sábado, 6 de julio de 2013

74.-


JUEVES por la mañana, sonaba la alarma de mi despertador. Eran las 6 y media de la mañana, y me tenía, va en realidad, nos teníamos que levantar para ir al colegio. Si, nos, porque Jaz estaba en casa, ya que se había peleado con sus papás, el día anterior por el tema del embarazo y la dije que viniera a quedarse unos días acá, hasta que pueda volver a hablar con ellos.

Abrí mis ojos, estaba todo oscuro, no había luz ya que se encontraba apagada, y la luz del sol no ingresaba por la ventana, ya que estaba nublado, y llovía. Día de lluvia era lo mejor, para quedarse durmiendo, o en su defecto, quedarse mirando películas con un balde de pochoclos, y llorar toda la tarde.
Igualmente iríamos al colegio, porque teníamos prueba de química. Odiaba química, y la profesora era una forra, me caía mal.
Desperté a Jaz, lo cual me costó un poco mucho.

- Dale Jazmín. ¡Levantate piba!
- Bueno che. Ya estoy, ya estoy. -volvió a cerrar los ojos-
- Pero no cierres los ojos.
- Entende que tu sobrino quiere dormir.
- Claro, ahora es culpa de él.
- Si, es su culpa. Ves mi amor, tu tía no te deja dormir -le hablaba a la panza-
- No la escuches, sobrino. Lo que pasa es que tu mami es una vaga. -reímos-
- Bueno, bueno. No le digas esas cosas. Se va a asustar de su mamá.
- reí- No es mejor que se acostumbre ahora. Y no que se asuste cuando nazca.
- Forra de mierda -me tiró un almohadón en la cara-
- reí a carcajadas- ¡Aiiii me dolió maldita!
- Te lo merecías.
- Ojo. Que te estoy dando hospedaje en mi casa.
- ¿Me estas echando?
- No. Solo te advierto -reí maliciosamente-
- Mira mi amor, tu tía te quiere dejar en la puerta de su casa.
- Maldita, no le digas esas cosas.
- Bueno. Vos te la buscaste.
- Dale, mejor levantemosnos así desayunamos.
- Si. Porque muero de hambre.
- reí- ¿Posta morís de hambre?
- No. Mi hijo tiene hambre.
- me levanté de la cama, y me coloqué las pantuflas- Claro, esto también es culpa de mi sobrino. Pobrecito. -abrí la puerta de la habitación- ¿Qué vas a tomar?
- Lo que vos tomes. Aunque si es té solo, mejor haceme café con leche. -reímos juntas-
- Bueno lo voy a tener en cuenta. Levantate perra. Mejor que cuando vuelva estas cambiada.
- ¡Ai, si. Ai si. Que malota! -dijo ella en forma graciosa-
- Te odio puta.
- Yo también te amo.

Me dirigí a la cocina para preparar el desayuno. Mamá estaba acostada en su cuarto, ya que no se sentía del todo bien.
Preparé el desayuno para ambas, ya que Solci hoy no iba al colegio porque no tenía nada importante, y aparte estaba lloviendo. En cambio yo si tenía que ir porque tenía prueba, y aparte quería ver a Pedro.
Desayunamos en charla, ya que no podíamos gritar, porque la gente dormía, y mi mamá nos iba a echar a la calle.

Ya nos encontrábamos yendo al colegio, esta vez en remis. Porque estaba lloviendo, y hacía frío. Mi mamá me dijo de ir allí, y bueno hoy no podía decirle que no. Aparte tenía cero ganas de caminar.
Llegamos, le pagué al remisero y bajamos del auto.
No había muchos chicos, porque estaba horrible el tiempo. Entramos al colegio, y nos dirigimos al salón.

- Que aburrimiento hoy. No quería venir.
- No te quejes Jaz. Aunque yo tampoco tenía ganas de venir.
- rió- Viste. Después te quejas de mí.
- Bueno che. Si fuera por mí no hubiera venido, pero la prueba esa de mierda, nos hizo venir.
- Euu..deja de putear que mi hijo escucha todo.
- Bue, mira quien habla. La que no dice ninguna puteada. -dije irónicamente-
- Sos mala Chaves. Después queres ser la madrina de mi bebé.
- No soy mala. Solo te dije algo.
- Mentira boba. ¡Chiste!
- Tonta. No me gustan esos chistes. Sabes que quiero ser la madrina. Sos una maldita.
- rió a carcajadas- Lo voy a tener en cuenta a lo de los chistes. Y mas con este.
- Basta ¡No Jazmín! Me voy a enojar.
- Bueno. Te perjudicas vos.
- Sos mala conmigo. Ves sobrinito, tu mamá es mala conmigo.
- Mentira hijo, no la escuches.
- ¿Te das cuenta que tu hijo se va a criar con nostras dos?
- reímos- Pobrecito. Va a salir loca como la tía.
- Y lindo como la mamá.
- ¡Aiii sos una tierna! Te quiero..
- Yo también amiga.
- Zaira se une a la charla, nos encuentra y nos abraza por la espalda, llegábamos al salón- ¿Qué onda muchachas? ¿Cómo anda esa panzita?
- Bien -sonrió- Gracias por preguntar. ¿Y vos qué onda?
- Eso. ¿Qué onda con Hernán?
- Ahí esta. Hablé con él hace un rato. Pero me dijo que no venía.
- Es un vago. -dije-
- Si. Igualito a tu novio. -entramos al salón-
- No querida. Mira. Mi novio esta ya sentadito ahí atrás. -sonreí con victoria-
- ¡Aii sorry! Su noviecito ya llegó.
- corrí como su tuviera cinco años- Hola mi amor. -me senté en sus piernas-
- Buen día bonita. -besó mis labios- ¿Cómo estas?
- Bien- sonreí- ¿Y vos amor?
- Bien. Hola chicas -saludó a Jaz y Zai- ¿Todo bien?
- Todo bien Pepe.
- Bien. No vale Paula ¿Por qué Pedro si viene y Hernán no? Es injusto.
- Porque tu novio es un vago. Yo que vos me acostumbro a eso.
- Sos un maldito Pedro.
- reímos todos- Bueno basta. Que ahí viene el profesor.
- La chica que estudió y sabe todo. -dijo Jaz-
- Cállate Jazmín.
- Perdón, perdón.

De un total de treinta alumnos, vinimos veinte. Por ende faltaron bastantes, aunque no tantos por el día que hacía hoy.
Pasó la hora de la prueba, por suerte me había ido bien. Y tuve tiempo de pasársela a Pedro, y Jaz que no habían estudiado nada, como siempre. Zaira aunque nadie lo crea, sabía todo. Juro que me sorprendió.
Las horas pasaron, y por fin llegó el momento de irnos a casa. Jaz no venía conmigo, si, estaba en casa con nosotros por unos días, pero necesitaba hablar con su mamá. Y explicarle las cosas, y tenía razón. Por mucha discusión, fuerte o leve, que fuera, tenía que hablar con ella y explicarle todo.

Llegando ya a mi casa. La lluvia había cesado. Entré en el edificio, y subí al departamento.
Mamá aún se encontraba acostada, porque continuaba sintiéndose mal. Y Solci estaba en su habitación acostada, porque hacía frío. Las saludé a las dos y luego me dirigí a mi cuarto.

Lavando mi cara ya que estaba un poco cansada, dentro del baño. No sabía porque, no tenía idea, pero mis lágrimas comenzaron a brotar por mis ojos, así como si nada. Como si fuera parte de mi vida cotidiana llorar todos los días. Y no quería que fuera así.
Miré hacía abajo, y vi sangre. ¿Sangre? No lo entendía. Me estaba cortando, estaba cortando mi piel nuevamente, y no entendía el motivo. Porque sinceramente no tenía, no encontraba un motivo para hacerlo.
¿Lo hacía inconscientemente? Si. No entendía el porque. Pero el dolor era mucho mas profundo, mas terrible que cualquier corte que haya echo en mi piel. Tiré la hoja de afeitar en el lava manos, con bronca, con furia. ¿Por qué tenía que pasarme? ¿Cuándo iba a ser el maldito día en donde no lo haga mas? Odiaba mi vida, me odiaba, y odiaba que esto me pase.
Limpié mi herida, la vende y salí de aquel cuarto.

Me encontraba en mi habitación. Recostada en la cama, mis lágrimas aún caían por mi rostro. Miraba por la ventana, como las gotas del lluvia se deslizaban por ellla.
Siento que la puerta de mi cuarto se abre, y entra él.
Pedro.
Sinceramente no sabía como hacía para estar siempre en el momento en que lo necesitaba. Pero él siempre estaba ahí.

- Permiso ¿Se puede?
- Obvio.
- entró y cerró la puerta- Vine, porque necesitaba algo del colegio.
- ¿Algo del colegio? Eso ilógico lo que estas diciendo. Jamás vendrías a buscar algo del colegio.
- Esta bien. No voy a mentirte. Vine porque sentía que necesitabas un abrazo.
- ¿En serio?
- Si Pau. No voy a mentirte.
- Pero no necesito un abrazo -aún no lo miraba a los ojos-
- se sentó a mi lado- No me mientas. Te conozco.
- De verdad Pepe. Anda no me pasa nada.
- ¿Me miras a la cara? Aunque sea cinco minutos.
- No. De verdad. No me pasa nada. No necesito un abrazo.
- Paula, no seas chiquilina.
- No soy chiquilina. De verdad.
- Dale Pau. Te conozco y se que algo te pasa.
- lo miré a los ojos- ¿Para que queres que te mire a los ojos? ¿Para que llore de nuevo? ¿Para sentir verguenza? No quiero Pepe, ya me cansé de llorar. 
- No quiero que me mires a los ojos para eso. Quiero que sientas que yo estoy con vos, y necesito decírtelo a los ojos, nada más. 
- Pero es raro. No se, te miro y cuando estoy mal, empiezo a llorar. No se que sera. Pero solo me pasa con vos.
- ¿Sinceridad? Por ahí así me estas demostrando lo que te pasa. Yo no voy a reírme de vos, porque llores. Ni tampoco voy a juzgarte por eso. Solo quiero que de una vez por todas confíes en mí. Y me cuentes que te pasa, sin vueltas Pau. Soy tu novio, y no me gusta verte mal. 
- mis lágrimas se asomaban por mis ojos- No se que me pasa. Hoy me corté de nuevo,y te juro que no se porque lo hice. Estaba en el baño, y de repente comencé a llorar, y cuando miré mi muñeca me estaba cortando. Tengo miedo, miedo de que siga pasando. Y lo peor, que no sea consciente de que lo estoy haciendo. 
- ¿De verdad que no necesitas un abrazo?
- Si. Lo necesito y mucho. - me rodeó con sus brazos y yo posé mi cabeza en su pecho, mojando su remera con mis lágrimas- ¿No vas a decirme nada?
- No puedo decirte nada Pau. No puedo, no me sale. No voy a juzgarte, no voy a decirte que esta mal porque ya lo sabes. Solo voy a decirte que estoy con vos, que yo estoy acá para todo, para lo que sea. No importa el lugar, el momento, la hora. Siempre estoy para todo. Y yo me voy a encargar de que salgas de esto. De una vez por todas, me parte el alma verte llorar, verte mal, verte triste. No me gusta, porque te amo. Y no quiero que estes mal, si vos estas mal, yo también lo estoy. Sos todo Pau, y no quiero perderte, no quiero que te pase nada. No voy a dejar que te pase algo, porque te juro que no me lo perdonaría. Como te dije desde un principio, voy a cumplir mi promesa, sea como sea. No me importa todo lo demás, solo me importas vos, y que seas feliz. 
- Te amo tanto Pedro, tanto. Juro que no me va alcanzar mi vida entera para agradecerte todo lo que haces por mí. Sos tanto en mi vida, que me moriría si algo te pasara. Sos tan especial, tan hermoso. Sos tan todo, y no me arrepiento de haberte elegido como novio, de haberme arriesgado por vos. Voy a tratar de salir de esto, voy a tratar de ser feliz y voy a dejar que me ayudes, que me cuides. Te amo con mi vida Pepe. Gracias por cada cosa que haces por mí. Sos esa persona que le da alegría a mi vida. -sonreí, y besé sus labios-
- Te amo tanto chuequita linda. No me imagino mi vida sin vos.

Nos quedamos un rato mas, juntos. Hablando, acostados en la cama. 
La tarde pasó así. En mi cama, acostada con él, lo mas lindo del mundo. Siempre las charlas que tenía con Pedro eran especiales, siempre algo nuevo me decía, algo que volvía a abrirme los ojos. Y que me decía que tenía que luchar por mi misma.
Nos quedamos acostados, y al menos yo, me quedé dormida. Ya que sus mimos me daban mucha paz, y me tranquilizaban. 


Continuara:

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Perdón por la hora, iba a subir mas temprano pero estaban usando la compu. Espero que les haya gustado. En un ratito subo de la otra nove. 

viernes, 5 de julio de 2013

73.-


Media mañana del día Miercoles. Estabamos en el colegio, en hora de matemática. Bueno, esta materia si que me gustaba. La amaba, y me encantaba, si tuviera que elegir alguna para estudiar, eligiría esta. Aunque me gusta mucho mas teatro, eso no se discute.

Ejercicios, y mas ejercicios para entregar ese mismo día. Pedro se había vuelto a sentar con su amigo, Juan Manuel. Mientras que yo volvi a sentarme con jaz.
Último ejercicio, solo me faltaba uno solo. Al fin, había terminado. Me levanté de mi asiento y fui a entregarselo al profesor. Cuando pasaba por al lado de Valentina, me dió un papel blanco, doblado a la mitad. Me dijo "Yo que vos lo leo", ya había empezado de nuevo, no había persona, excepto Agustín, que me cayera tan mal como ella. ¿No se cansaba de molestar? No lo entendía, era una persona que no me tragaba ni un poco.

Hoy a la salida del colegio, iriamos a la casa de Jaz, ya que ella se había decidido finalmente a hablar con sus papás, por el tema del embarazo. Realmente la sentía angustiada, y un poco nerviosa. Le dije que se tranquilice porque sino podía hacerle mal al bebe. Me hizo caso, aunque no mucho.
Terminados los ejercicios de matemática, Zai se dió vuelta, y se puso a charlar con nosotras. Como había gente que todavía no había terminado, no podíamos gritar, porque nos iban a sacar del salón, literalmente.

- Viejo de mierda lo odio. -dijo Zai-
- ¿Ai, por qué?
- Si boluda. Era mucho.
- reímos- Tonta. Acostumbrate, porque así es la facultad -dijo Jaz-
- O peor.
- Puede ser.
- ¡Aii no me asusten! No sean malas, voy a morir.
- Sos una exagerada Zaira.
- Si, demasiado. Mentira yo me siento igual a ella -dije-
- Vos también, las dos. Son unas exageradas.
- Ah bueno. Porque no vos no tenes miedo. -dijo Zai-
- No, no tengo. Aparte no voy a ir a la facultad.
- ¿Cómo que nos vas a ir? -dijo Zai, sorprendida-
- No, porque no puedo.
- ¿Cómo que no podes?
- Bueno, fue cambiemos de tema. No quiero hablar de la facultad. -dije, para salir de la situación-
- No, para. Quiero saber esto.
- Dale Zai -la miré- En serio, cambiemos de tema.
- ¿Vos sabes porque ella no puede ir? -me dijo-
- Emmm..
- Ustedes me están ocultando algo, y no me lo quieren decir ¿Qué pasa?
- Nada Zai, en serio. -dije-
- Sos unas forras. -se dió vuelta mirando hacía el frente-
- Dale Zai, no te enojes. -le dije-
- Dejame Paula.
- Pau. - me dijo Jaz- Después yo hablo con ella.
- No, Jaz. Se enojo conmigo.
- Con las dos. -dijo-
- Dale Zai. De verdad, no te enojes.
- Para que sepas ya estoy enojada. No me jodas Paula.

Ella siguió sentada mirando al frente toda la hora. Se había enojado con nosotras, y con razón. Porque no le habíamos contado lo de Jaz. Realmente yo no lo hice de mala, solo fue que Jaz me pidió que no le contara a nadie.
Sonó el timbre del recreo, y Zaira se levantó para irse. Yo me levanté de mi asiento y la fui a buscar. Por suerte no había salido del curso, así que la tomé del brazo.

- Zai, escuchanos por lo menos.
- Soltame Paula. No quiero hablar con vos.
- Por favor Zai. Dale, no quiero que estes enojada.
- Lo hubieras pensado antes.
- Es importante en serio. Cuando lo sepas lo vas a entender.
- No se.
- Al menos escuchala a Jaz. Por favor.
- Esta bien.

Nos sentamos de nuevo en el banco, yo al lado de Jaz, y ella frente a nosotras.

- Bueno, que me van a decir.
- Es un poco largo. 
- Bueno, tenemos el recreo para hablar. 
- Solo te digo que no te enojes, por favor. -le dije-
- Ya estoy enojada. 
- Bueno paren. -dijo Jaz- Es dificil de explicar. 
- Solo tenes que hacerlo.
- Dale Zaira, en serio. 
- Perdón. 
- Lo que pasa es que .. -hizo una pausa- Yo .. estoy embarazada Zai. 
- ¿Quéeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee? -gritó-
- Eso, voy a tener un hijo. O hija. -sonrió-
- Para Jazmín. ¿Vos me estas jodiendo no? 
- No, en serio Zai. 
- No te enojes, con ella. Primero escuchala, no la juzgues.
- Obvio. Nunca la juzgaría por algo así. Pero me sorprende.
- Creeme que cuando me lo conto, también me sorpendí muchisimo. 
- ¿Por eso no me dijeron nada? 
- Por eso, no te dije nada. No fue porque no quice, fue porque Jaz tenía miedo. Nada mas.
- Perdonen en serio, me enoje y no las había escuchado. 
- No importa Zai -dijo Jaz- Te entiendo. 
- Si Zai. No tenes porque pedir perdón, esta todo bien.
- Para ¿En serio estas ..? 
- Si -sonrió Jaz- 
- ¡Aiii me muero, me muero! -la abrazó- 
- Y bueno, volvimos a la antigua Zai. 
- Basta che. Las amo amigas. 
- Yo también las amo. -dije- 
- Yo mas, que ustedes. 

.............

Ya nos encontrabamos yendo a la casa de Jaz. Realmente ella estaba muy nerviosa, y preocupada por lo que sus papás podrían llegar a decirle. Pero yo iba a estar con ella, ahí, a su lado para acompañarla en todo. 
Llegamos y entramos. Estaban sus padres, esperandola ya que ella les había dicho que tenía algo que contarles. 

- Hola ma. -dijo-
- Hola hija ¿Cómo estas? 
- Bien. -sonrió-
- Pau tanto tiempo. ¿Cómo estas?
- Bien, gracias Claudia.
- sonrió- 
- ¿Qué pasó hija? ¿Qué tenías que contarnos? 
- Es medio complicado de explicar. 
- ¿Pero pasó algo malo? -dijo su papá?
- No, va nose. Para mí no es malo. 
- ¿Y por qué Pau vino con vos?
- Es que yo le pedí que viniera.
- No me asustes. -dijo su mamá-
- De verdad mami. Necesito que me escuchen. Por favor. 
- Esta bien hija. 

Ellos se sentaron en el sillón, y Jaz frente a ellos. Yo me quedé parada detrás de ella, con mi mano en su hombro.

- Yo, yo .. -se quebró, y no pudo seguir hablando-
- Tranquila Jaz. Todo va a estar bien. -le dije-
- No Pau, no puedo. 
- Si, si que podes.
- Tengo miedo.
- Tranquila, yo estoy con vos.
- ¿Qué pasa hija?
- Yo estoy embarazada.
- ¿Qué? -dijeron sus papás- ¿Cómo que estas embarazada? ¿Vos estas loca Jazmín? ¿Cómo vas a quedar embarazada? ¿Quién es el padre? -dijo su padre-
- Si, estoy embarazada- con sus ojos llenos de lágrimas- Por favor, no te enojes. Por favor. Necesito explicarte lo que paso. 
- ¿Quién es el padre Jazmín? -gritó nuevamente-
- No se. 
- ¿Cómo? 
- Nose quien es. Nose. Ese día me dieron algo de tomar, y no me acuerdo lo que paso esa noche. De verdad, no me acuerdo nada. -dijo llorando-
- ¿Cómo que no sabes quien es? Jazmín, vos andas por la vida teniendo sexo, y no sos capaz de cuidarte. 
- No papá, no es así. No se que pasó esa noche. No me acuerdo, no puedo decirte que paso, solo se que me desperte al otro dia en la casa de él, nada mas.
- Tenes que pensar antes de hacer las cosas. Fijarte lo que te dan para tomar. ¿Acaso aarras el vaso y tomas lo que te den? Jazmín, te arruinaste la vida, ¿Qué vas a hacer ahora? ¿Criar a tu hijo? ¿Y ser una mantenida?
- ¡NO! ¡No, papá! Voy a trabajar, voy a criar a mi bebe.
- No. Lo vas a abortar 
- ¿Qué? No papá. No lo voy a abortar. Es mi hijo, y lo voy a tener te guste o no. -acariciaba su hombro- 
- Perdón que me meta, pero no creo que sea la forma de hablarle a su hija. Me parece que tendría que escucharla y saber que todo lo que le dice es verdad.
- No te metas Paula.
- A mi amiga no le gritas. 
- No Jaz, esta bien. 
- No Pau. Si podes respetarla a ella, quiere decir que tampoco me respetas a mí. Mamá decime algo.
- Estoy decepcionada, no puedo creer lo que esta pasando Jazmín no podes tener ese bebe. ¿Qué van a decir los vecinos? ¿Qué van a pensar?
- Me importa una mierda lo que digan los vecinos, ¿A vos te importa? ¿Preferís que aborte, antes de que los vecinos hablen? Estas loca mamá. Soy tu hija. Pensé que ibas a entenderme, pero me equivoqué. -se mereó-
- ¿Jaz estas bien?
-Dejala Paula. Que se ocupe ella -dijo su papá- 
- No. No entienden, ella necesita su apoyo. Que esten con ella. Ustedes no lo sabían, pero yo estuve con ella desde el momento cero, desde que me lo contó. No estuvieron con ella cuando se sentía mal, cuando lloró, cuando sufrió por lo que estaba pasando. No quería contarselos, ¿Pero saben qué? Yo la convencí de que venga a decirselo, porque pense que eran diferentes, que la entenderían y estarían con ella. Pero me equivoqué. -le abracé a Jaz- Vamos Jaz. -volví a abrarle a ellos- Yo si fuera ustedes, disfrutaría de la linda noticia que es esto, puede ser shokeante al principio.Pero van a ser abuelos, les guste o no. 

La abracé a Jaz, y nos fuimos a mi casa. No entendía el porque el enojo de los padres, porque reaccionaban así, era una hermosa noticia y no tenía sentido enojarse por esto. 
Jaz buscó algo de ropa, y nos fuimos. Se iba a quedar unos días en mi casa, porque tenía muchisimo miedo, y no estaba tranquila estando en la misma casa que sus papás. Solo unos días. 


Continuara: 

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jueves, 4 de julio de 2013

72.-


1 MES DESPUÉS. Ya nos encontrabamos en el mes de Julio. Era un Martes, 20 del mismo mes. Tenía que ir al colegio, pero no tenía ganas.
Sonó la alarma de mi celular, y la apagué con un ojo abierto y uno cerrado. Parecía como si estuviese mirando las luz del sol. Prendí la luz, y me levanté. Me dirigí al baño, abrí el grifo del agua y lavé mi cara. Luego volví a mi habitación, y me puse el uniforme.

Ya estaba sentada, desayunando en la cocina, con mi mamá. Hoy por suerte no tenía nada importante en el colegio, así que no me preocupé mucho.
Hoy estaba rara, me sentía rara. No sabía porque, pero necesitaba un abrazo de Pedro, un abrazó de él, apoyarme en su pecho y que él acaricie mi cabello. Y me diga que todo esta bien, solo eso necesitaba, nada más.

- Hola mami -la saludé-
- Buen día hija. ¿Cómo dormiste?
- Bien. ¿Y vos?
- Bien por suerte.
- Me alegro. ¿Hace frío afuera?
- La verda no tengo idea hija. Pero hace siete grados, por ende seguro que si.
- Ah bueno. Entonces me voy a abrigar. -reí-
- rió- Si mejor. Porque después te vas a enfermar.
- Si, ya me veo acostada en la cama, con fiebre.
- No hija mejor no. -reímos-
- Mejor no -megué con mi cabeza, riendo- ¿Hoy la tengo que ir a buscar yo a Solci?
- Si. Porque yo tengo quimioterapia.
- Ah bueno. Esta bien. ¿Cómo te va con eso?
- Bien. El médico me dijo que estaba un poco mejor. Pero yo no lo siento así, seguro no quiere que me preocupe.
- Tranquila mami. Si él te lo dice es porque es así.
- No se amor. Igual no quiero pensar cosas malas, porque me hace peor.
- No las pienses, no vale la pena.
- Me sorprende como pensas hija.
- Porque alguien, un día me dijo que tengo que dejar de pensar eso. Y disfrutar de la vida.
- Me laegro mi amor. -la abracé- Te amo hija.
- Yo también te amo mami. Mucho.
- Estoy muy orgullosa de vos. - besó mi mejilla- Cuidate ¿Si? Y abrigate que hace frío.
- Si mami -reí- Besos.
- Chau Pau.

Salí del departamento, y cuando abrí la puerta del edificio, noté que realmente hacía frío. Por suerte me había abrigado bastante, va eso creía.
Comencé a caminar por la calle, la brisa del viento golpeaba contra mi rostro, y generaba nuevamente ese sensación tan linda dentro de mí.


Cuando llegué, entre en el salón y me senté en mi lugar. Apoyando mis brazos sobre la mesa, y mi cabeza sobre ellos. A los pocos minutos siento que colocan una mano sobre mi espalda. Giró mi cabeza en esa dirección y era Pedro , sonreí al verlo.
Me levanté lo rodeo con mis brazos, por debajo de sus brazos, apoyando mi cabeza en su pecho. Él comenzó a acariciar mi cabello, lentamente, y apoyó su cabeza en la mía, besandola tiernamente.

- ¿Qué te pasa bonita? -seguía acariciando mi cabello-
- No se. De verdad, no se.
- ¿Cómo que no sabes?
- No se. Me siento rara, necesito mimos. -sonreí-
- ¿Muchos, muchos?
- Muchos.
- Entonces puedo hacerte mimitos. Obvio si queres.
- Obvio que quiero.
- Bueno. -seguía acariciendo mi cabello lentamente , y daba besos tiernos en mi cabello- Me parte el alma verte así, y no saber que hacer. Me pone mal verte así, haría lo que sea por verte bien.
- Creeme que con lo que estas haciendo, me alcanza.
- Pero para mí no alcanza.
- Pero a mí si me alcanza, creeme que sí. Necesitaba esto, necesitaba un abrazo tuyo, y sentirme protegida en tu pecho. 
- Sos tan linda. -levantó mi cara con delicadeza, y me miró a los ojos.- No se que haría sin vos, me haces tan bien, y te juro que quiero hacerte bien yo a vos.
- Y me haces bien. Muy. Siempre estas para mí. Y eso es impagable, no se como voy a agradecerte todo esto.
- No tenes que agradecerme nada, porque yo te amo. Y lo hago porque yo quiero, porque yo lo necesito, porque quiero que estes bien.
- sonreí.- Te amo Pedro, te amo.
- Te amo mucho más amor. Mucho. -besó mis labios- 

Hora de arte, odiaba arte, no me gustaba para nada, y encima no sabía dibujar. Por ende, odiaba esta materia, si me dieran a elegir cual sacaría, definitivamente sería esta. 
Sentada con Jaz, ya que Pepe se había sentado con sus amigos. Charlabamos, mientras hacíamos el dibujo de arte.

- No me sale boluda. Es una mierda esta meteria.
- reí- Decimelo a mí. Odio arte, no me sale nada.
- ¡Ai dios! Por algo somos amigas.
- Obvio Polet. 
- sonreí- ¿Qué onda vos? 
- ¿Yo? Nada, no tengo nada nuevo.
- ¿Y mi sobrinita? -susurré- ¿Se porta bien?
- Si, muy bien. Ayer peteó por primera vez.
- ¿En serio? Me muero de amor -sonreí con los ojos brilosos- 
- Si, fue muy lindo. Lástima que no puedo compartirlo con nadie. 
- Si. Conmigo amiga. Nunca te voy a dejar sola, siempre voy a estar para esto. Siempre.
- Gracias, amiga. En serio. ¿Sabes?
- ¿Qué? 
- Mañana le voy a contar a mis papás, lo del embarazo.
- ¿Si? Me alegro Jaz, que lo hayas decidido.
- Pero tengo mucho miedo. 
- Tranquila ¿Queres que este ahí cuando se lo digas?
- ¿En serio harías eso por mí?
- Obvio. te dije que voy a estar siempre, y lo voy a hacer.
- ¡Aii gracias! De verdad, Pau. No se que haría sin vos. 
- Yo no se que haría sin vos. 
- Te amo amiga.
- Yo también amiga.

....................

Yendo a mi casa, con Solci y Pepe. Quien se qudaría a comer con nosotros. Ibamos caminando, charlando. Sol me contaba lo que había hecho hoy en el colegio mientras que con Pepe la escuchabamos. Mi hermanita hablaba demasiado, no parara. Si fuera por ella ten contaba toda su vida, en cinco minutos. 

Llegamos al departamento, entramos y mi mamá ya no estaba, porque tenía que ir a quimioterapia. Preparamos el almuerzo, y nos sentamos a comer. Lo hicimos entre risas, y charla. Cuando temrinamos, Solci se fue a dormir la siesta, y con Pepe fuimos a mi habitación, y nos acostamos a dormir nosotros también.
Definitivamente, necesitaba descansar y dormir un rato. No aguantaba más, se me partía la cabeza. Realmente dormir era lo que me tranquilizaba un poco, y mas si era al lado de mi novio. 

Ya de noche, me encontraba con mi mamá, hablando. Sentadas en el sillón del living. 

- ¿Cómo te fue hoy mami?
- Bien.
- ¿Segura? Te noto rara, desde que llegaste.
- De verdad hija. Esta todo bien.
- No te creo.
- me miró a los ojos- Creeme, esta todo bien.
- Bueno. Esta bien.
- El médico me dijo que son mis últimos días. 
- un balde de agua fría había caído sobre mí- ¿Qué? ¿Cómo que te dijo eso? No era que estabas mejor. 
- No se. No entiendo. Él me lo dijo hoy. No puedo creer.
- Yo no lo puedo creer mami. No puedo creer lo que me estas diciendo. No,no puede ser.
- Tranquila. Tranquila. -me abrazó- Todo va a estar bien.
- me separé- No. Nada va estar bien. Me cansé, me cansé de que me digan que todo va a estar bien, cuando no es así -lloraba-  ¿No te das cuenta de que no vas a estar mas? ¿De qué te vas a ir, y no voy a tenerte mas a milado? Es horrible mamá es horrible. 
- volvió a abrazarme, y me apoyó sobre su pecho- ¡Basta mi amor! Basta. Basta, tranquilizate. De verdad, todo va a estar, todo. Por favor, no llores. 
- No puedo no llorar. 
- Me partís el alma, hija. Vení. 

Ella se acostó sobre el sillón, y me apoyó a mí, sobre su pecho. Acariciando mi cabello lentamente, mientras mis lágrimas caían. No podía creer lo que estaba pasando. Lo que había escuchado. Quería que todo fuese un sueño, abrir los ojos, y que nada pasara. Pero no se podía. Era la realidad, y había que vivirla. 


Continuara: 

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No se dan una idea de lo que me COSTÓ escribir este capítulo, en serio ojala les haya gustado, porque de verdad no se me ocurría nada, no sabía como empezarlo. Y bueno.. pasó el tiempo. 

Capitulo 6 de mi nueva nove http://soscomoteimagine.blogspot.com.ar/2013/07/6.html Espero que les guste, y se copen. Buenas Noches! 

miércoles, 3 de julio de 2013

71.-


- ¡Andate de acá! -gritó mi mamá- No tenes derecho a aparecer así como así. ¡Te vas!
- No me voy nada. Tengo derecho a ver a mi hija.
- Vos no tenes derecho a estar acá. Te fuiste, y nos dejaste. -le dije- ¡Andate!
- Sol lloraba- Pepe, me quiero ir. -dijo ella-
- Veni, vamos. -la llevó a su habitación.
- Vine a ver a mi hija. Por su cumpleaños.
- Venir por su cumpleaños, y traer un regalo no te hace el mejor padre. ¿Sabías?
- No soy un padre ausente.
- ¡Ja! Haceme reír Juan Carlos. Por favor. ¿Entonces que clase de padre serías?
- Un padre que se preocupa por sus hijas, que esta presente.
- Por favor Papá. No me hagas reír. -le dije- Nunca estas cuando te necesitamos. ¿Estuvistes cuando Sol estuvo mal? ¿Cuándo me corte? ¿Cuando mamá se desmayó? ¿Cuándo Sol necesitó de vos? ¿Cuándo se enteró que vos la habías dejado? No. No tenes derecho a reclamar nada. No tenes lugar en esta familia, para mí no sos nadie. Ni siquiera nos une la sangre.
- No estuve, pero puedo estarlo ahora. Se que estuve mal, que cometí un error. Pero puedo cambiar, y remediarlo.
- Eso no se puede cambiar. Te fuiste Papá -le grité- ¡Te fuiste! -lo empujé con mi dedo, en su pecho- Me dejaste sola. Nos dejaste solas a tus hijas. ¿Cómo se explica eso? Ni siquera tuvistes la cara de venir y decirme, me voy a ir. Sos patético..
- Hija calmate. Por favor. -me dijo- Yo no te abandoné.
- ¿A no? ¿Y como se le dice a esto?
- Solo me fui por un tiempo.
- Ningún tiempo de nada. -se metió mamá- Vos no volves a pisar esta casa nunca. Es mía, y tenes prohibida la entrada. Mejor andate, porque sino voy a llamar a la policía.
- La policía no me da miedo. No tenes nada en contra mío, no hice nada malo.
- ¿Ah no? Puedo denunciarte por abandono de hogar.
- ¿Abandono de hogar? No me hagas reír María.
- Si. Así que mejor que te vayas. Te lo estoy pidiendo bien.
- No me voy a ir nada. Porque este es mi casa.
- ¡Esta no es tu casa! -le grité- ¿No entedes? Andate, dejanos en paz. Estábamos bien, hasta que volviste a aparecer. -Pepe apareció por el pasillo-
- Claro. ¿Mejor sin mí? Por favor Paula. No se pueden mantener ninguna de las tres. Vos -señaló a mamá, despectivamente- No servís para nada. No podes hacer nada.
- Le hablas bien. ¿Me escuchaste? No tenes derecho a hablarle así.
- La que no tiene derecho a opinar sos vos Paula. Esto es entre tu mamá y yo.
- Me meto en la conversación, todo lo que quiero. Porque tanto ella como yo sufrimos cuando te fuiste. No te imaginas todo lo que pasamos por tu culpa.
- Si me imagino. Mi hija de cortó de nuevo. Admitilo Paula, no vas a poder salir de esto nunca. -mis ojos se llenaron de lágrimas- Siempre vas a hacerlo. Nunca lo vas a dejar, ya forma parte de tu vida. Seguro ahora cuando me vaya, vas a correr a tu cuarto, y te vas cortar, y llorar por hora. Porque no sabes otra cosa que hacer. No podes hacer otra cosa.
- Iba hablar, pero Pedro interrumpió- Mmm. Escucheme, no nos conocemos. Y tampoco quiero hacerlo. Pero mejor que se ubique, porque sino voy a tener que llamar a la policía, y que se lo lleven.
- ¿Y vos quién sos? No te metas.
- Él se mete todo lo que quiere, porque es mi novio. Porque estuvo conmigo cuando ¡Vos, vos! No estuviste.
- ¿Tenes novio? Mira vos. ¿Vas a hacer lo mismo que tu mamá? No ella, sino tu mamá biológica. Vas a quedar embarazada, y después vas a abandonar a tu hijo. -rió maliciosamente- ¿Ya tuvieron sexo? Me alegro.Yo que vos -le dijo a Pedro- Me alejo de ella, porque no vaya a hacer cosa que te arruine la vida.
- ¡Te odio! ¡Te odio! Sos lo mas mierda que puede existir en este mundo. Sos la peor persona que conocí en toda mi vida. ¡Te odio! No entiendo como todos estos años te llame papá. -dije llorando-No lo entiendo. Sos lo peor. Siento asco de haberte abrazado, besado. De haberte dicho te quiero. Me das asco. Me da vergüenza ser tu hija, que la gente me diga vos sos hija de Carlos. Sos un pobre tipo que lo único que hace es hacerle mal a la gente. No sabe otra cosa. Seguro ya te encontraste otra mujer, la cual vas a usar, embarazar y dejar. Porque eso es lo que hiciste con mamá. Y no creas que no me di cuenta. Te odio. Te odio con toda mi alma. Ojala te mueras - me pegó un cachetazo-
- Te ubicas como me hablas pendeja.
- ¡Andate! -sosteniendo mi mejilla- ¡No te quiero ver nunca mas en mi vida.! Te odio.
- ¡Vayase! -le gritó Pedro- No vuelva a aparecer nunca mas, por acá.
- Pronto veremos si nos volvermos a ver. Acordate cuando te vayas -le dijo a mamá- Voy a volver, y me las voy a llevar a las dos.
- Andate Carlos. No vuelvas nunca mas.

Juan Carlos se fue. Mamá comenzó a sentirse mal, se mareo y se sentó en el sillón. Yo no podía parar de llorar, no podía dejar de recordar las palabras que me había dicho. Me partió el alma. Lo odio con todo mi ser, todavía no entendía como pude haberlo llamado papá. Me daba asco, era la peor persona que conocí en mi vida.

Mi mamá se encontraba sentada en el sillón, porque se había descompensado. Le había bajado la presión. Le dijimos con Pepe que fuera a acostarse, porque realmente no era necesario que se quede acá, para escuchar alguna conversación nuestra o algo por el estilo. Así que se despidió de nosotros, y se dirigió a su habitación.

Cuando ya no estuvo cerca mío, o nuestro. Rompí en llanto, un llanto desgarrador, un llanto que no sesaba. Caí rendida al suelo, me senté a llorar allí, Pedro me rodeó con sus brazos, y acariciaba mi cabello, para que me tranquilice. Pero no había caso, no tenía sentido, que lo haga, no iba a parar de llorar, no podía. Las palabras de ese hombre seguían sonando en mi cabeza "Yo que vos me alejo de ella", tenía razón, yo era la peor persona, y Pedro solo estaba conmigo por lástima. 

- Veni bonita, vamos a acostarnos.
- No. No. No tiene sentido, esto es una mierda. Él tiene razón, tenes que alejarte de mí. Yo voy a arruinar tu vida, la voy a hacer horrible, y encima no voy a poder darte hijos. 
- No mi amor. ¿Qué estas diciendo? No es así. 
- Si, es así. Él único que no quiere entender esto sos vos. ¿No te das cuenta que no sirvo para nada?
- ¡Vos date cuenta Paula! Vos. Date cuenta que él es una mierda de persona. Es un hijo de puta, que no merece vivir, no vale la pena que este acá. Te hace sufrir, te hizo llorar. No se merece nada, él es la peor persona y que no sirve para nada. No vos.
- tapé mis ojos con mis manos- Pedro, por favor. ¿Por qué decís esto? ¿Por qué no te das cuenta? Todo lo que me rodea es una mierda. Todo lo que se acerca a mí, al fin y al cabo, termina alejandose, y por mi culpa.
- No Pau. No es así. Nunca lo fue así. No dejes que los demás digan estas cosas, no les des el lugar para opinar, de algo que no les incunve.
- ¿Sabes que es lo mas triste?
- No.
- Que yo te amo. Te amo con mi vida entera, y saber que por ahí no voy a tener hijos, me parte en dos. Porque se que vamos a sufrir por esto, y no quiero verte mal. No quiero ilucionarte y después que se derrumbe todo. 
- Mi amor. Mirame. 
- No. No puedo.
- Mirame Pau. -levanté mi cabeza, él tomó mi rostro entre sus manos- Nos amamos, y esto no va a cambiar nada. Lo que él dijo no me cambia nada. Yo se como sos, te conozco, te sentí, y puedo asegurarte que no sos todo eso que te dijo. Al contrario, sos la mejor persona que conocí en mi vida, la mas humilde, la que se preocupa por los demás, todo el tiempo. Sos todo eso multiplicado por mil. Porque no existe otra persona como vos. No dejes que te denigren, que te menosprecien. No se dan cuenta, pero vales muchisímo Pau. Muchisímo y puedo asegurarte que si te conocieran como yo lo hago, querrían ser vos.
- ¿Ser yo? Estas loco Pedro.
- Si, ser vos. ¿Por qué? Porque te mostras como sos. Porque sos así, con defectos, con virtudes, pero sos vos. Y eso es lo mas importante de todo. Bailas, actuas y lo haces con el corazón, con el alma porque esa sos vos. Esa sonrisa que aparece en tu rostro cuando alguien esta feliz, te hace mejor persona. Esos momentos en donde te ocupas de tus amigas, de tu familia, y dejas de ocuparte de vos. Esos momentos son los que la gente recuerda, los que se valoran, los que valen la pena. Por eso sos diferente a las demás personas, sos especial, sos única Pau. Por favor, no dejes que nunca, nadíe más te trate como te trataron hoy, porque no te lo mereces Pau, no. 

Lo abracé. Él me aferró a su cuerpo, aún mas. Me cuidó, me protegió durante estos minutos. Allí sentados en el medio del living, abarazados, juntos. Estaba mal, pero estando a su lado, todo cambiaba. Era como si se construyera una burbuja, y solo estuviéramos nosotros, y nadie mas. 

......................

Abrí mis ojos, y miré a mi lado. Pedro estaba totalmente dormido, con su mano sobre mi vientre. Miré la hora, las 4 de la madrugada. Me levanté de la cama, sin hacer mucho ruido para no despertarlo. 
Salí de la habitación, y me dirigí al baño. Entré y cerré la puerta. Mis lágrimas comenzaron a brotar por mi rostro, así de la nada, como gotas de lluvia. 
Busqué algo, y lo encontré. Sus palabras, esas que partieron mi alma, "Vas a salir corriendo, y te vas a cortar. Porque no sabes hacer otra cosa". Y ahí estaba, haciendo lo que él había dicho, lo que sabía que pasaría hoy, porque era inevitable que no pase. Primer corte. 

La puerta del baño se abre, y entra Pedro. No sabía como se había despertado. Pero lo hizo. 
Me sacó la hoja de afeitar de la mano, y apoyó mi cabeza contra su pecho. No dijo nada, no me dirigió la palabra. Sabía que lo había decepcionado, porque no lo escuché, porque no le hice caso, porque hice lo que quise, y no me importo nada. 
Le susurré un "perdón", entre lágrimas. Él me dijo "No pasa nada bonita. Todo se va a terminar, pronto". Curó mi herida, y le colocó una curita. 
Nos dirigimos a la habitación nuevamente. Se recostó sobre la cama, y yo a su lado, apoyando mi cabeza en su pecho, y dejando, todavia, caer algunas lágrimas. 
 A los pocos minutos, me quede completamente dormida. 


Continuara: 

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Es inevitable que no escriba estos capitulos, porque son los que MEJOR me salen. Espero que les haya gustado. :) 

martes, 2 de julio de 2013

70.-


MARTES. Fines de Junio, para ser exacta era un día 20. El cumpleaños de Sol. De mi hermanita, de la persona que me hacía sonreír cada día, que me hacía bien, que parecía que tenía treinta años, y tan solo tenía ocho. Esa personita que un día llegó a mi vida, y la iluminó por completo. Ella que me sacó del infierno, a pesar de que mi mamá lo haya hecho, cuando ella llegó todo cambio y para  bien, todo fue completamente diferente, todo fue luz, todo fue briilante como la luz del SOL.
Hoy esa nena que llegaba a mi vida hace ocho años atrás, cumple años, y lo hace rodeada de las personas que la aman, que la quieren, y la cuidan como nadie. Hoy era ese día especial, era su día especial, ese con el cual todos soñamos a que llegue, y cuando lo hace, se convierte en el día mas feliz de tu vida, ese día de felicidad pura, de risas, de amor.

..........

Eran las 9 y media de la mañana. Me levanté de mi cama, y me dirigí al baño. Me higienicé, lavé mi cara y luego até mi pelo con una gomita, realmente era un desastre. Regresé a mi habitación, y encendí la luz. Terminaba de preparar el regalo para Solci, cuando se abre la puerta del cuarto, y netra mamá.

- Buen día mami.
- Hola hija. -besó mi mejilla- ¿Cómo estas?
- Bien. ¿Y vos?
- Bien. ¿Terminaste con el regalo?
- No, ya me falta poquito.
- Ah bueno. Ya empecé a hacer el desayuno, así la despertamos.
- sonreí- Esta bien mami. ¿Decís que le va a gustar el regalo?
- Obvio mi amor. Es muy lindo, a mí me encanto. A ella más.
- Espero.
- Seguro hija. Aparte tiene un significado.
- Si. Espero que lo entienda.
- Lo va a entender. Quedate tranquila. Veni, ayudame a terminar de preparar el desayuno.
- Dale.

Terminé de preparar el regalo para Solci, y luego me dirigí a la cocina a ayudar a mi mamá con el desayuno para Sol también.
Cuando terminamos de hacer todo paraa ella, nos dirigimos a su habitación. Entramos allí, yo deje su regalo en la cama, y mamá dejó el desayuno en la mesita de luz. Salté, por así decirlo, sobre ella. Y le empecé a cantar el feliz cumpleaños. 
Abrió sus ojos, al principio no entendía nada, era obvio, su hermana se le tiraba encima como si fuera un almohadón. Mamá se sentó a su lado, y la abrazó, llenandola de besos.

- Feliz cumple princesa. Te amo mucho, mucho. -le dijo- 
- Arrugó su frente- ¿Qué hora es? 
- reímos- Bobi. -le dije. ¡Feliz cumpleeee! -la abracé nuevamente- Te amo, te amo mi chiquitita.
- Gracias hermanita -sonrió- Y gracias mamí, a vos también.
- Mira, esto es para vos. -le dimos el desayuno- 
- ¡Aiii me encanta! Gracias, gracias, gracias. 
- Ojala te guste. Lo preparamos las dos, con mamá.
- Si, es muy lindo. Me encanta.
- Toma Solci -le di mi regalo- Este es mío. Ojala te guste. - Lo miró, con mucha atención y luego lo abrió. El regalo era una pulserita, la cual tenía la mitad de un corazón, y tenía grabado "Te lo prometo. Con el corazón", una mitad era para ella, y la otra para mí. Y luego había nu peluche, un osito. Noté que sus ojos se llenaron de lágrimas, y al instante los mios también- Ai, no te gustó. Yo sabía.
- No Pau. Me encanta, en serio. Es muy lindo. Gracias -me rodeó el cuello con sus brazos- Gracias hermanita. Te amo. No se que haría sin vos. Sos tanto Paula, tanto.
- La abracé por la espalda- De nada mi amor. Me alegro que te haya gustado. Lo hice con amor, y espero que ahora entiendas que nunca te vas a quedar sola, ni aunque estes al otro lado del mundo. 
- Gracias de nuevo. En serio. Y gracias mamí, me encanto el desayuno, es muy lindo. 
- De nada hija. Te lo mereces. -sonrió-
- Ahora hacen algo por mí. 
- ¿Qué? 
- ¿Desayunan conmigo? -ladeó su cabeza y nos sonrió- Porfa.
- Obvio enana. Eso ni se pregunta.
- ¡Siii! 

Nos sentamos las tres a desayunar, como una familia. Como la familia que eramos. Lo hicimos entre risas, y carcajadas, me encantaba ver a mi hermanita sonreír. Era una de la cosas mas lindas en este mundo, y escucharla reír, ese sonido tan lindo que salía de su boca. 
Las tres desayunamos juntas. 
Mamá estaba feliz, Sol también lo estaba. ¿Por qué no estarlo yo también? Aunque sea por un día. 

Estabámos esperando a que lleguen las amigas de Sol, hoy vendrían a casa por el cumple de ella. También vendría la familia de Pepe, y obviamente él. 
Eran las 17 y media, y vinieron dos amigas de Sol. Valentina y Camila. Amiguitas que tenía desde jardín, y eso era algo hermoso. Conservar las amistades aunque pasen los años. Al ratito llegó Pepe, con su mamá y su papá. 

- Hola mi amor. -lo abracé y besé sus labios-
- Hola princesa. Te extrañé. 
- Yo también, mucho. 
- sonrió- ¿Sol donde esta? Así le doy el regalo. 
- Ahora la llamo, esta con sus amigas.
- Sino, no importa. Se lo doy después.
- Como quieras amor.
- Si, mejor. Dejala que disfrute con sus amigas, hoy.
- sonreí- Si.  -se acercó la mamá de Pepe- Hola Ana.
- Paulita. ¿Cómo estas?
- Bien. ¿Y vos?
- Bien, gracias. -sonrió- ¿Tu mamá Pau? 
- Esta en la cocina, pasa. 
- Gracias.
- No. De nada. - se fue con mi mamá- Veni amor, entremos.
- Si, mejor.

Cerré la puerta del departamento, y nos dirigimos al living. Sol y sus amigas, que ya estaban todas, estaban sentadas en el piso, charando y riendo. 
Pepe y yo estabamos sentados en el sillón, hablando. En realida no de muchas cosas, pero lo hacíamos, yo estaba mas embobada mirando a mi hermanita reírse. Mamá charlaba con los papás de Pepe, y también había venido mi nona Muni. 
Esta era mi familia, pequeña, no muy grande, nosotras, casi todas mujeres, de parte de mi mamá. Porque la familia de mi papá nunca había aparecido. Tenía sus defectos, tenía sus virtudes, pero era MI familia, y la amaba por eso. 

Cantabamos el feliz cumpleaños, mientras que Solci soplaba las velitas. Al final, cuando terminó, yo besé una de sus mejillas, y mamá besó la otra. Le dimos un beso "sanguchito" como dicen. Después se sacó fotos, con sus amigas, y con todos. Finalmente, volvió a sacarse una foto conmigo, la abracé y apoyé mi mejilla contra la suya, sonreíamos, y Pepe nos sacó la foto. 

Se habían ido todos, solos quedaba Pepe, quien se había quedado mas por mí, porque yo se lo había pedido. Eran las 21 de la noche, estabamos sentados en el sillón, y él le dió el regalo a Solci. Eran dos peluches, súper lindos. 

- Toma Solci. Ojala te gusten. Los compró Ana.
- Si. -sonrió- Son muy lindos. Gracias Pepe -lo abrazó- 
- Él la rodeó con sus brazos- De nada, Solci. Me alegro que te hayan gustado.
- Si, me encantaron. Los voy a poner, con el que Pau me regaló.
- ¿Así? Bueno. Me alegro.
- Si. 
- ¿Cómo la pasate princesa? -pregunté-
- Re bien. Me encantó, estar con las chicas.
- Me alegro que te haya gustado.
- Si, me encanto. Gracias a mamá y a vos, por hacerme el cumpleaños.
- De nada mi amor. Lo hicimos porque te amamos, y porque te lo merecías. 
- sonrió- Te amo Pau. -me abrazó-
- Yo también te amo princesa. Mucho.

En ese momento, suena el timbre. Me sorprendió porque no esperabamos a nadie, pero igual me levanté a atender. Tenía un mal presentimiento.

Cuando abrí, lo vi a él, no podía creer como le daba la cara para venir, y justo hoy.
Mi papá.
Una sensación de odio recorrió mi cuerpo. Entró al departamento, de prepo. Y se dirigió a Sol. Intenté pararlo pero no pude. 
Cuando llegó al living, le dijo a Sol "Feliz cumple", y quizó abrazarla, pero ella se escondió detrás de Pepe. No quería verlo, no quería saber nada de e´l. Y era entendible, la entendía muchisímo. 

Se acercó mi mamá, preguntanto que pasaba. Y comenzó una situación, bastante incómoda. 


Continuara: 

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Felicidad, pero tampoco al extremo (? Ojala les haya gustado. 

Dedicado a mi moyana. Te quiero mucho @MPauliters <3

http://soscomoteimagine.blogspot.com.ar/ El blog de mi nueva nove, si pueden recomendarla por favor, se los agradecería. Si alguien quiere que se la pase, me dice acá o en mi twitter @Mika_PauChaves SUBI EL CAPITULO 4 

lunes, 1 de julio de 2013

69.-



Arriba del escenario sentía que podía ser yo misma, que podía expresar mis sentimientos, dejar salir lo que sentía, lo que me pasaba, lo que era yo relamente, podía liberarme. Baila era lo que me hacía bien, lo que amaba con mi alma.
Baila era esa expresión que todos tienen, pero con música, con ritmo. Lo hacía con sentimiento, lo sentía desde adentro, desde el alma. Agredecía a mi mamá una y mil veces por haberme traído un día a comedia musical diciendome “Este, estoy segura, va a ser tu futuro“. Y así fue, mi futuro era este. Bailar, actuar y cantar. Eso era lo que quería hacer para el resto de mi vida. Pode cumplir mi sueño, de bailar en un escenario como alguien reconocido y que el público se ponga de pie y me aplauda. Actuar y poder hacerlo con mis admiradores, con los actores que admiraba desde chica.
Bailando un adagio, individual, con una de las canciones que mas amo en este mundo “the scientist“ de Coldplay. En el centro del escenario,y que todos tus compañeros de comedia se pongan de pie y te aplaudan, era un mimo al alma. Sentir y saber que lo que hacía le llegaba a alguien, y tocaba su corazón era todo para mí. No podía pedir más.

Me encontraba en la clase de comedia musical, baile. Teníamos que preparar un espectáculo para fin de año, antes de navidad. Un espectáculo con baile, coreografía, canto, actuación. Estaba súper ansiosa, no veía la hora de que llegara, ya quería estar bailando arriba del escenario, con un público que se ponga de pie y me aplauda. Ese era mi sueño, y haría lo que sea por cumplirlo.
La profesora de danza, me felicitó por mi actuación. Estaba contenta, y me había elegido como la protagonista de una escena. 
Mi corazón latía a mil hora, no lo podía creer. Quería salir ya de teatro, correr y contarle a mi mamá, a Pedro. Finalmente iba a protagonizar un espectáculo. 

...............

Caminaba con Pepe de la mano, hacía la plaza. En mi rostro lo único que se reflejaba era una sonrisa, esa mueca que transmitía que estaba feliz, que finalmente, o eso creía, a vida había dejado que sea feliz, y disfrutara de esto.

Ya sentamos bajo un árbol en el cesped, nos encontrabamos. Pepe apoyado contra el árbol, y yo estaba sentada entre sus piernas, apoyando mi espalda en su pecho. Nuestras manos estaban entrelazadas, y yo jugaba con sus dedos. 

- Me encanta estar así con vos. -me dijo-
- A mi también. -sonreí-
- ¿Y sabes que me gusta mas?
- ¿Qué?
- Que estes sonriendo, que se note en tu rostro lo contenta que estas. 
- sonreí nuevamente- Parece raro, estar sonriendo, en medio de todo lo que esta pasando. Y estar así con vos me hace mejor. 
- A mi me hace mejor, estar con vos. 
- Te amo. 
- Yo también te amo. 
- ¿Sabes? Si pudiera pararía el tiempo en este momento. -levanté mi cabeza, y lo miré a los ojos- Esto, es único. 
- Único es tener al lado a una personita como vos. -me sonrió- 
- Sos tan lindo. 
- Vos sos linda.
- Me sonrojé- Te dije que no me digas así. Me da verguenza.
- Pero es la verdad. Sos tan, pero tan linda. 
- Vos sos lindo. Y no me discutas. Es verdad.
- Bueno, puede ser.
- ¿Así? Mira, vos. 
- Raro que no me hayas dicho, "Y la humildad donde la dejamos"
- ¿Sabes por qué?
- ¿Por qué?
- Porque me gusta que sepas que sos lindo. Que todas lo sepan. Y se den cuenta de que sos mío, solo mío.
- Celosita. Que sos.
- Si, puede ser. -dije-
- Mi celosita. - besó mi nariz- Sos mía, solo mía. Y de nadie mas. 
- Ah. Y después me decís a mí celosa. 
- Bueno. El que no dice que es celoso miente.
- Mira. El señorito Pedro Alfonso, admitiendo que es celoso. No lo creo.
- Sos mala eh. Encima que te lo digo.
- rió- Te amo
- Te amo mas.
- Yo mas -me discutió- 
- No. Yo más. Y punto.
- Punto nada, yo te amo mucho mas. 
- ¿Iguales?
- Ah. -rió- Puede ser.
- Dale. No seas malo. 
- Si me das un beso puedo cambiar de opinión.
- No vale. Me estas chantageando.
- Si.
- reí- Tonto.
- Así, no voy a cambiar de opinión. 
- Esta bien. -le di un pico- 
- Mmm.. puede que cambie.
- Dale. -hice puchero- Sos malo.
- ¡Aii! Ella hace puchero.
- Shi.
- Es una bebe.
- Shi. 
- Mi bebe. -sonreí- Te amo. 
- Te amo también.
- Tendríamos que ir volviendo ¿No?
- Si. Pero no tengo ganas. -dije-
- Yo tampoco, pero en algún momento tenemos que volver.
- Lose.
- Dale, arriba. 
- Ufa. -me quejé-
- rió- Estas muy quejosa hoy. ¿Qué pasa?
- Nada, es solo que no quiero volver.
- ¿Por qué?
- Porque no. No quiero que se termine este momento tan lindo. Es llegar y ya ponerme mal, por algo.
- No tiene porque ser así.
- Si, es así. Pero no importa ya fue. Vamos. -comencé a caminar-
- No. -me tomó del brazo- No vamos nada. ¿Qué pasa Pau? ¿Por qué no queres ir?
- Porque me siento bien acá con vos. Sin pensar en nada, solo nosotros. -una lágrima recorrió mi rostro- Pero es de egoísta pensar así, mi hermana me necesita, mi mamá. No puedo parar el tiempo acá, pero si pudiera lo haría. 
- Tranquila mi amor. No llores por favor. Disfruta de lo que te dijeron hoy. No hay necesidad de llegar a tu casa y estar mal. Porque no lo vale, porque no es así. Pensa en las cosas lindas que te pasan, entra a tu casa con una sonrisa, corre a contarle a tu mamá lo que te pasó hoy, lo que vas a lograr, que por fin vas a cumplir tu sueño. 
- No puedo. No puedo, te juro que no. Intento, en serio. Pero no me sale. 
- Si que podes, yo se que sos fuerte y que vas a poder superar todo esto que te esta pasando. 
- Solo espero poder ser feliz.
- Si y vas a lograrlo. Vas a ser feliz, y yo voy a estar ahí a tu lado, como siempre. 
- Te amo tanto Pedro. Tanto. No se que haría sin vos, de verdad. 
- Te amo muchisímo mas. 
- ¿Vamos?
- Asi me gusta verte. -sonrió- 


Emprendimos camino hacía el edificio. Íbamos caminando, y la brisa fría del viento, chocaba contra mi rostro. Ir de la mano con Pedro, y sentir eso. Realmente me daba mucha paz, era algo que amaba, algo que me hacía sentir plena, que me hacía sentir bien. 

Llegamos a mi casa, Pepe se despidió de mí. 

- Bueno llegamos. 
- Si. -dije- 
- Entraría y te haría muchos mimitos, pero mañana hay que ir al colegio, y mi mamá me mata si llego tan tarde.
- reí- Y muy bien hace. 
- Sos mala, por tu culpa me retan.
- ¡Aaahh! Me sentí ofendida -posé una mano sobre mi pecho- Igual te amo.
- Yo también.
- ¿Me prometes que me vas a llamar?
- Si, y hablamos hasta las tres de la mañana. Y también me matan por eso -rió- 
- reí- Tonto. Esta bien, solo con un mensajito me conformo.
- Sos tan tierna. Te amo mucho.
- Yo también amor. 
- Bueno me voy. Cuidate. -besó mis labios-
- Chau gordo. Te amo mas -y entré-

.............. 

Ya me encontraba acostada en mi cama, por dormir. Mañana tendría que ir de nuevo al colegio, y si no dormía ya, podía ser muy probable que pasé de largo. Y no quería que pasé eso. 
Llegó un mensaje de Pepe, sonreí al verlo.

- "Buenas noches mi amor. Descansa. Te amo mucho"

- " Gracias mi amor. Buenas noches para vos también. Te amo con mi corazón."

- "Mañana nos vemos. Besos"

- "Besos gordo. <3" 

Me despedí de él. Apoyé la cabeza en la almohada y a los pocos minutos me quedé dormida. 



Continuara: 

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Lo que me costó escirbir este capitulo. Dios, ojala les haya gustado. :) Buenas noches! 

Acá les dejo el capitulo 3 de mi nove http://soscomoteimagine.blogspot.com.ar/2013/07/3.html "Como te imagine" Ojala les guste.