Cuando abrí mis ojos, seguía en la misma posición que hace…
¿Unas horas? ¿Minutos? No sabía cuanto había pasado, miré a mi lado, y Pedro
seguía estando allí, a mi lado. Conmigo.
-Hola dormilona. –me sonrió-
- sonreí- Hola bonito –besé su mentón-
- ¿Cómo te sentís?
- Bien, un poco mejor. Gracias.
- Me alegro. Pau sabes estuve pensando.
- ¿En qué?
- Me parece que necesitas ayuda profesional Pau, no te lo
digo porque quiero internarte ni nada de eso, me parece que por ahí te hace
bien ir al psicólogo.
- No se Pepe, tengo miedo. No me gustaría contarle a alguien
que no conozco mis problemas.
- De verdad Pau, te va a ser bien. Cuando pasen las sesiones
vas a ver que no te va acostar tanto hablar.
- ¿Y vos como sabes tanto?
- Porque yo fui al psicólogo.
- ¿A sí? No sabía eso.
- Por ahí hay muchas cosas que no sabes. Si, cuando era mas
chico. Era demasiado terrible en el colegio, y mi mamá me mandó al psicólogo.
- Mira vos, Pedro Alfonso terrible en el colegio. No me
sorprende –reí-
- Que mala persona que sos Chaves.
- Bueno che. –besé sus labios- te amo precioso.
- Yo también bonita.
Nos quedamos unos minutos mas así, amaba estar así con él, pero luego caía en la realidad y me daba cuenta de que nada era color de rosas, todo andaba mal empezando por mí.
Me quedé pensando en lo que me había dicho Pedro, sinceramente él tenía razón yo necesitaba ayuda profesional, alguien que me ayude a ver las cosas de diferente manera, que me abra los ojos de verdad, de que me diga "Esto esta mal, por tal y tal cosa" y yo de una vez por todas pueda entenderlo, pero siempre estaba ese miedo de no querer contarle mis cosas a una persona que no conozco, por eso jamás fui al psicólogo, mis papás siempre me quisieron llevar pero nunca quise ir. Tal vez ya sea tiempo de dejar ese miedo, y poder afrontarlo, y salir adelante con todo esto que me pasa. Y de una vez por todas poder decir "Vencí a mi propio enemigo, me vencí a mi misma, y gané", por ahí me replantearía dos veces lo de ir a ver a un profesional para explicarle lo que me pasa y pedirle ayuda.
Seguía sin saber que hora, supuse que no muy tarde ¿O si?...
- ¿Qué hora es Pepe?
- Las cinco y media ¿Por?
- No, solo quería saber hace cuanto tiempo me quede dormida.
- rió- Bueno, hace bastante. Te lo aseguro.
- ¿Como se que me no me mentís?
- Porque te observé todo el tiempo, desde que empezaste a cerrar los ojos hasta ahora.
- ¿Y puedo preguntar porque?
- Porque amo ver como descansas. -sonrió-
- ¿Y porque lo amas?
- Porque amaría saber lo que estas soñando, porque cuando dormís tu carita se relaja de una manera que nunca la veo, porque cuando dormís se nota que te olvidas de todos los problemas, porque simplemente amo observar cada facción de tu rostro -corrió un mechón de pelo que cubría mi cara-
- Sos tan hermoso. Te amo. Te amo Pedro Alfonso. De verdad a veces me asusta tanto amor.
- Te amo mucho mas Paula Chaves. ¿Te asusta? ¿En serio?
- Si, me asusta. Porque pienso que todo esto es un sueño, y que vos no sos real.
- Ya te lo dije miles de veces, y te lo voy a seguir diciendo. Soy real, mira tocame. -agarró mi mano y la colocó sobre su pecho-
- Si lo acabo de comprobar. Sos de verdad, en serio.
- Te amo tanto. Sos tan linda.
- Y yo te amo a vos. -lo besé-
Continuara:
..............................................................................................
Cuánta dulzura x Dios!!!!
ResponderEliminar