jueves, 27 de junio de 2013
66.-
DOMINGO. Creo sin temor a equivocarme que eran las 10 y media de la mañna. Levantarme demasiado temprano me costaría lo que es la mañana del Lunes. Ayer nos acostamos tarde.
Solo recordar lo que viví con él, me hace sonreír. No puedo crerlo todavía. Estuve con Pedro, hicimos el amor. Nos amamos como nunca.
Al recordar ese momento, podía sentir cada parte de mi cuerpo estremeciendose con cada movimiento. Fue mágico. Fue hermoso. Fue único y nada hará que pueda olvidarme del día de ayer.
Miré a mi alrededor. Me encontraba en la cama de Pepe, tapada. Pero él no estaba. Miré hacía la puerta, y entraba con una bandeja en su mano. Sería el desayuno.
Apoyó la bandeja en la mesita de luz, y se sentó a mi lado. Corrió el mechón de pelo que cubría mi cara, lo colocó detrás de mi oreja y luego besó mi mejilla.
- Buen día bonita.
- sonreí- Buen día gordo.
- ¿Y seguís con lo de gordo?
- Shi. -sonreí- Es con amor.
- Lose. ¿Como dormiste?
- Bien. -sonreí y me puse colorada-
- ¿Por qué te sonrojas?
- Porque me da verguenza -escondí mi cara en la almohada-
- Tonta. -se acostó a mi lado- Te amo tanto.
- Te amo.
- ¿Desayunamos? Mira, te lo traje a la cama.
- Sos un tierno.
- Lose. Lose. -dijo haciendose el agrandado-
- ¿Y la humilda se esfumo?
- Si. -rió-
- reí- Tonto. Dale desayunemos que tengo hambre.
- Bueno.
Buscó la bandeja de la mesita de luz, y la trajo hacía donde estabamos, la apoyó arriba de la cama y se sentó a mi lado.
Había un poco de todo en la bandeja. Cafe con leche, tostadas, galletitas. Pedro quería engordarme definitivamente.
- ¿Vos queres que engorde?
- No. Pero sabes que tenes que comer.
- dije triste- Si lose.
- No te pongas mal. Solo te cuido ¿Si?
- Lose. Y te lo voy a agradecer toda la vida.
- No me tenes que agradecer nada.
- Si. Porque lo haces sin ninguna obligación.
- Con mas razón. Lo hago sin ninguna obligación.
- Por eso tengo que..
- pusó un dedo sobre mis labios- Sh. No tenes que agradecer nada. Con que me sonrías me conformo.
- reí- Tonto.
- ¿Ves? Eso quiero Ahora desayunemos.
- Bueno.
Desayunamos entre risas y mimos. Tenía un poco de hambre, por ende me comí todo el desayuno. Aunque Pepe también comió.
Nos encontrabamos sentados en su cama. Él tenía apoyada su espalda en la parde con las piernas estiradas. Y yo apoyaba la mitad de mi cuerpo en su pecho. Mientras me rodeaba con sus brazos. Su mano entrelazada con la mía.
- A veces pienso que sos irreal.
- Me lo dijiste varias veces.
- sonrei- En serio. no se como puede haber personas como vos en el mundo.
- ¿Como yo?
- Buenas. Humildes. Sinceras. Personas especiales, que lo único que hacen es cuidarte de todo mal.
- Sos tan linda. Tan.
- Vos también lo sos.
- A veces pienso que vos sos irreal.
- ¿Yo? Pedro por favor.
- En serio. Sos la única que me hace tan bien. Con vos me siento bien.
- Yo debería estar diciend eso.
- Se intercambiaron los roles.
- reí- Puede ser.
- sonrió- ¿Qué queres hacer hoy?
- Nose. Algo donde no tenga que moverme.
- rió- Vaga.
- Bueno che. Hace frío. No da para salir.
- Tenes razón.
- Siempre tengo razón.
- ¿Y la humildad se esfumo? -dijo imitandome-
- Tonto. No me cargues.
- rió. Perdón. Perdón.
- Te perdono.
- ¿Películas? ¿Pochoclos? ¿Te va?
- Me re va. -sonreí-
...................
Ya habían pasado unas cuantas horas. Eran las 16 y media de la tarde. Con Pepe estabamos sentados en el sillón, tapados con una manta. Abrazados. Todo esto lo completaban los pochoclos.
Mirabamos una película. Cuando escucho que suena mi celular. Lo saqué del bolsillo y atendí.
- ¿Hola?
- Hola Pau.
- ¿Solci? ¿Qué paso? -me senté bien-
- Mamá, Pau. No se que le pasa.
- Ya voy para allá. Quedate tranquila Solci.
- Tengo miedo.
- No. No pasa nada.
- Vení rápido Pau.
- Si mi amor, si. -corté-
- ¿Qué pasa gorda?
- Otra vez mamá. -dije nerviosa-
- Tranquila.
- No puedo estar tranquila. -sollozando- Me muero sin mi mamá Pedro.
- me abrazó- Vamos. Hay que llamar al medico.
- Si.
- Tranquilizate Pau. Si te pones nerviosa es peor.
- Si. Tenes razón.
- Dale vamos.
- Vamos.
Agarré mi campera, y mis cosas. Pepe buscó su campera. Y nos fuimos para mi casa. Estaba súper nerviosa y tenía mucho miedo. Podía morirme si a mi mamá le pasaba algo.
Llegamos. Estaba inconsciente. Había sufrido una descompensaxión otra vez. Mientras yo estaba con ella, Pepe fue a llamar al medico. No podíamos hacer otra cosa que esperar.
Cuando el medico llegó, nos hizo salir a todos de la habitación. La revisó. Por suerte ya había recobrado el sentido. Le dijo que tenía que tomar una medicación diferente, para poder soportar la quimioterapia.
Se fue, sin antes hablar conmigo. Y decirme que no la podía dejar sola, porque podía ser muy arriesgado. Estaba un pocomas tranquila. Pero todavía tenía ese miedo de "Puede ser la última noche que este a mi lado".
Pepe se fue a su casa. Porque no quería molestar., le dije que no molestaba, pero él insistió en que sería mejor dejarnos solas a las tres para que hablemos y estemos un tiempo juntas. En cierto punto tenía razón, orque de verdad necesitaba pasar un tiempo con mi mamá. Quería y podía hacerlo.
Disfrutar todos los días como si fuera el último. A su lado. Era lo que me disponía a realizar.
Continuara:
......................................................................................................................................................
Espero que les haya gustado. Buenas Noches!
Eh aquí mi nueva novela.. el prólogo: http://soscomoteimagine.blogspot.com.ar/2013/06/1-prologo.html Si alguien quiere que se la pase, me dice en mi twitter @Mika_PauChaves ojala les guste.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario