domingo, 23 de junio de 2013
63.-
Sonó el timbre. Estaba asustada, tenía miedo por la persona que podría estar tras esa puerta.
Sequé mis lágrimas, traté de limpiarme rápido la herida pero fue ínutil. Me acerqué a la puerta, quité el pestillo y abrí.
Pedro.
Intenté cerrar nuevamente, pero también fue ínutil, él había puesto su pie en medio.
- ¡Andate Pedro! -grité-
- No, no me voy a ir. Necesito explicarte que pasó.
- No necesito explicaciones. Ya vi todo con mis propios ojos.
- Por favor Pau. -me miró a los ojos- ¿Estuviste llorando?
- No te importa.
- ¿Qué hiciste Pau?
- Nada -mentí-
- Mo me mientas. Te conozco ¿Qué hiciste?
- Nada Pedro. Nada. Ahora andate.
- Dejame pasar, por favor Pau.
- No.
- Necesito verte, completa. Y saber que estas bien.
- Andate. -empujó la puerta y entró- ¿Qué haces? -le grité- Te dije que te fueras.
- miró a su alrededor, se acercó al lava manos, y vió todo- ¿Qué hiciste Pau? ¿Qué hiciste?
- Me dejé caer al suelo llorando. Tapé mis ojos con mis manos- Me quiero morir. Fue como si mi corazón se rompiera en miles de pedazos.
- Se acercó a mí se sentó a mi lado. Me abrazó. Y yo me apoyé en su pecho- ¿Por qué bonita? ¿Por qué? -acariciaba mi cabello- Mostrame tus muñecas.
- negué con mi cabeza- No.
- Por favor. Necesito verlas. Curarte. Por favor.
- Se las mostré con miedo. Mis manos se encontraban temblorosas- Soy la peor. Me lastimo. Hice que te alejaras de mí.
- Cubrió mis muñecas con su mano- Perdón bonita. Perdón. Esto es mi culpa, es todo mi culpa. Vení. Tengo que curarte esto. Vamos. -Me lavantó del piso, y abrazándome me llevó al baño. Allí limpió mis heridas, las curo y las bendó. Luego me llevó a la habitación.- Acostate. Necesitas descansar un rato.
- No. -dije llorando- Yo tengo que estar muerta. No acá. Mi vida es una mierda Pedro, una mierda. No puedo vivir así, ya no.
- Tranquila princesa. -me rodeó con sus brazos-
- ¡No soltame! Vos estas con ella. Me dejaste por Valentina. Por mi peor amiga. Te odio, te odio. -comencé a pegarle con mis puños en su pecho- ¡Te odio Pedro! Me mentiste. Tu carte fue una mentira. ¡Soltame! -grité- Mi único amigo es el cuchillo. ¡Dejame sola!
- Él me abrazaba aún mas fuerte- ¡No! ¡No! Odiame, pegame, gritame. Pero no te voy a soltar. No voy a dejar que hagas otra locura. ¡No Paula no! -seguía abrazandome-
- ¡Dejame sola!
- No. Nunca te voy a dejar sola.
- ¿No entendes que me quiero morir? No sirvo para nada. -dije llorando, ya sin fuerzas y me dejé caer al suelo-
- ¿Vos no entendes que yo me muero sin vos? ¿Qué soy nada? -se sentó en el piso, conmigo, rodeándome aún con sus brazos. - ¡Shh! Tranquila hermosa. Por favor. No puedo verte así.
- Llorando- Yo no puedo verte con otra mujer. Me partió el corazón en mil pedazos, ver esa imagen te juro. No puedo creer que me hayas hecho esto. Confié en vos, y me traicionaste. Me mentiste. Pensé, sinceramente, que la carta, que todo lo que decías ahí, cada palabra, era verdad. Y me di cuenta que no., que todo es una mentira. Lo nuestro es una mentira. No puedo estar con alguien que no me ama, con una persona que ama a otra y no a mí. Yo te amo, te amo con mi vida, pero a la vez te odio, por esto, por todo lo que paso. Yo me corté, me lastimé, me hice esto -le mostré mis muñecas- por el beso Pedro, por la imagen que vieron mis ojos. Pensé que eras diferente, que realmente me amabas y querías cumplir esa promesa que me hiciste. Pero todo es una mentira -seguía llorando-
- Continuaba abrazandome- Perdón, te pido perdón. Se que con esto no alcanza, porque lo que ya hice no se puede cambiar, si, vos me viste besandome con Valentina, pero no me viste darle el beso a ella. Por ahí una explicación no basta, pero necesito hacerlo, explicarte como fueron las cosas, que paso realmente. Yo no la bese, no lo hice. Y jamas lo haría, se que parece una excusa, pero no lo es. Ella vinó a hablarme, a decirme una cuantas cosas, me increpó. Y cuando vió que que vos salías me besó. Intenté safarme, pero ella me sostuvo el cuerpo, cuando lo hice vos ya habias visto todo, ya habías visto el beso. No lo seguí y tampoco tuve la intención, n iganas de hacerlo. Porque yo te amo a vos. Porque quiero estar con vos. Porque quiero cumplir mi promesa -acarició mi mejilla y yo me aferré a su mimo- Todo, todo lo que dice la carta es cierto. No te mentí en nada. Todo es verdad. Lo nuestro no es una mentira, es verdad, porque nos amamos, porque nos elegimos, yo te elegí a vos para ser feliz, para hacerte feliz. Voy a cumplir mi promesa, estando o no a tu lado. Siendo novios o amigos, pero voy a cumplirla, porque lo prometí, porque te lo prometí a vos, y lo hice sinceramente. Perdon, no tengo otra cosa para decirte. Me parte en dos, saber que yo fui el culpable de esto, y que no estuve ahí para frenarte. Me odio a mi mismo por lo que pasó. Si esto no hubiera pasado, vos no huieras hecho esto. Perdón, te pido perdón de corazón. Te entiendo si no queres perdonarme, porque cometí un error y merezco esto. Te amo con mi vida entera, daría mi vida por vos, para salvarte, y poder verte sonreír siempre. Sos mi todo Pau, te lo dije en la carta y te lo repito, me muero si te pasara algo, no podría soportarlo. Mi vida no tendría sentido si no es a tu lado, te amo princesa. Mucho -acariciaba mi cabello, y seguís rodeandome con sus brazos-
Lo miraba a los ojos, no podía responderle, era como si estuviesa petrificada. Mis musculos se endurecieron.
Lo único que quería hacer era abrazarlo y así lo hice, rodee su torso con mis brazos, y apoyé mi cabeza en su pecho, mis lágrimas ya caían. Me encontraba sentada entre medio de sus piernas.
Quería perdoarlo, pero a la veza mi orgullo me dcía que no lo haga, él había cometido un error, y debía pagarlo. Pero no podía ser tan cruel, no con él.
Me quedé allí entre sus brazos, llorando por todo esto que había pasado. Sabía que luego de que me tranquilice, él iba a hablar ocnmigo, y con razón. Pero ahora solo quería estar así, entre sus brazos, sentirme protegida, cuidada. Que me acariciara el cabello me daba mucha tranquilidad y paz.
A los pocos minutos, cerré mis ojos y no recuerdo mas nada, me quedé dormida en sus brazos.
............
Abrí los ojos, y me encontraba acostada en mi cama, tapada y sin las zapatillas.
Miré a mi a mi alrededor para buscar a Pedro, ya que no se veía mucho, pero no lo encontré, se había ido y me había dejado sola.
Por un instante sentí como mis lágrimas comenzarían a brotar por mis ojos, hasta que noté qie la puerta se abría. Y entraba Pepe con una bandeja en sus manos. Sonreí por un instante.
- Te despertaste bonita -encendió la luza, dejó la bandeja en la mesita de luz, y se sentó frente a mí en la cama-
- Me senté- ¿Qué hora es?
- Las seis y media de la tarde. Dormiste bastante.
- ¿En serio? ¿Cuánto tiempo?
- Mmm, unas cuatro horas.
- ¿De verdad? Me hubieras despertado.
- No, estaba cansada. Aparte me gusta verte dormir.
- sonreí- ¿Vos que hiciste?
- Te mi´re mientras dormías y hace unratito fui a preparte la merienda.
- ¿Tanto te gusta verme dormir?
- Si. Mucho. Ya te lo dije una vez, cada facción de tu rostro, se relaja y descansas tranquila. Se nota que te olvidas de todo cuando dormís. -sonrió-
- Me abalancé sobre él y lo abracé por el cuello- Te amo Pedro, te amo. Me dolió en el alma ver lo que hiciste, pero te creo y se que Valentina es capaz de cualquier cosa. Te amo -besé su mejilla- y te perdono.
- Yo también te amo bonita. Juro que hoy me snetía horrible, no podía creer lo que había pasado. Te amo tanto Pau, no me imagino mi vida sin vos.
- Yo tampoco. Sos mi todo Pedro -lo miré a los ojos, apreté sus mejillas con mis manos y lo besé- Te -beso- Amo -beso, y este continuo, y parecía como si fuera eterno-
- Te amo. Te amo. Igual tenemos que hablar de lo que pasó hoy. ¿Vos te acordas de todo lo que me dijiste?
- Si, me acuerdo. Y te juro que lo sigo sintiendo, menos que hoy, pero lo siento. Me quiero morir, no le encuentro sentido a mi vida, te juro -comencé a sollozar-
- Sh. No llores princesa, no vale la pena. -secó mis lágrimas- No vale llorar por algo que no tiene sentido. Tu vida, es mi vida. Nunca vuelvas a decir que queres morirte, porque me voy a enojar -rió- En serio. -reí al mismo tiempo- ¡Eso! Tu risa, el sonido mas hermoso que podría haber escuchado en mi vida, Quiero verte sonreír y escucharte reír bonita. No quiero verte llorar. Por favor.
- Te lo prometo -entrelacé mi mano con la suya- Te prometo que voy a tratar de cambiar mi vida, de ser feliz, de sonreír. Voy a ir al psicologo. Y voy a dejar que me cuides, y me protegas. Y me hagas muchos mimos -sonreí-
- Todos los que quieras -besó mis labios-
- Te amo con mi vida entera.
- Te amo mas, con mi todo mi alma. -volvió a besas mi labios, y luego nos sentamos a merendar. Aún con nuestras manos derechas entrelazadas.-
Continuara:
Y..bueno. No se que decirles. Gracias por leer, espero que les haya gustado.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Hermoso capítulo!!!!!!!!!!!!!
ResponderEliminar