía demasiado frío.
Ya en el salón, me encontraba sentada en mi lugar y a mi lado estaba Pedro. Él me rodeaba con sus brazos, ya que tenía chucho de frío y me sentía mal. Su calor me hacía un poco mejor, pero no tanto como para estar al cien por cien, hoy, una mañana de junio.
- ¿Estas un poquito mejor?
- Si. Gracias amor. -seguía tiritando-
- Tenes mucho frío ¿No?
- Un poco. Pero ya se me va a pasar. En serio.
- No me puedo quedar tranquilo.
- De verdad amor -lo miré- No pasa nada.
- Esta bien. Te creo. -sonrió- Bueno me voy a mi asiento.
- No quedate conmigo. Por hoy nada mas. Por favor.
- Obvio mi vida. Si fuera por mí me sentaría siempre con vos, pero a veces también necesitas estar con las chicas.
- Si yo también. -sonreí- ¿Y si te sentas algunos días conmigo? Porfaaa
- Sos una tierna. Sabes que siempre que me haces esa cara, me puede totalmente. -besó mi nariz- Claro,amor. Un día por medio ¿Queres?
- Si,me encanta la idea.
- A mi me encantas vos -besó mi mejilla tiernamente-
- Te amo mucho.
- Te amo mas mi amor. -dijo dulcemente-

Pasaron unos minutos, y comenzaron a entrar todos al salón. Valentina, Agustín, Pablo.. y a lo lejos entraban Hernan con Zai, y Jaz atrás de ellos.
Hernan se fue a lugar, Jaz y Zai se sentaron delante de Pepe y de mí. Ambas nos miraron y sonrieron.
-¿Hoy hay sentada en pareja? -dijo Jaz-
- Si. -sonreí- Es que lo extraño mucho.
- ¡Aii ella lo extraña!
- Callate Zaira que vos abandonastes a tu novio. -dije- Mira esta allá solo.
- rió- Callate maldita. No importa tengo a Jaz.
- ¿Jaz es tu novia? -preguntó Pepe, aún abrazandome-
- Si.
- Na. Querida, a mí no me metas en la bolsa.
-reí- Ves. No quiere ser tu novia.
- No importa voy a buscar otra.
- ¿Y hernan que onda?
- Me voy a divorciar y me va a tener que dar plata -reímos todos-
- Pelotuda. -reí- Peleense. Mientras to estoy con mi novio.
- Yo también quiero un novio. -dijo Jaz- Es injusto que ustedes tengan y yo.
-Zai rió- Ya fue. Le decís a Valentina que te consiga uno. No se de donde los saca, pero siempre esta con uno diferente.
- Reímos a carcajadas- Te vas de tema Zaira.
- ¿Qué? Tengo razón.
- Bueno. Puede ser.
- Son malas, amor. -Pepe rió-
- Bien, que tambien te reíste. -dijo Zai-
- Mi amiga tiene razón.
- ¿Ahora todas en mí contra? No me voy a sentar nunca mas acá. -dijo en broma-
- Sh. Chau pibas se dan vuelta. Me lo van a ahuyentar.
- rieron- Bueno. Nos esta echando.
Las chicas se dieron vuelta, y con Pepe nos reímos.
A los pocos minutos entró el profesor de Cultura. Por suerte era ua materia que no me disgustaba, y aparte dentro de todo era fácil.Las horas de clase pasaron, y yo me sentía demasiado mal. Mareos, dolor de cabeza nuevamente. Esto no iba a pasar más, ya lo presentía, sería anemica para siempre.
Nos encontrábamos en la última hora de clases, y mis mareos no se calmaban. La profesora salió salióun momento del salón, aproveché y apoyé mis manos en la mesa, y encima de ellas mi cabeza. Necesitaba que paren, que los dolores se fueran.
Pepe me miró y se dio cuenta de que me sentía mal, apoyó su mano en mi espalda, y comenzó a hacerme una caricia para que me tranquilizara.

- Todo ya va a pasar mi amor. -me susurró al oído-
- Me siento tan mal. -apoyé mi cabeza de costado, y lo miré- Siento que todo me da veultas. Encima me duele muchísimo la cabeza.
- Calmatte. ¿Queres que le diga a la preceptora?
- No amor. Ya nos vamos, no pasa nada.
- ¿Segura?
- Si amor, aparte si le digo va a llamar a mamá, y no quiero que venga.
- Esta bien. Apoya la cabeza ahí, hasta que nos vayamos.
- Pero la profe..
- Si la profe viene le digo que te sentís mal, y listo
- Sonreí- Gracias. -volví a apoyar mi cabeza sobre mis manos, hasta que nos fuimos-

Ya me encontraba fuera del colegio. Tenía que ir a buscar a Solci. Pero me sentía mal, así que Pepe fue por mí. Mientras yo lo esperaba en la puerta del colegio,ya no había nadie, todos apenas salían se iban rápidisimo, nada quería quedarse allí.
Estaba esperando a Pedro cuando se acerca Agustín, y me acorrala contra la pared, entre que me sentía mal, quería irme a mi casa, me faltaba esto.
- Ahora si no te me escapas.
- Dale, no me jodas.
- ¿Qué no te joda? -me agarró de los brazos, fuerte- El otro día apareció tu noviecito, pero ahora estamos solos, y el beso me lo voy a cobrar.
- Me estas lastimando. -dije a punto de las lágrimas-
- ¿Te duele? No me importa, esto es por lo del otro día.
- Soltame. Por favor.
- No piba. Vos te vas conmigo.
- ¿Qué? ¡Estas loco! -grité- Soltame o grito.
- ¿Así? ¡Vamos! -me agarró del brazo y me arrastró con él-
- ¡Dejme en paz! ¿Por qué me haces esto? ¿Qué queres? -dije ya empapada en lágrimas-
- ¡A vos te quiero! ¿Tan difícil es? Claro, como ya estuvistes con tu noviecito, tuvistes sexo con él. ¿Sos fiel a él? ¡Sos una puta como todas! -me gritó, y le pegué un cachetada- ¿Encima me pegas? ¡Vamos, vos te vas conmigo, te guste o no!

Mis ojos ya se encontraban llenos de lágrimas. Agustín tiró fuerte de mi brazo, y sentía como me desvanecía, veía borroso. Él seguía tirando de mí, hasta que veo que alguien le pega, lo insulta, y Agustín sale corriendo. Se acercan a mí y me toma ente sus brazos.
Pedro.
Siempre era él, me salvaba de todo mal, siempre. Me rodeó con sus brazos, y corría mi cabello de la cara, con una caricia. Solci estaba con él.

- Amor. ¿Me escuchas? ¿Estas bien?
- Me quería llevar con él. Quería estar conmigo. -llorando-
- Tranquila gorda. Ya pasó, estoy acá. Quedate tranquila. Por favor.
- Me quiero ir a casa. Por favor.
- Si vamos. ¿Solci llevas la mochila de Pau?
-Si, Pepe.
- Ya veía con mas claridad- Gracias en serio. No se que hubieta pasado si no llegabas.
-Tranquila mi amor. Ya pasó. Ahora vamos a tu casa, necesitas descansar.

Llegamos al departamento, ya me encontraba acostada en mi cama. Lo único que Pepe le dijo a mamá fue que me había bajado la presión, y me me había mareado. La situación que pasé con Agustin no se la contamos, principalmente porque no quería que ella se preocupe o perjudique en algo.
Estaba acostada en la cama, cuando siento que la puerta de mi habitación se abre, y entra Sol. Al principo algo tímida, pero cuando vio que estaba despierta, entró, corrió hacia mí y me abrazó. 
Realmente se había asustado con la situación que pasé hoy. No estubo para nada bueno que ella haya visto eso, pero pasó y lo que vio no creo que se lo olvide.
La rodeé con mia brazos, y la senté a horcajadas sobre mis piernas, ella rodeó mi cintura con las suyas, y sus brazos abrazaban mi cuello.

- Tenía miedo de que te pase algo Pau. 
- Tranquila mi amor. No.pasó nada
- Pero ese chico queria que vayas con él.
- Si, pero ya esta. No me llevó con él.
- Pero te estaba gritando. Y te agarraba fuerte del brazo. - dijo preocupada-
- Tranquila mi amor, no te preocupes ¿Si? Ya esta. Ya pasó. Lo importante es que estoy acá con vos.
-Si. Pero yo no quiero que te lastimen.
- No me van a lastimar mi mi vida. Pepe esta conmigo. -sonreí-
- Si, Pepe siempre te cuida. No te separes nunca de él porque yo lo quiero mucho, y él me hace reír.
- Sonreí al oír sus palabras- No mi amor. Estoy acá con vos, gracias a Pepe y ahora puedo hacerte muchas cosquillas. -dije comenzando a besarla, y hacerle cosquillas en su vientre-
- No Pau. No. Por favor -se reía a carcajadas- ¡Basta Pau! No.aguanto. -reía- Bas.. -seguía riendo a carcajadas-
- Te amo tanto Sol. Tanto. -la abracé y besé su mejilla-
- Yo tambien te amo Pau. -me abrazó y aún seguía riéndose por las cosquillas-


Continuara: 
.................................................................................................................

Bueno aca les dejo el capitulo de hoy, ojala les haya gustado. 

Aca el link de mi nueva novela http://soscomoteimagine.blogspot.com.ar subi el capitulo 2! Leanlo, y diganme si les gusta. Por favor. Si alguien quiere que le pase la nueva nove, me dice aca o en mi twitter @Mika_PauChaves Buenas Noches! 

sábado, 29 de junio de 2013

67.-


Subí después de haber despedido a Pepe, ya que se había ido a su casa. Cuando lo hice, entre al departamento y me dirigí la cuarto de Sol ya que necesitaba hablar con ella, y quería saber como estaba. Con todo esto que había pasado, mi princesa, tenía que vivir tantas cosas y tan solo tenía siete años.

Fuí a su cuarto, entré pero no estaba allí, me dirigí al baño, al comedor pero tampoco la encontré, ya comenzaba a asustarme. Me encontraba sentada en el sillón del living, cuando escucho un llanto que provenía del balcón. 
Me acerqué allí, y miré un lado no había nadie, luego al otro y ahí la vi. Mi enana, sentada en una rincón del balcón con sus piernas flexionadas, y su cabeza entre sus brazos. Llorando. Me acerqué a ella, me quedé parada a su lado. Levantó su mirada, me miró a los ojos, y se lanzó a mis brazos. Yo la alcé y ella rodeó mi cintura con sus piernas, y sus brazos rodearon mi cuello, el cual escondía su carita llena de lágrimas. 
La abrazaba lo mas fuerte que podía, la aferré a mi cuerpo lo mas que pude. Quería que sintiera que yo estaba con ella, que no estaba sola, que tenía a su hermana mayor a su lado. 

Me senté en el sillón. Quicé soltarla del abrazo pero ella se aferró aún mas a mí. Como si no quisiera despegarse de mi abrazo. 

- Ei, princesa. ¿Qué pasa? -negó con su cabeza- Mirame Solci. -volvió a negar- Por favor, enana. ¿Qué pasa?
- Nada. 
- Nada no. Por algo lloras. A ver, mirame.
- No Pau.
- ¿Por qué no? Por favor princesa. 
- No quiero. -seguía llorando-
- A ver. Vení hermosa. -la solté del abrazo, e hice que me mirara a los ojos- ¿Qué pasa mi amor? ¿Por qué lloras? 
- Tengo miedo Pau. Mamá esta mal, y yo no quiero que ella se vaya.
- Ai, mi chiquita. Tranquila. 
- No quiero quedarme sola.
- Me partió el alma lo que dijo- Mi amor. -acaricié su mejilla- Nunca te vas a quedar sola. Yo estoy con vos. Siempre voy a estar con vos.
- Igual. Vamos a estar nosotras dos nada mas.
- Siempre, siempre vamos a ser nosotras dos, mi amor. Siempre. Nunca te olvides de eso. -sequé sus lágrimas-
- Pero somos dos nada mas. Nuestra familia es re chiquita Pau.
- No importa mi vida. Seremos dos, pero somos una familia Solci, no importa si es grande o chiquita. Siempre vamos a estar juntas. 
- Pero mis amigas tienen a su papá y a su mamá, y yo. Y a veces me cargan por eso.
- Nunca me constaste que te cargaban.
- Porque lo hacen ahora. Son malas conmigo. -sus lágrimas volvían a brotar.
- Basta mi amor. No llores mas. No vale la pena. Ellas no saben nada, solo te cargan porque no tienen otra cosa que hacer. 
- Pero todo el tiempo lo hacen. Siempre me dejan de lado, excepto mis tres amigas. Las demas me cargan.
- No les digas nada princesa. Y si te dicen algo se lo decís a la seño ¿Si? No dejes que te hagan eso mas. 
- Si. Esta bien.
- En serio Solci. Y si tenes tres amigas. Como yo las tengo, que son las mejores -reí y ella también lo hizo- Quedate con ellas, que seguro son las mejores.
- Si, son buenas conmigo. 
- Si seguro. -sonreí- Nuestra familia, es esto mi amor. No es muy grande, pero nos amamos todos y somos felices así. Mamá, vos y yo. 
- Y Pepe también. -sonrió-
- Si, y Pepe también. Y su familia también, que tampoco es muy grande. 
- Si es verdad.
- Viste mi amor. No hace falta tener una familia grande para estar bien. Nosotras estamos bien así. Te prometo que siempre pase lo que pase siempre vamos a ser nosotras dos. 
- Siempre Pau. ¿Cómo la promesa que me hiciste?
- Si, como la promesa que te hice. 
- sonrió- ¿Vamos con mamá? 
- Si, vamos. Y no me llores mas ¿Si? 
- Si, no lloro mas. Gracias Pau. Te amo.
- Yo también te amo chiquitita mía. -besé su mejilla-

La charla que había tenido con Sol, al principio había sido un golpe muy fuerte para mi corazón. Escuchar cada una de sus palabras, decir que la cargaban en el colegio, que no tenía una familia, que tenía miedo de quedarse sola. Me partía el alma, escuchar eso. No quería que pasara lo mismo que pase yo en el colegio, esa completa burla solo por ser diferente a los demás. Hablé con ella y por suerte entendió que no hacía falta que en haya muchas personas a tu alrededor para ser una familia. 

Nos dirigimos a la habitación de mi mamá. Ella se encontraba sentada en la cama, con las piernas estiradas y su espalda apoyada en el respaldo. 
Nos acercamos a ella. Solci fue corriendo, saltó en la cama y se sentó a su lado. Yo me acerqué a mi mamá y me acosté a su lado pero del otro. Mamá en el medio, Solci de la izquierda y yo de la derecha, solo eramos nosotras tres, nuestra familia, pequeña, humilde, pero era mi familia y la amaba. 

- ¿Como estas mami? 
- Bien. Por suerte, un poquito mejor.
- ¿Si? ¿Segura ma? -dijo Sol-
- Si mi amor. Segura. -acarició su cabello- 
- Bueno, esta bien.
- ¿Ustedes como están?
- Bien. -respondió Sol- Bueno hace un ratito estaba mal, pero ya Pau me dijo algo.
- ¿A si? ¿Se puede saber que?
- No. Es un secreto. 
- ¡Ahh! A tu mamá, a tu mamá ¿No le vas a contar?
- No -dijo riendo-
- ¿Y encima te reís? Mira Pau se esta riendo de mí.
- Muy mal Solci. Eh. -dije siguiendo el juego-
- Paula. ¿Vos esta conmigo o con mamá?
- Bueno, depende. Si me das un beso estoy con vos. Ahora si no estoy con mamá.
- No vale, eso es trampa. -dijo haciendo puchero-
- Mentira mi vida -la abracé y besé sus cachetes- Te amo mi chiquitita.
- ¡Ya no soy chiquitita Pau! Tengo siete, bueno casi ocho. 
- Ocho. Ya sos todo una señorita. 
- Si.
- Igual vas a ser siempre mi chiquita. -sonreí-
- ¿Aunque tenga veinte años?
- Si, aunque tengas cincuenta.
- No ves. Para mi Pau, sigue siendo mi chiquita. -dijo mamá-
- reí- Si. Que verguenza dios. 
- rió- Sos mala Chaves. 
- Bueno mamá eh. -dije- 
- Mentira. Te amo hija. 
- Yo también mami -la abracé-
- No vale. ¿Y yo? Me quedé fuera del abrazo.
- No mi amor. Vení -abrí mi brazo y ella se acercó- Las amo. 
- Yo también las amo. 
- Y yo -dijo Sol- 

Ahí estabamos las tres abrazadas como una familia. Como la familia que eramos. Porque a pesar de todo, estabamos juntas las tres y por ahora nada podía separarnos. 

Pasó la hora y oscureció. Eran las 21 y media de la noche. Nos encontrabamos comiendo en el cuarto de mamá. Pizza con gaseosa. Un día podía tener algún permitido. Mirabamos una película, de dibujitos porque Sol quizó mirar esa, "Lilo y Stich". A pesar de tener 17 años, amaba esa película. 

"Aloja significa familia, y tu familia nunca te abandona ni te olvida" - Una frase con la que me identificaba muchisímo. 

Terminamos de cenar, levanté todo, lo llevé al comedor y luego volví a la habitación. Sol ya se había dormido. Mamá y yo mirabamos otra película.

- Mami. 
- ¿Qué Pau?
- No nada. No importa.
- ¿Qué pasa? Decime.
- Nada mami, de verdad.
- Nada no te pasa. Porque algo me ibas a decir. 
- Es solo que .. -hice una pausa- ..Tengo miedo, otra vez. Miedo de que sea la última noche que estes conmigo.
- No tenes porque tener miedo mi amor. 
- Pero igual  lo tengo. Siento que puede ser el último día, cualquiera de estos. Y no quiero. No estoy lista para llevar a adelante una familia, o sea lo que fuesemos. No me siento preparada para esto, tengo 17 años y una vida por hacer, pero no ahora para mantener una familia.
- Tranquila mi amor -me rodeó con su brazo- Toda va a estar bien. No tengas miedo, el día que tenga que ser será. Y aunque yo ya no este, voy a estar siempre a tu lado cuidandote, protegiendote y guiandote en el camino correcto. 
- No puedo con nada, menos voy a poder mantener una familia.
- Si vas a poder, porque sos fuerte. Porque se que podes, yo confio en vos Pau. Todo se puede, nunca tenes que rendirte y siempre luchar por lo que queres. Por tus sueños, que es lo mas importante.
- ¿Luchar por mis sueños? ¿Cuales? No tengo.
- Si. Si tenes. Y lo sabes. Formar una familia con alguien que te ame ¿O no? -asentí con mi cabeza- Bailar en el teatro con mucho público ¿O no? -volví a asentir- Ser una bailarina, y actriz reconocida ¿O no también? -asentí de nuevo- Ves, Pau. Tenes sueños, esos sueños por los cuales luchar. Por los cuales todavía tenes una vida por delante, esa vida que te quede mucho por vivir.
- Formar una familia creo que ya tengo cero esperanzas de hacerlo. Lo otro puede ser. Pero no estoy segura. 
- Si vas a poder formar tu familia. Porque vas a hacer el tratamiento, porque vas a cuidarte, porque vas a salir de esto. Y vas a tener un hijo.
- a punto de las lágrimas- Nose mamí. También tengo miedo. 
- No tengas miedo. No lo vale. El miedo solo te paraliza. Lucha por tus sueños Pau, y cuando los cumplas disfrutalos, amalos y hacelos con pasión porque eso es lo que vos amar. Bailar y actuar es tu vida princesa. Y no porque yo no este mas quiere decir que dejes de luchar por ellos. El día que los cumplas, acordate de esto, yo voy a estar ahí mirandote desde donde este, apoyandote, y viendote brillar arriba del escenario.
- Gracias mami. Gracias. Te amo mucho, no se que haría sin vos. 
- Nada que agradecerme. Soy tu mamá Pau, y siempre voy a apoyarte en todo. Nunca te voy a dejar sola. Pase lo que pase, siempre voy a estar con vos. 

Me rodeó con sus brazos, yo la abracé. Y dejé escapar unas cuantas lágrimas que se derramaron por mis ojos. Mi mamá era mi todo, y si algún día tenía que irse, iba a estar orgullosa de lo que había sido. Ella me había salvado, había salvado mi vida. Y eso nadie podía hacer que lo olvide. 

Nos acostamos. Ella en el medio y nosotras dos a su lado. Apoyé mi cabeza en su hombro, ella acariciaba mi cabello. Comencé a cerrar mis ojos, y a los pocos minutos me quedé completamente dormida. 


Continuara: 

.............................................................................................................................................................

jueves, 27 de junio de 2013

66.-


DOMINGO. Creo sin temor a equivocarme que eran las 10 y media de la mañna. Levantarme demasiado temprano me costaría lo que es la mañana del Lunes. Ayer nos acostamos tarde. 
Solo recordar lo que viví con él, me hace sonreír. No puedo crerlo todavía. Estuve con Pedro, hicimos el amor. Nos amamos como nunca.
Al recordar ese momento, podía sentir cada parte de mi cuerpo estremeciendose con cada movimiento. Fue mágico. Fue hermoso. Fue único y nada hará que pueda olvidarme del día de ayer.

Miré a mi alrededor. Me encontraba en la cama de Pepe, tapada. Pero él no estaba. Miré hacía la puerta, y entraba con una bandeja en su mano. Sería el desayuno.
Apoyó la bandeja en la mesita de luz, y se sentó a mi lado. Corrió el mechón de pelo que cubría mi cara, lo colocó detrás de mi oreja y luego besó mi mejilla. 

- Buen día bonita. 
- sonreí- Buen día gordo.
- ¿Y seguís con lo de gordo?
- Shi. -sonreí- Es con amor.
- Lose. ¿Como dormiste?
- Bien. -sonreí y me puse colorada-
- ¿Por qué te sonrojas?
- Porque me da verguenza -escondí mi cara en la almohada-
- Tonta. -se acostó a mi lado- Te amo tanto.
- Te amo.
- ¿Desayunamos? Mira, te lo traje a la cama.
- Sos un tierno.
- Lose. Lose. -dijo haciendose el agrandado-
- ¿Y la humilda se esfumo? 
- Si. -rió-
- reí- Tonto. Dale desayunemos que tengo hambre.
- Bueno.

Buscó la bandeja de la mesita de luz, y la trajo hacía donde estabamos, la apoyó arriba de la cama y se sentó a mi lado.
Había un poco de todo en la bandeja. Cafe con leche, tostadas, galletitas. Pedro quería engordarme definitivamente.

- ¿Vos queres que engorde?
- No. Pero sabes que tenes que comer.
- dije triste- Si lose. 
- No te pongas mal. Solo te cuido ¿Si?
- Lose. Y te lo voy a agradecer toda la vida.
- No me tenes que agradecer nada.
- Si. Porque lo haces sin ninguna obligación.
- Con mas razón. Lo hago sin ninguna obligación.
- Por eso tengo que..
- pusó un dedo sobre mis labios- Sh. No tenes que agradecer nada. Con que me sonrías me conformo.
- reí- Tonto.
- ¿Ves? Eso quiero Ahora desayunemos.
- Bueno. 

Desayunamos entre risas y mimos. Tenía un poco de hambre, por ende me comí todo el desayuno. Aunque Pepe también comió.
Nos encontrabamos sentados en su cama. Él tenía apoyada su espalda en la parde con las piernas estiradas. Y yo apoyaba la mitad de mi cuerpo en su pecho. Mientras me rodeaba con sus brazos. Su mano entrelazada con la mía.

- A veces pienso que sos irreal.
- Me lo dijiste varias veces.
- sonrei- En serio. no se como puede haber personas como vos en el mundo.
- ¿Como yo?
- Buenas. Humildes. Sinceras. Personas especiales, que lo único que hacen es cuidarte de todo mal.
- Sos tan linda. Tan.
- Vos también lo sos.
- A veces pienso que vos sos irreal.
- ¿Yo? Pedro por favor.
- En serio. Sos la única que me hace tan bien. Con vos me siento bien.
- Yo debería estar diciend eso.
- Se intercambiaron los roles.
- reí- Puede ser.
- sonrió- ¿Qué queres hacer hoy?
- Nose. Algo donde no tenga que moverme.
- rió- Vaga.
- Bueno che. Hace frío. No da para salir.
- Tenes razón. 
- Siempre tengo razón.
- ¿Y la humildad se esfumo? -dijo imitandome-
- Tonto. No me cargues.
- rió. Perdón. Perdón.
- Te perdono.
- ¿Películas? ¿Pochoclos? ¿Te va?
- Me re va. -sonreí-

...................

Ya habían pasado unas cuantas horas. Eran las 16 y media de la tarde. Con Pepe estabamos sentados en el sillón, tapados con una manta. Abrazados. Todo esto lo completaban los pochoclos.

Mirabamos una película. Cuando escucho que suena mi celular. Lo saqué del bolsillo y atendí.

- ¿Hola?
- Hola Pau.
- ¿Solci? ¿Qué paso? -me senté bien-
- Mamá, Pau. No se que le pasa.
- Ya voy para allá. Quedate tranquila Solci.
- Tengo miedo.
- No. No pasa nada.
- Vení rápido Pau.
- Si mi amor, si. -corté-

- ¿Qué pasa gorda?
- Otra vez mamá. -dije nerviosa-
- Tranquila.
- No puedo estar tranquila. -sollozando- Me muero sin mi mamá Pedro.
-  me abrazó- Vamos. Hay que llamar al medico.
- Si.
- Tranquilizate Pau. Si te pones nerviosa es peor.
- Si. Tenes razón.
- Dale vamos.
- Vamos.

Agarré mi campera, y mis cosas. Pepe buscó su campera. Y nos fuimos para mi casa. Estaba súper nerviosa y tenía mucho miedo. Podía morirme si a mi mamá le pasaba algo.

Llegamos. Estaba inconsciente. Había sufrido una descompensaxión otra vez. Mientras yo estaba con ella, Pepe fue a llamar al medico. No podíamos hacer otra cosa que esperar.

Cuando el medico llegó, nos hizo salir a todos de la habitación. La revisó. Por suerte ya había recobrado el sentido. Le dijo que tenía que tomar una medicación diferente, para poder soportar la quimioterapia.
Se fue, sin antes hablar conmigo. Y decirme que no la podía dejar sola, porque podía ser muy arriesgado. Estaba un pocomas tranquila. Pero todavía tenía ese miedo de "Puede ser la última noche que este a mi lado".
Pepe se fue a su casa. Porque no quería molestar., le dije que no molestaba, pero él insistió en que sería mejor dejarnos solas a las tres para que hablemos y estemos un tiempo juntas. En cierto punto tenía razón, orque de verdad necesitaba pasar un tiempo con mi mamá. Quería y podía hacerlo.

Disfrutar todos los días como si fuera el último. A su lado. Era lo que me disponía a realizar. 


Continuara: 

......................................................................................................................................................


Espero que les haya gustado. Buenas Noches! 

Eh aquí mi nueva novela.. el prólogo: http://soscomoteimagine.blogspot.com.ar/2013/06/1-prologo.html Si alguien quiere que se la pase, me dice en mi twitter @Mika_PauChaves ojala les guste.

martes, 25 de junio de 2013

65.-


Me tenía rodeada con sus brazos, por la cintura. Besaba mis labios y yo seguía su beso. Mis brazos estaban rodeando su cuellos y mis dedos jugaban con su cabello.
Sus besos comenzaron a bajar por mi mejilla, llegando a mi cuello, me rendí sus caricias y a sus besos. Cada uno de ellos hacía estremecer cada recoveco de mi cuerpo, me hacía sentir plena.
Los besos continuaron cada vez fueron mas intensos, mas apasionados, pero a la vez tiernos. No quería que parara, pero a la vez tenía miedo,ese miedo horrible que me decía "nunca le vas a dar la familia que él quiere". Eso me partía en dos.

- Para amor. -lo despegué con mi mano-
- Perdón, me deje llevar.
- Me largué a llorar, y me senté en el sillón- Soy una tarada. Arruino siempre todo.
- Se sentó a mi lado- No bonita, no arruinas nada.
- Si. Esto ya lo pasamos. Y lo volví a arruinar. Perdón.
- No, me tenes que pedir perdón. Ya te dije que yo no estoy con vos solo para tener sexo, estoy con vos porque te amo -acarició mi mejilla-
- Te amo tanto. Pero tengo miedo. Y lo sabes.
- ¿Miedo de qué?
- Miedo de estar con vos. Y que después por esta enfermedad de mierda que tengo, no poder darte la familia que queres formar en un futuro.
- Si estamos juntos lo vamos a afrontar juntos. Como una pareja, porque yo estoy con vos siempre.
- Pero si no puedo tener hijos. ¿Como vas a formar la familia que tanto queres?
- Con vos. Vamos a buscar tratamientos,porque hay miles. Y juntos vamos a formar esa familia.
- llorando- No se Pepe.
- Nunca te dejaría por eso. Nunca. Sos mi todo Pau y me muero si no te tengo.
- Te amo Pepe, te amo. -besé sus labios- Gracias.
- Sh. No me agradezcas nada. Te amo y voy a estar siempre con vos. No importa lo que pase.
- Te amo.
- Te amo Pau.

Volvió a unir sus labios con los míos, en un beso mas suave, lento y tierno. Mis lágrimas seguían cayendo. Él se separó de mí, las secó con sus pulgares y me susurró "Mi mundo sos vos, y siempre lo seras" Sonreí y nuestros labios volvieron a unirse, esta vez para no separarse.

Me tomó por la cintura, y me llevó a la habitación. Nuestros labios seguían unidos. Entramos en el cuarto, y nos paramos junto a la cama. Me miró, su respiración estaba acelerada, y sus ojos tenían un brillo especial. no hizo falta decir palabra porque con una mirada nos entendíamos.

Me acostó sobre la cama suavemente, sentía su peso sobre mí. Comenzó a acariciar mi espalda por debajo de mi remera, y yo jugaba con su cabello, aún seguíamos besandonos.
En la habitación solo se escuchaban nuestras respiraciones, las cuales estaban aceleradas. Comencé a desabrochar su camisa, y se la saqué, él levantó mi remera e hizo el mismo movimiento. Sacó su jean y yo el mío.

Ahi estabamos, los dos, amandonos como nunca antes lo habíamos hecho. Nos besabamos con tal pasión que sentía que mis mejillas ardían y se tornaban de un color rojizo.
Se separó del beso y me susurró..

- Te amo princesa. Mucho.
- Te amo mi amor.

Entrelazó sus dedos con los míos, y se introdujo en mí. Sentía como cada parte de mi cuerpo se estremecía con cada movimiento.
Era una sensación rara, pero placentera.
Lo amaba, y no me arrepentía de lo que estaba haciendo. Era mi novio y sabía lo que sentía por él, como lo que él sentía por mí.
Nos amabamos en aquella habitación, como nunca lo habíamos hecho. Nuestros cuerpos encajaban a la perfección, como si fueran dos piezas de rompecabezas.
Él me hacía sentir plena, me hacía sentir mujer. A su lado me sentía amada, querida, protegida. Me sentía bien, y no quería separarme de este chico nunca.
Me amaba y yo lo amaba. Nos amabamos como nadie. Sellamos nuestro amor con el acto de amor mas puro de todos.

...................

Me encontraba recostada a su lado, con mi cabeza sobre su pecho. Mi mano entrelazada con la suya. Y él acariciando mi espalda, lo cual me generaba un cosquilleo hermoso.

- Sos tan hermosa -me miró a los ojos-
- Mis mejillas ardía, sonreí- Vos también sos muy lindo.
- Mas lindo que vos seguro que no.
- ¡Basta! 
- ¿Por qué? Es la verdad sos hermosa.
- Me haces poner colorada.
- ¡Aii, ella se pone colorada! 
- Tonto. Basta. -le pegué en su brazo-
- ¿Cuántos golpes mas me vas a dar?
- No se. Los que sean necesarios.
- rió- Sos mala Chaves.
- Vos también sos malo Alfonso.
- ¿Yo malo? ¿Por qué?
- Ya sabes porque.
- Sinceramente, no se porque.
- En serio. No te hagas. -lo miré-
- rió- Sos tan, tan ..linda.
- ¡Deja de decirme así! -le grité-
- No. No. No. Te voy a seguir diciendo así.
- Me voy a enojar. -le dije desafiante-
- ¿En serio?
- Si.
- ¿Mucho, mucho?
- Si.
- Para. ¿En serio?
- Si. ¡Basta! No me cargues.
- Bueno, mi princesa. -besó mi frente-
- Aunque, un poquito me gusta que me digas linda.
- Suspiró- Dios. Dios. ¿No era que no te gustaba?
- Si, me gusta. Pero no todo el tiempo. Me hace poner colorada.
- ¡Aii, mi princesa se pone colorada!
- ¡Basat! ¿Vamos a empezar la conversación de nuevo?
- No. Vamos a hacer esto. 
- ¿Qué?

Se dio vuelta rápido, y al segundo estaba encima mío. El peso de su cuerpo no me dejaba moverme. Él era mucho mas grande que yo. Me miró a los ojos y me sonrió. A lo cual respondí con una sonrisa.

- sonreí- Salí de arriba mío.
- No. -dijo pícaro- No. No.
- Dale. Sos muy pesado.
- ¡Ah! Ahora no salgo nada. Me dijiste gordo.
- ¡No! Te dije que sos pesado. Que es distinto.
- Es lo mismo, gordo.
- Te amo gordo.
- ¡Ahhh! Encima te burlas.
- ¡No! Te dije gordo con cariño. De sos mío y de nadie mas. -sonreí- 
- Mmm.. no te creo. 
- De verdad es por eso.
- Bueno. Si vos decís.
- Me cambiaste de tema ¿Puedo salir de acá?
- No. Me voy a quedar acá. Arriba tuyo.
- Dale tonto.
- Mas agresión. Mas tiempo me quedo.
- Sos malo -hice puchero-
- ¡Aii! ¿Mi bebe esta triste?
- no, enojada. Porque no me dejas salir.
- Mmm.. se me das un beso.
- Bueno -le di un pico- Listo. Ahora dejame salir.
- Eso no es un beso -se quejó- 
- Si. Vos dijiste uno. 
- Era un pico.
- ¿A si? ¿Y qué es un beso?
- Esto -me besó con pasión y ternura.-

Ahí estabamos. Besandonos de nuevo. Yo sin poder moverme de abajo de él. porque me tenía acorralada, por así decirlo.
Se separó del beso, separó nuestros labios pero nuestras frentes continuaron pegadas.
Él sonrió, yo sonreí. Y en ese momento levanté un poco mi cabeza, le mordí el labio y lo atraje hacía mí. Se quejó pero no se separó del beso.

- ¡Aii! Me dolió Chaves.
- Bancatela Alfonso. No me puedo mover.
- Claro es mi culpa que vos me muerdas el labio.
- Si es tu culpa.
- No vale.
- Si vale -dije-
- No.
- Si -se descuidó, giré y ahora yo estaba encima de él- ¿Y ahora Alfonso?
- Mmm. No se. Me gusta que estes así.
- A mi me gusta estar con vos.
- A mi mas.
- Te amo Pedro -besé sus labios-
- Yo también te amo. 

Nos reímos un rato mas. Y luego así como estaba, encima de él, me quedé dormida. Acariciaba mi cabello con ternura, y poco a poco mis ojos se cerraron hasta caer en un sueño profundo...


Continuara: 

..................................................................................................................................................................

Bueno, Otro capitulo en donde nose que decirles.
Ojala les haya gustado. Después de tanto esperar, llego EL momento. Comenten, por favor. 

lunes, 24 de junio de 2013

64.-


JUNIO. 15. Un mes después. Ya había pasado un mes, de aquella horrible situación que había pasado en mi casa con Pedro. por suerte habíamos hablado después de todo lo que pasó y le creí que no había besado a Valentina. Mi vida seguía igual siempre lo mismo. Unas semanas antes Flor se fue a España con el padre, la despedimos con una juntada típica de nosotras y nos la pasamos llorando. Jaz todavía no le había contado a sus papás del embarazo, dijo que lo haría pronto. Zai estaba de novia con Hernán, un amigo mío, quien conoció cuando nos juntamos en casa. Sol cada día crecía mas, y estaba cada vez mas alta, se acercaba su cumpleaños, cumpliría ocho, se daba cuenta de las cosas que pasaban como si tuviera treinta, esta creciendo  rápido y eso no me gustaba, tenía que disfrutar y hacer lo que hace una nena de ocho años. Mi mamá, no podría decir que estaba mejor porque sinceramente no lo esta. Hace quimioterapia y todo lo que le decían pero sigue igual o peor, últimamente tuvo varias descompensaciones. 
Yo. Un tema difícil. Mi vida. Con Pepe estabamos genial, seguíamos juntos, lo mas bien. Después de aquella pelea, discusión, que tuvimos creó que no nos peleamos mucho. Estaba súper feliz con él, me hacía bien, me encantaba estar a su lado, y poder disfrutar cada momento a su lado. 
Unas semanas antes, como mis mareos, dolores de cabeza siguieron, fui al médico con mamá. Porque la última vez, unos días atrás comenzó a faltarme el aire y me sentía mareada. Fuimos a la clínica y Dario nos atendió. Le expliqué todo lo que me pasaba, y me hizo unos estudios, análisis de sangre y orina. Días después fui a buscar los resultados, pero con Pepe. Dario me hizo pasar al consultorio, y me comunicó que habían dado. Todavía tengo sus palabras grabadas en mi cabeza, no se van. Es como si fuera una pesadilla, todavía no lo puedo creer.

Flashback:

Lunes por la tarde, me encontraba en mi casa esperando a Pepe ya que él me acompañaría a buscar los resultados de los análisis que me había hecho días atrás.
Sonó el timbre, así que directamente bajé. Abrí la puerta y luego lo saludé.

- Hola mi amor. -beso-
- Hola bonita. ¿Cómo estas?
- Bien. Va un poco nerviosa, no quiero saber los resultados. 
- Tranquila. Todo va a estar bien -acarició mi brazo-
- No se. Tengo miedo.
- El miedo no hace nada Pau. Solo te paraliza.
- Lose. Pero igual, tengo un mal presentimiento.
- Mira, para sentirte un poco mas tranquila ¿Queres ir a caminar un ratito?
- Si, por favor. -sonreí- 

Entrelazó mis dedos con los suyos, y así empezamos a caminar. No fuimos directamente a la clínica porque realmente estaba muy nerviosa, y tenía un mal presentimiento, de esos que se sienten dentro y no se van.
Fuimos a la plaza, y luego a la clínica. Cuando llegamos, nos dirigimos a la secretaría.

- Hola.
- Hola. Buenas tardes. ¿Qué necesita?
- Quisiera retirar unos resultados de unos análisis.
- Nombre de la persona. Por favor.
- Paul Chaves.
- Así, ya están. Esperame un momento que voy a buscarlos.
- Sisi, esta bien.
- La secretaria volvió- Acá están. -me los entregó-
- Gracias. -estaba por irme y me llamó-
- Espera. El doctor dijo que lo esperes, quiero hablar con vos.
- ¿Si?
- Sisi, ahora. Te llamará por la puerta 52. Su consultorio.
- Muchas gracias.

Me dirigí con Pepe hacía la sala de espera. Allí me senté y esperé a que Dario me llamara, cuando lo hizo, dijo que pasara a su consultorio. Le dije a Pedro que quería entrar sola, quería poder enfrentar aquellos resultados yo. 
Entré y me senté frente al escritorio. El medico se sentó frente a mí Estaba nerviosa, mis manos sudaban, tenía miedo. Pero tenía en mi mente la frase de Pepe "El miedo solo te paraliza". Tenía rezón, el miedo no hace nada, solo te genera mas miedo.
Dario se sentó y comenzó a hablar.

- Bueno Pau. ¿Cómo estas?
- Bien. Va un poco nerviosa por los resultados. 
- A ver. ¿Me das el sobre por favor?
- Si. Obvio -se lo di-
- Lo abrió- Bueno Pau. Los resultados no son buenos. No dieron bien.
- ¿Cómo que no dieron bien?
- No. Tenes .. -pausa- Pau, tenes anemia.
- ¿Cómo anemia? -dije sorprendida- No puede ser.
- Si. Generalmente es hereditario. Tu mamá tuvo, y a causa de eso su cancer en la sangre. Hay diferentes momentos, por decirlo de alguna manera, ella tuvo el mas grave. Por suerte a vos te lo descucbrimos a tiempo, y se puede tratar mejor.
- ¿Qué es?
- La anemia es cuando la hemoglobina es baja en tu sangre, o sea tus glóbulos rojos están bajos. Generalmente se produce por la falta de hierro, o por la hemorragias constantes. Y son muy recurrentes en la adolescentes, ya que al menstruar pierden muchas sangre. 
- Igual todavía no entiendo... ¿Mis mareos, dolores de cabeza? 
- Son síntomas de la anemia. Mareos, dolores de cabeza, la falta de aire, cansancio. Con el tiempo se te van a ir yendo, o van a ser menos recurrentes con el tratamiento.
- Todavía no veo lo malo de la anemia.
- Pau la anemia en algunos casos, si no te cuidas, y no haces un tratamiento .. puede impedirte quedar embarazada, o influir en el embarazo. 
- ¿Qué? -a punto de las lágrimas- 
- Si no te cuidas es posible que no quedes embarazada Pau. 
- No, no puede ser. Ya se que soy chica todavía pero en un futuro quiero ser mamá. ¿Qué tengo que hacer?
- Primero cuidarte. Te voy a dar una dieta, con una alimentación adecuada, y después haremos controles diarios.
- Esta bien. -dije angustiada-
- Tranquila Pau, si haces las cosas bien, todo va a estar bien.
- Ojala. 

Salí del consultorio sin antes despedirme de Dario, agarré el sobre con esos malditos resultados y me dirigí a donde estaba Pepe. 
Sin decirle nada, corrí hacía él y lo abracé, lo abracé como nunca antes. Necesitaba sentir la contención de alguien, él no dijo nada, solo me estrecho contra su pecho, y acarició mi cabello. 

- ¿Qué pasó bonita?
- sollozaba- N puede ser. No. No. No.
- ¿Qué te dijo Pau?
- Me dijo .. -entre llantos- Dijo que..
- Tomó mi cara entre sus manos- Tranquilizate Pau, y contame.
- Suspiré- Dijo que tengo anemia. Que si no lo trato puedo llegar a tener cancer en la sangre, y hasta no poder tener hijos. 
- Tranquila mi amor. -volvió a estrecharme contra su pecho- Tranquila- Vas a hacer el tratamiento, lo que te diga el medico y va a estar todo bien.
- No se tengo miedo. ¿Y si no funciona? ¿Y si tengo cancer? ¿Y no puedo tener hijos?
- Si vas a poder. Porque sos fuerte. Y yo estoy con vos, para acompañarte en todo.
- Nose Pepe. ¿Mira si no funciona? ¿Y no puedo tener hijos? ¿Qué va a pasar con nosotros? Yo no voy a poder darte una familia.
- Sh. No importa eso ahora. Siempre voy a estar con vos porque te amo. Y porque quiero hacerlo. Voy a hacerte feliz.
- Yo no puedo ser feliz, la vida me lo dice.
- Si podes. Dejame ayudarte, y hacerlo. Te prometo que vamos a salir de esto y vamos a formar una familia.
- No prometas algo que no se puede cumplir.
- Si, te lo prometo, es porque lo voy a cumplir. 
- sonreí- Te amo tanto Pedro. Tanto.
- Yo también te amo -besó mis labios-

Fin Flashback.

Me encontraba en mi habitación, recordando aquel horrible momento, que me gustaría olvidar. Mis ojos ya se encontraban empapados en lágrimas. Había comenzado el tratamiento hacía un par de semanas, pero me costaba muchisimo. Volví a cortarme un par de veces, porque sentía que no podía con esto, no podía con nada.

Sentí que la puerta se abríó, y mi mamá se asomaba por ella. Seguro venía a decirme que Pepe llegó a casa, ya que iriamos al cine, y luego a su casa. Sequé mis lágrimas como pude, para que no se diera cuenta pero fue inutil.

- Permiso. ¿Se puede?
- Obvio mami. -sonreí-
- Se sentó a mi lado- ¿Qué pasa princesa?
- Nada mami. -mentí- 
- No me mientas Pau. Soy tu mamá. Te conozco.
- ¡Ai mamí! -la abracé y comencé a llorar- Tengo miedo.
- Tranquila mi vida. Estas haciendo todo muy bien, prontito vas a estar bien.
- ¿Y si no? Tengo mucho miedo. 
- Basta Pau. No puedo verte mal. Todo va a estar bien. Todos estamos con vos.
- Gracias mami. En serio, no se que haría sin vos.
- Besó mi cabeza- Nada que agradecer princesa. Soy tu mamá y siempre voy a estar con vos.
- Te amo mami.
- Yo también te amo hija.
- sonreí-
- No llores mas. Que vino Pedro, y a él tampoco le gusta que llores. 
- ¿Ya vino Pepe?
- Si. Te esta esperando. Esta muy lindo.
- ¡Mamá! -le grité entre risas-
- rió- Dale. Baja y anda a pasarla bien. Que definitivamente este chico te ama.
- Sonreí- Gracias mami. Chau. Te amo.
- También te amo. Cuidate.
- Si, después voy a su casa. ¿Te acordaste?
- Si hija. Cuidate también.
- ¡Mamá basta! -le tiré un almohadón y salí-

..................

Ya nos encontrabamos en la sala del cine, mirando una pelicula. La verdad es que no había muchas para ver, así que elegimos "La extraña vida de Timothy Green". Una película con la cual me sentía identificada al cien por cien. Una pareja que no puede tener hijos y que entierra en el jardín de su casa una caja con las cualidades que querían que sea su hijo... Me la pasé llorando toda la película. Pensar que por ahí yo no podía tener hijos, me partía en dos.

Terminó la película, y salimos. Con Pepe nos fuimos a su casa. Sus papás no estabana, ya que se habían ido de viaje por unos días.
Él estaba solo, así que hoy me quedaría en su casa. Cuando llegamos, subimos. Hacía un poco de frío. Entramos al departamento...

- Bueno, llegamos. -dijo él-
- Si. Tengo mucho frío. 
- Me rodeó la cintura con sus brazos- Mmm ¿Qué queres hacer?
- Nose. Algo para calentarme.
- Se me ocurren muchas cosas. -dijo pícaro- 
- Sos un desubicado Pedro. -le pegué en su hombro-
- un golpe. Me lo tendré que cobrar.
- Sos un maldito.
- Un maldito. Pero que te amo -besó mis labios- Sos tan linda-
- Rodee su cuello con mis brazos- Vos también sos muy lindo.
- Te amo.
- Te amo mucho mas.

Comenzó a besarme...


Continuara: 

......................................................................................................................................................

Bueno hola si (? No se que decirles.
Mmmmm, no me maten JAJAJAJ ;)