miércoles, 3 de julio de 2013
71.-
- ¡Andate de acá! -gritó mi mamá- No tenes derecho a aparecer así como así. ¡Te vas!
- No me voy nada. Tengo derecho a ver a mi hija.
- Vos no tenes derecho a estar acá. Te fuiste, y nos dejaste. -le dije- ¡Andate!
- Sol lloraba- Pepe, me quiero ir. -dijo ella-
- Veni, vamos. -la llevó a su habitación.
- Vine a ver a mi hija. Por su cumpleaños.
- Venir por su cumpleaños, y traer un regalo no te hace el mejor padre. ¿Sabías?
- No soy un padre ausente.
- ¡Ja! Haceme reír Juan Carlos. Por favor. ¿Entonces que clase de padre serías?
- Un padre que se preocupa por sus hijas, que esta presente.
- Por favor Papá. No me hagas reír. -le dije- Nunca estas cuando te necesitamos. ¿Estuvistes cuando Sol estuvo mal? ¿Cuándo me corte? ¿Cuando mamá se desmayó? ¿Cuándo Sol necesitó de vos? ¿Cuándo se enteró que vos la habías dejado? No. No tenes derecho a reclamar nada. No tenes lugar en esta familia, para mí no sos nadie. Ni siquiera nos une la sangre.
- No estuve, pero puedo estarlo ahora. Se que estuve mal, que cometí un error. Pero puedo cambiar, y remediarlo.
- Eso no se puede cambiar. Te fuiste Papá -le grité- ¡Te fuiste! -lo empujé con mi dedo, en su pecho- Me dejaste sola. Nos dejaste solas a tus hijas. ¿Cómo se explica eso? Ni siquera tuvistes la cara de venir y decirme, me voy a ir. Sos patético..
- Hija calmate. Por favor. -me dijo- Yo no te abandoné.
- ¿A no? ¿Y como se le dice a esto?
- Solo me fui por un tiempo.
- Ningún tiempo de nada. -se metió mamá- Vos no volves a pisar esta casa nunca. Es mía, y tenes prohibida la entrada. Mejor andate, porque sino voy a llamar a la policía.
- La policía no me da miedo. No tenes nada en contra mío, no hice nada malo.
- ¿Ah no? Puedo denunciarte por abandono de hogar.
- ¿Abandono de hogar? No me hagas reír María.
- Si. Así que mejor que te vayas. Te lo estoy pidiendo bien.
- No me voy a ir nada. Porque este es mi casa.
- ¡Esta no es tu casa! -le grité- ¿No entedes? Andate, dejanos en paz. Estábamos bien, hasta que volviste a aparecer. -Pepe apareció por el pasillo-
- Claro. ¿Mejor sin mí? Por favor Paula. No se pueden mantener ninguna de las tres. Vos -señaló a mamá, despectivamente- No servís para nada. No podes hacer nada.
- Le hablas bien. ¿Me escuchaste? No tenes derecho a hablarle así.
- La que no tiene derecho a opinar sos vos Paula. Esto es entre tu mamá y yo.
- Me meto en la conversación, todo lo que quiero. Porque tanto ella como yo sufrimos cuando te fuiste. No te imaginas todo lo que pasamos por tu culpa.
- Si me imagino. Mi hija de cortó de nuevo. Admitilo Paula, no vas a poder salir de esto nunca. -mis ojos se llenaron de lágrimas- Siempre vas a hacerlo. Nunca lo vas a dejar, ya forma parte de tu vida. Seguro ahora cuando me vaya, vas a correr a tu cuarto, y te vas cortar, y llorar por hora. Porque no sabes otra cosa que hacer. No podes hacer otra cosa.
- Iba hablar, pero Pedro interrumpió- Mmm. Escucheme, no nos conocemos. Y tampoco quiero hacerlo. Pero mejor que se ubique, porque sino voy a tener que llamar a la policía, y que se lo lleven.
- ¿Y vos quién sos? No te metas.
- Él se mete todo lo que quiere, porque es mi novio. Porque estuvo conmigo cuando ¡Vos, vos! No estuviste.
- ¿Tenes novio? Mira vos. ¿Vas a hacer lo mismo que tu mamá? No ella, sino tu mamá biológica. Vas a quedar embarazada, y después vas a abandonar a tu hijo. -rió maliciosamente- ¿Ya tuvieron sexo? Me alegro.Yo que vos -le dijo a Pedro- Me alejo de ella, porque no vaya a hacer cosa que te arruine la vida.
- ¡Te odio! ¡Te odio! Sos lo mas mierda que puede existir en este mundo. Sos la peor persona que conocí en toda mi vida. ¡Te odio! No entiendo como todos estos años te llame papá. -dije llorando-No lo entiendo. Sos lo peor. Siento asco de haberte abrazado, besado. De haberte dicho te quiero. Me das asco. Me da vergüenza ser tu hija, que la gente me diga vos sos hija de Carlos. Sos un pobre tipo que lo único que hace es hacerle mal a la gente. No sabe otra cosa. Seguro ya te encontraste otra mujer, la cual vas a usar, embarazar y dejar. Porque eso es lo que hiciste con mamá. Y no creas que no me di cuenta. Te odio. Te odio con toda mi alma. Ojala te mueras - me pegó un cachetazo-
- Te ubicas como me hablas pendeja.
- ¡Andate! -sosteniendo mi mejilla- ¡No te quiero ver nunca mas en mi vida.! Te odio.
- ¡Vayase! -le gritó Pedro- No vuelva a aparecer nunca mas, por acá.
- Pronto veremos si nos volvermos a ver. Acordate cuando te vayas -le dijo a mamá- Voy a volver, y me las voy a llevar a las dos.
- Andate Carlos. No vuelvas nunca mas.
Juan Carlos se fue. Mamá comenzó a sentirse mal, se mareo y se sentó en el sillón. Yo no podía parar de llorar, no podía dejar de recordar las palabras que me había dicho. Me partió el alma. Lo odio con todo mi ser, todavía no entendía como pude haberlo llamado papá. Me daba asco, era la peor persona que conocí en mi vida.
Mi mamá se encontraba sentada en el sillón, porque se había descompensado. Le había bajado la presión. Le dijimos con Pepe que fuera a acostarse, porque realmente no era necesario que se quede acá, para escuchar alguna conversación nuestra o algo por el estilo. Así que se despidió de nosotros, y se dirigió a su habitación.
Cuando ya no estuvo cerca mío, o nuestro. Rompí en llanto, un llanto desgarrador, un llanto que no sesaba. Caí rendida al suelo, me senté a llorar allí, Pedro me rodeó con sus brazos, y acariciaba mi cabello, para que me tranquilice. Pero no había caso, no tenía sentido, que lo haga, no iba a parar de llorar, no podía. Las palabras de ese hombre seguían sonando en mi cabeza "Yo que vos me alejo de ella", tenía razón, yo era la peor persona, y Pedro solo estaba conmigo por lástima.
- Veni bonita, vamos a acostarnos.
- No. No. No tiene sentido, esto es una mierda. Él tiene razón, tenes que alejarte de mí. Yo voy a arruinar tu vida, la voy a hacer horrible, y encima no voy a poder darte hijos.
- No mi amor. ¿Qué estas diciendo? No es así.
- Si, es así. Él único que no quiere entender esto sos vos. ¿No te das cuenta que no sirvo para nada?
- ¡Vos date cuenta Paula! Vos. Date cuenta que él es una mierda de persona. Es un hijo de puta, que no merece vivir, no vale la pena que este acá. Te hace sufrir, te hizo llorar. No se merece nada, él es la peor persona y que no sirve para nada. No vos.
- tapé mis ojos con mis manos- Pedro, por favor. ¿Por qué decís esto? ¿Por qué no te das cuenta? Todo lo que me rodea es una mierda. Todo lo que se acerca a mí, al fin y al cabo, termina alejandose, y por mi culpa.
- No Pau. No es así. Nunca lo fue así. No dejes que los demás digan estas cosas, no les des el lugar para opinar, de algo que no les incunve.
- ¿Sabes que es lo mas triste?
- No.
- Que yo te amo. Te amo con mi vida entera, y saber que por ahí no voy a tener hijos, me parte en dos. Porque se que vamos a sufrir por esto, y no quiero verte mal. No quiero ilucionarte y después que se derrumbe todo.
- Mi amor. Mirame.
- No. No puedo.
- Mirame Pau. -levanté mi cabeza, él tomó mi rostro entre sus manos- Nos amamos, y esto no va a cambiar nada. Lo que él dijo no me cambia nada. Yo se como sos, te conozco, te sentí, y puedo asegurarte que no sos todo eso que te dijo. Al contrario, sos la mejor persona que conocí en mi vida, la mas humilde, la que se preocupa por los demás, todo el tiempo. Sos todo eso multiplicado por mil. Porque no existe otra persona como vos. No dejes que te denigren, que te menosprecien. No se dan cuenta, pero vales muchisímo Pau. Muchisímo y puedo asegurarte que si te conocieran como yo lo hago, querrían ser vos.
- ¿Ser yo? Estas loco Pedro.
- Si, ser vos. ¿Por qué? Porque te mostras como sos. Porque sos así, con defectos, con virtudes, pero sos vos. Y eso es lo mas importante de todo. Bailas, actuas y lo haces con el corazón, con el alma porque esa sos vos. Esa sonrisa que aparece en tu rostro cuando alguien esta feliz, te hace mejor persona. Esos momentos en donde te ocupas de tus amigas, de tu familia, y dejas de ocuparte de vos. Esos momentos son los que la gente recuerda, los que se valoran, los que valen la pena. Por eso sos diferente a las demás personas, sos especial, sos única Pau. Por favor, no dejes que nunca, nadíe más te trate como te trataron hoy, porque no te lo mereces Pau, no.
Lo abracé. Él me aferró a su cuerpo, aún mas. Me cuidó, me protegió durante estos minutos. Allí sentados en el medio del living, abarazados, juntos. Estaba mal, pero estando a su lado, todo cambiaba. Era como si se construyera una burbuja, y solo estuviéramos nosotros, y nadie mas.
......................
Abrí mis ojos, y miré a mi lado. Pedro estaba totalmente dormido, con su mano sobre mi vientre. Miré la hora, las 4 de la madrugada. Me levanté de la cama, sin hacer mucho ruido para no despertarlo.
Salí de la habitación, y me dirigí al baño. Entré y cerré la puerta. Mis lágrimas comenzaron a brotar por mi rostro, así de la nada, como gotas de lluvia.
Busqué algo, y lo encontré. Sus palabras, esas que partieron mi alma, "Vas a salir corriendo, y te vas a cortar. Porque no sabes hacer otra cosa". Y ahí estaba, haciendo lo que él había dicho, lo que sabía que pasaría hoy, porque era inevitable que no pase. Primer corte.
La puerta del baño se abre, y entra Pedro. No sabía como se había despertado. Pero lo hizo.
Me sacó la hoja de afeitar de la mano, y apoyó mi cabeza contra su pecho. No dijo nada, no me dirigió la palabra. Sabía que lo había decepcionado, porque no lo escuché, porque no le hice caso, porque hice lo que quise, y no me importo nada.
Le susurré un "perdón", entre lágrimas. Él me dijo "No pasa nada bonita. Todo se va a terminar, pronto". Curó mi herida, y le colocó una curita.
Nos dirigimos a la habitación nuevamente. Se recostó sobre la cama, y yo a su lado, apoyando mi cabeza en su pecho, y dejando, todavia, caer algunas lágrimas.
A los pocos minutos, me quede completamente dormida.
Continuara:
...............................................................................................................................................
Es inevitable que no escriba estos capitulos, porque son los que MEJOR me salen. Espero que les haya gustado. :)
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Mi vida, pobrecita!!!!
ResponderEliminar