jueves, 29 de agosto de 2013
92.-
- No sé que decirte.
- Yo menos.
- sonrió- Es todo muy raro.. Pero lindo a la vez.
- Si, es así... Creo que nuestra vida siempre va a ser así.
- Obvio.
- No puedo creerlo. No puedo creer que estoy embarazada.
- Y yo no puedo creer que voy a ser papá -me miró a los ojos-
- sonreí- El mejor papá del mundo, vas a ser.
- Si, vos decís.
- No es si yo lo digo, va a ser así.
- Como diga señorita.
- Señorita, suena lindo.
- Siempre te lo dije.
- Si, pero nunca le presté tanto atención como ahora.
- Bueno, señorita futura mamá.
- sonreí- Futura mamá, suena mas lindo aún.
- ¿Te gusta?
- Me encanta.
- Entonces, voy a decirtelo mas seguido.
- reí- ¿Solo para complacerme?
- Si. Aunque puedo complacerte de otra forma.
- ¡Pedro! ¿No te das cuenta que ahora ella nos esta escuchando?
- rió- ¿Ella?
- Obvio, porque va a ser una nena.
- No descartes que puede ser un nene.
- No. Mi intuición de madre..
- ¿Intuición de madre? Tenes a full, tus sentidos.
- reí- Tarado.
- Perdón.. Me decías..
- Que siento que va a ser nena.
- Bueno, yo no tengo intuición de madre.
- Ya lose, no soy tonta.
- Bueno, solo para asegurarme.
- Que tarado que sos. -reí-
- Bueno déjame terminar..
- Perdón.
- Te decía, que para mí va a ser nene, no sé porque. Lo siento.
- Por ahí quien te dice, tenes razón. Aunque no creo.
- Como vos digas.
- sonreí, y por impulsó toqué mi vientre- Ya lo amo, y solo hace un mes y medio que esta dentro mío.
- Me da tanta felicidad verte feliz.
- Créeme que lo estoy. Es todo muy raro, pero es hermoso a la vez.. No sé, no puedo explicarlo.
- Es hermoso. Y vos también sos hermosa.
- Gracias.
- Eso no se agradece, siempre fuiste hermosa.
- Mmm.. No sé.
- Créeme que si.
- Si vos lo decís.
- ¿Sabes qué me alegra también?
- ¿Qué?
- Saber que ya no te cortas mas. Que hace mucho no te lastimas, no lo haces. Eso me llena muchisimo el alma, en serio. No te imaginas.
- sonreí- A mi también me da muchisima felicidad, saber que de a poco lo estoy superando. Sé que todavía no estoy curada del todo, pero lo estoy intentando.
- Y lo vas a lograr mi amor. Vas a salir e esto, y mas a hora por él o ella.
- tomé su mano y la coloqué sobre mi vientre- Tu hijo. Nuestro hijo, nuestra familia comienza a formarse.
- Y eso es lo que mas amo. -besó mis labios-
- Te amo mi amor.
- Te amo mucho.
Unimos nuestros labios en un beso, dulce y tierno. Nos amábamos, y sentíamos la necesidad de estar juntos siempre, no importa que pase, que suceda entre nosotros.. Si fuéramos novios, o no, sentía que íbamos a estar juntos por y para siempre, sentía que nos queríamos a pesar de cualquier obstáculo que haya en el medio, y que podríamos afrontar cualquier situación que la vida nos pusiese delante.
Iba a ser mamá, todavía no lo podía creer. Estaba en shock, o media ida.. Era por esto, simplemente. Mi hijo (o hija) ahora en este momento, se había convertido en mi mayor prioridad, en la personita a la que yo tenía que cuidar y proteger de todo mal.
- ¿Vamos?
- Si, amor.
- ¿A mi casa no?
- Si, porque tenemos que pasar a buscar a Solci.
- Ajam. ¿Y si nos quedamos a cenar?
- ¿Decís?
- Si gorda. Y de paso le contamos sobre el embarazo.
- Me encanta la idea..
- Entonces vamos.
- sonreí- Si.
Emprendimos camino hacía la casa de Pepe.
Él ya había hablado con sus mamá, para decirle que iríamos y nos quedaríamos a cenar, ya que teníamos una noticia que contarles.
Llegamos a la casa de Pepe. Ya el cielo se encontraba algo oscuro, había comenzado a caer el sol, y eran mas o menos las siete y media de la tarde.. Entramos en el edificio y subimos, por el ascensor, aunque mucho no me gustaba la idea, pero bueno, lo hicimos, ya que no podía caminar demasiado.. Si ahora no podía hacerlo, no me imaginaba cuando estuviera de siete meses.
Tocamos timbre, y entramos..
- Hola Ana.
- Paulita ¿Cómo estas?
- Bien. ¿Y vos?
- Bien, gracias. Hijo. -besó su mejilla- ¿Cómo estas?
- Bien vieja.
- Me alegro.
- ¿Y papá?
- Papá esta por llegar en un rato. A las ocho mas o menos..
- A falta poco.
- Si , por suerte.
- sonrió-
- ¿Se quedan a cenar no?
- Si, obvio.
- Si Anita, obvio.
- Me alegra. Podemos pasar una linda noche todos juntos.
- Si, créeme que si.
- sonrió- Bueno, pasen y siéntense yo tengo que seguir con la comida.
- ¿Qué cocinaste vieja?
- Mmm.. ¿Sorpresa?
- Dale vieja, decime..
- No sé.
- Ai, Pepe ya te vas a enterar.
- Muero de hambre así que mejor apures la mano.
- rió- Mi hijo siempre igual.
- Obvio.
- ¿Anita y Sol?
- Estaba en el cuarto mirando la televisión, pero creo que se durmió.
- No me sorprende si se quedó dormida.
- Igual siempre que viene, se acuesta a mirar la tele, y se duerme.
- reí- Si, me imagino ¿Puedo pasar al cuarto?
- Obvio Pau, eso ni se pregunta. Sos de la familia.
- Todavía no me acostumbro. Gracias
- De nada. -lo miré a Pepe- Voy a ver a Sol amor.
- Bueno, dale.
- sonreí- Ya vuelvo.
Me dirigí a la habitación de los papás de Pedro, y entre. Solci estaba acostada mirando la televisión, va en realidad, estaba dormida, con la televisión prendida.
Me acerqué a ella y me senté a su lado. Se veía tan frágil, tan vulnerable que ninguna persona creería que fuera tan fuerte. Sé banco todo, absolutamente todo. Desde la partida de su papá, hasta la muerte de mi mamá. Nunca había visto a una nena tan especial como ella, nunca me había cruzado a alguien como ella. Sabía que muy pronto dejaría de ser esa nena chiquitita, para convertirse en una mujer, en esa abogada que ella quería ser cuando sea grande. Dejaría de ser mi hermanita (aunque para mí lo sería siempre) para convertirse en esa adolescente que solo disfruta de la vida, en ese persona que seguramente tendría un novio, luego formaría su familia, y trabajaría. Tendría hijos, la vida pasaba muy rápido, y creo que ella tendría que disfrutarla al cien por ciento. No como yo, que lo único que hice fue sufrir toda mi. Si, sus papás no están, pero tiene a mucha gente que la ama, y que la contiene, que la apoya en todo. Y esta su hermana mayor, que no va a dejar que sufra por cualquier cosa, que va a cuidarla, aconsejarla, y protegerla de todo lo que puede hacerle mal.
Acaricié su mejilla. Y ella se movió. Abrió sus ojitos, y se los rasgó con el dorso de su mano.
- Hola princesa.
- Pau. -sonrió- Ya viniste.
- Si, mi amor.
- ¿Cómo te fue?
- Muy bien.
- Si. ¿No tenes nada?
- No. No tengo nada.
- ¡Si! -gritó y saltó a abrazarme- ¿Ya te curaste todo?
- Si, todo. Todo.
- Bien. Ahora podemos jugar como siempre.
- Si, como siempre.
- ¡Si!
- Loquita que sos. -besé su mejilla tiernamente-
- rió- Te amo mucho Pau.
- Yo también mi chiquita hermosa.
- Siempre juntas.
- Siempre, sin importar que pase.
Ella sonrió y volvió a abrazarme.
Continuara:
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Hola, eh aquí el capítulo de hoy.
Ojala les guste, los capítulos que quedan son lindos, lindos. Disfruteeeeeeen de los últimos. Las quiero. :)
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Ternura total este cap!!!!
ResponderEliminarAwwwww
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