viernes, 5 de julio de 2013
73.-
Media mañana del día Miercoles. Estabamos en el colegio, en hora de matemática. Bueno, esta materia si que me gustaba. La amaba, y me encantaba, si tuviera que elegir alguna para estudiar, eligiría esta. Aunque me gusta mucho mas teatro, eso no se discute.
Ejercicios, y mas ejercicios para entregar ese mismo día. Pedro se había vuelto a sentar con su amigo, Juan Manuel. Mientras que yo volvi a sentarme con jaz.
Último ejercicio, solo me faltaba uno solo. Al fin, había terminado. Me levanté de mi asiento y fui a entregarselo al profesor. Cuando pasaba por al lado de Valentina, me dió un papel blanco, doblado a la mitad. Me dijo "Yo que vos lo leo", ya había empezado de nuevo, no había persona, excepto Agustín, que me cayera tan mal como ella. ¿No se cansaba de molestar? No lo entendía, era una persona que no me tragaba ni un poco.
Hoy a la salida del colegio, iriamos a la casa de Jaz, ya que ella se había decidido finalmente a hablar con sus papás, por el tema del embarazo. Realmente la sentía angustiada, y un poco nerviosa. Le dije que se tranquilice porque sino podía hacerle mal al bebe. Me hizo caso, aunque no mucho.
Terminados los ejercicios de matemática, Zai se dió vuelta, y se puso a charlar con nosotras. Como había gente que todavía no había terminado, no podíamos gritar, porque nos iban a sacar del salón, literalmente.
- Viejo de mierda lo odio. -dijo Zai-
- ¿Ai, por qué?
- Si boluda. Era mucho.
- reímos- Tonta. Acostumbrate, porque así es la facultad -dijo Jaz-
- O peor.
- Puede ser.
- ¡Aii no me asusten! No sean malas, voy a morir.
- Sos una exagerada Zaira.
- Si, demasiado. Mentira yo me siento igual a ella -dije-
- Vos también, las dos. Son unas exageradas.
- Ah bueno. Porque no vos no tenes miedo. -dijo Zai-
- No, no tengo. Aparte no voy a ir a la facultad.
- ¿Cómo que nos vas a ir? -dijo Zai, sorprendida-
- No, porque no puedo.
- ¿Cómo que no podes?
- Bueno, fue cambiemos de tema. No quiero hablar de la facultad. -dije, para salir de la situación-
- No, para. Quiero saber esto.
- Dale Zai -la miré- En serio, cambiemos de tema.
- ¿Vos sabes porque ella no puede ir? -me dijo-
- Emmm..
- Ustedes me están ocultando algo, y no me lo quieren decir ¿Qué pasa?
- Nada Zai, en serio. -dije-
- Sos unas forras. -se dió vuelta mirando hacía el frente-
- Dale Zai, no te enojes. -le dije-
- Dejame Paula.
- Pau. - me dijo Jaz- Después yo hablo con ella.
- No, Jaz. Se enojo conmigo.
- Con las dos. -dijo-
- Dale Zai. De verdad, no te enojes.
- Para que sepas ya estoy enojada. No me jodas Paula.
Ella siguió sentada mirando al frente toda la hora. Se había enojado con nosotras, y con razón. Porque no le habíamos contado lo de Jaz. Realmente yo no lo hice de mala, solo fue que Jaz me pidió que no le contara a nadie.
Sonó el timbre del recreo, y Zaira se levantó para irse. Yo me levanté de mi asiento y la fui a buscar. Por suerte no había salido del curso, así que la tomé del brazo.
- Zai, escuchanos por lo menos.
- Soltame Paula. No quiero hablar con vos.
- Por favor Zai. Dale, no quiero que estes enojada.
- Lo hubieras pensado antes.
- Es importante en serio. Cuando lo sepas lo vas a entender.
- No se.
- Al menos escuchala a Jaz. Por favor.
- Esta bien.
Nos sentamos de nuevo en el banco, yo al lado de Jaz, y ella frente a nosotras.
- Bueno, que me van a decir.
- Es un poco largo.
- Bueno, tenemos el recreo para hablar.
- Solo te digo que no te enojes, por favor. -le dije-
- Ya estoy enojada.
- Bueno paren. -dijo Jaz- Es dificil de explicar.
- Solo tenes que hacerlo.
- Dale Zaira, en serio.
- Perdón.
- Lo que pasa es que .. -hizo una pausa- Yo .. estoy embarazada Zai.
- ¿Quéeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee? -gritó-
- Eso, voy a tener un hijo. O hija. -sonrió-
- Para Jazmín. ¿Vos me estas jodiendo no?
- No, en serio Zai.
- No te enojes, con ella. Primero escuchala, no la juzgues.
- Obvio. Nunca la juzgaría por algo así. Pero me sorprende.
- Creeme que cuando me lo conto, también me sorpendí muchisimo.
- ¿Por eso no me dijeron nada?
- Por eso, no te dije nada. No fue porque no quice, fue porque Jaz tenía miedo. Nada mas.
- Perdonen en serio, me enoje y no las había escuchado.
- No importa Zai -dijo Jaz- Te entiendo.
- Si Zai. No tenes porque pedir perdón, esta todo bien.
- Para ¿En serio estas ..?
- Si -sonrió Jaz-
- ¡Aiii me muero, me muero! -la abrazó-
- Y bueno, volvimos a la antigua Zai.
- Basta che. Las amo amigas.
- Yo también las amo. -dije-
- Yo mas, que ustedes.
.............
Ya nos encontrabamos yendo a la casa de Jaz. Realmente ella estaba muy nerviosa, y preocupada por lo que sus papás podrían llegar a decirle. Pero yo iba a estar con ella, ahí, a su lado para acompañarla en todo.
Llegamos y entramos. Estaban sus padres, esperandola ya que ella les había dicho que tenía algo que contarles.
- Hola ma. -dijo-
- Hola hija ¿Cómo estas?
- Bien. -sonrió-
- Pau tanto tiempo. ¿Cómo estas?
- Bien, gracias Claudia.
- sonrió-
- ¿Qué pasó hija? ¿Qué tenías que contarnos?
- Es medio complicado de explicar.
- ¿Pero pasó algo malo? -dijo su papá?
- No, va nose. Para mí no es malo.
- ¿Y por qué Pau vino con vos?
- Es que yo le pedí que viniera.
- No me asustes. -dijo su mamá-
- De verdad mami. Necesito que me escuchen. Por favor.
- Esta bien hija.
Ellos se sentaron en el sillón, y Jaz frente a ellos. Yo me quedé parada detrás de ella, con mi mano en su hombro.
- Yo, yo .. -se quebró, y no pudo seguir hablando-
- Tranquila Jaz. Todo va a estar bien. -le dije-
- No Pau, no puedo.
- Si, si que podes.
- Tengo miedo.
- Tranquila, yo estoy con vos.
- ¿Qué pasa hija?
- Yo estoy embarazada.
- ¿Qué? -dijeron sus papás- ¿Cómo que estas embarazada? ¿Vos estas loca Jazmín? ¿Cómo vas a quedar embarazada? ¿Quién es el padre? -dijo su padre-
- Si, estoy embarazada- con sus ojos llenos de lágrimas- Por favor, no te enojes. Por favor. Necesito explicarte lo que paso.
- ¿Quién es el padre Jazmín? -gritó nuevamente-
- No se.
- ¿Cómo?
- Nose quien es. Nose. Ese día me dieron algo de tomar, y no me acuerdo lo que paso esa noche. De verdad, no me acuerdo nada. -dijo llorando-
- ¿Cómo que no sabes quien es? Jazmín, vos andas por la vida teniendo sexo, y no sos capaz de cuidarte.
- No papá, no es así. No se que pasó esa noche. No me acuerdo, no puedo decirte que paso, solo se que me desperte al otro dia en la casa de él, nada mas.
- Tenes que pensar antes de hacer las cosas. Fijarte lo que te dan para tomar. ¿Acaso aarras el vaso y tomas lo que te den? Jazmín, te arruinaste la vida, ¿Qué vas a hacer ahora? ¿Criar a tu hijo? ¿Y ser una mantenida?
- ¡NO! ¡No, papá! Voy a trabajar, voy a criar a mi bebe.
- No. Lo vas a abortar
- ¿Qué? No papá. No lo voy a abortar. Es mi hijo, y lo voy a tener te guste o no. -acariciaba su hombro-
- Perdón que me meta, pero no creo que sea la forma de hablarle a su hija. Me parece que tendría que escucharla y saber que todo lo que le dice es verdad.
- No te metas Paula.
- A mi amiga no le gritas.
- No Jaz, esta bien.
- No Pau. Si podes respetarla a ella, quiere decir que tampoco me respetas a mí. Mamá decime algo.
- Estoy decepcionada, no puedo creer lo que esta pasando Jazmín no podes tener ese bebe. ¿Qué van a decir los vecinos? ¿Qué van a pensar?
- Me importa una mierda lo que digan los vecinos, ¿A vos te importa? ¿Preferís que aborte, antes de que los vecinos hablen? Estas loca mamá. Soy tu hija. Pensé que ibas a entenderme, pero me equivoqué. -se mereó-
- ¿Jaz estas bien?
-Dejala Paula. Que se ocupe ella -dijo su papá-
- No. No entienden, ella necesita su apoyo. Que esten con ella. Ustedes no lo sabían, pero yo estuve con ella desde el momento cero, desde que me lo contó. No estuvieron con ella cuando se sentía mal, cuando lloró, cuando sufrió por lo que estaba pasando. No quería contarselos, ¿Pero saben qué? Yo la convencí de que venga a decirselo, porque pense que eran diferentes, que la entenderían y estarían con ella. Pero me equivoqué. -le abracé a Jaz- Vamos Jaz. -volví a abrarle a ellos- Yo si fuera ustedes, disfrutaría de la linda noticia que es esto, puede ser shokeante al principio.Pero van a ser abuelos, les guste o no.
La abracé a Jaz, y nos fuimos a mi casa. No entendía el porque el enojo de los padres, porque reaccionaban así, era una hermosa noticia y no tenía sentido enojarse por esto.
Jaz buscó algo de ropa, y nos fuimos. Se iba a quedar unos días en mi casa, porque tenía muchisimo miedo, y no estaba tranquila estando en la misma casa que sus papás. Solo unos días.
Continuara:
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Qué buena amiga !!!!!
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