martes, 25 de junio de 2013

65.-


Me tenía rodeada con sus brazos, por la cintura. Besaba mis labios y yo seguía su beso. Mis brazos estaban rodeando su cuellos y mis dedos jugaban con su cabello.
Sus besos comenzaron a bajar por mi mejilla, llegando a mi cuello, me rendí sus caricias y a sus besos. Cada uno de ellos hacía estremecer cada recoveco de mi cuerpo, me hacía sentir plena.
Los besos continuaron cada vez fueron mas intensos, mas apasionados, pero a la vez tiernos. No quería que parara, pero a la vez tenía miedo,ese miedo horrible que me decía "nunca le vas a dar la familia que él quiere". Eso me partía en dos.

- Para amor. -lo despegué con mi mano-
- Perdón, me deje llevar.
- Me largué a llorar, y me senté en el sillón- Soy una tarada. Arruino siempre todo.
- Se sentó a mi lado- No bonita, no arruinas nada.
- Si. Esto ya lo pasamos. Y lo volví a arruinar. Perdón.
- No, me tenes que pedir perdón. Ya te dije que yo no estoy con vos solo para tener sexo, estoy con vos porque te amo -acarició mi mejilla-
- Te amo tanto. Pero tengo miedo. Y lo sabes.
- ¿Miedo de qué?
- Miedo de estar con vos. Y que después por esta enfermedad de mierda que tengo, no poder darte la familia que queres formar en un futuro.
- Si estamos juntos lo vamos a afrontar juntos. Como una pareja, porque yo estoy con vos siempre.
- Pero si no puedo tener hijos. ¿Como vas a formar la familia que tanto queres?
- Con vos. Vamos a buscar tratamientos,porque hay miles. Y juntos vamos a formar esa familia.
- llorando- No se Pepe.
- Nunca te dejaría por eso. Nunca. Sos mi todo Pau y me muero si no te tengo.
- Te amo Pepe, te amo. -besé sus labios- Gracias.
- Sh. No me agradezcas nada. Te amo y voy a estar siempre con vos. No importa lo que pase.
- Te amo.
- Te amo Pau.

Volvió a unir sus labios con los míos, en un beso mas suave, lento y tierno. Mis lágrimas seguían cayendo. Él se separó de mí, las secó con sus pulgares y me susurró "Mi mundo sos vos, y siempre lo seras" Sonreí y nuestros labios volvieron a unirse, esta vez para no separarse.

Me tomó por la cintura, y me llevó a la habitación. Nuestros labios seguían unidos. Entramos en el cuarto, y nos paramos junto a la cama. Me miró, su respiración estaba acelerada, y sus ojos tenían un brillo especial. no hizo falta decir palabra porque con una mirada nos entendíamos.

Me acostó sobre la cama suavemente, sentía su peso sobre mí. Comenzó a acariciar mi espalda por debajo de mi remera, y yo jugaba con su cabello, aún seguíamos besandonos.
En la habitación solo se escuchaban nuestras respiraciones, las cuales estaban aceleradas. Comencé a desabrochar su camisa, y se la saqué, él levantó mi remera e hizo el mismo movimiento. Sacó su jean y yo el mío.

Ahi estabamos, los dos, amandonos como nunca antes lo habíamos hecho. Nos besabamos con tal pasión que sentía que mis mejillas ardían y se tornaban de un color rojizo.
Se separó del beso y me susurró..

- Te amo princesa. Mucho.
- Te amo mi amor.

Entrelazó sus dedos con los míos, y se introdujo en mí. Sentía como cada parte de mi cuerpo se estremecía con cada movimiento.
Era una sensación rara, pero placentera.
Lo amaba, y no me arrepentía de lo que estaba haciendo. Era mi novio y sabía lo que sentía por él, como lo que él sentía por mí.
Nos amabamos en aquella habitación, como nunca lo habíamos hecho. Nuestros cuerpos encajaban a la perfección, como si fueran dos piezas de rompecabezas.
Él me hacía sentir plena, me hacía sentir mujer. A su lado me sentía amada, querida, protegida. Me sentía bien, y no quería separarme de este chico nunca.
Me amaba y yo lo amaba. Nos amabamos como nadie. Sellamos nuestro amor con el acto de amor mas puro de todos.

...................

Me encontraba recostada a su lado, con mi cabeza sobre su pecho. Mi mano entrelazada con la suya. Y él acariciando mi espalda, lo cual me generaba un cosquilleo hermoso.

- Sos tan hermosa -me miró a los ojos-
- Mis mejillas ardía, sonreí- Vos también sos muy lindo.
- Mas lindo que vos seguro que no.
- ¡Basta! 
- ¿Por qué? Es la verdad sos hermosa.
- Me haces poner colorada.
- ¡Aii, ella se pone colorada! 
- Tonto. Basta. -le pegué en su brazo-
- ¿Cuántos golpes mas me vas a dar?
- No se. Los que sean necesarios.
- rió- Sos mala Chaves.
- Vos también sos malo Alfonso.
- ¿Yo malo? ¿Por qué?
- Ya sabes porque.
- Sinceramente, no se porque.
- En serio. No te hagas. -lo miré-
- rió- Sos tan, tan ..linda.
- ¡Deja de decirme así! -le grité-
- No. No. No. Te voy a seguir diciendo así.
- Me voy a enojar. -le dije desafiante-
- ¿En serio?
- Si.
- ¿Mucho, mucho?
- Si.
- Para. ¿En serio?
- Si. ¡Basta! No me cargues.
- Bueno, mi princesa. -besó mi frente-
- Aunque, un poquito me gusta que me digas linda.
- Suspiró- Dios. Dios. ¿No era que no te gustaba?
- Si, me gusta. Pero no todo el tiempo. Me hace poner colorada.
- ¡Aii, mi princesa se pone colorada!
- ¡Basat! ¿Vamos a empezar la conversación de nuevo?
- No. Vamos a hacer esto. 
- ¿Qué?

Se dio vuelta rápido, y al segundo estaba encima mío. El peso de su cuerpo no me dejaba moverme. Él era mucho mas grande que yo. Me miró a los ojos y me sonrió. A lo cual respondí con una sonrisa.

- sonreí- Salí de arriba mío.
- No. -dijo pícaro- No. No.
- Dale. Sos muy pesado.
- ¡Ah! Ahora no salgo nada. Me dijiste gordo.
- ¡No! Te dije que sos pesado. Que es distinto.
- Es lo mismo, gordo.
- Te amo gordo.
- ¡Ahhh! Encima te burlas.
- ¡No! Te dije gordo con cariño. De sos mío y de nadie mas. -sonreí- 
- Mmm.. no te creo. 
- De verdad es por eso.
- Bueno. Si vos decís.
- Me cambiaste de tema ¿Puedo salir de acá?
- No. Me voy a quedar acá. Arriba tuyo.
- Dale tonto.
- Mas agresión. Mas tiempo me quedo.
- Sos malo -hice puchero-
- ¡Aii! ¿Mi bebe esta triste?
- no, enojada. Porque no me dejas salir.
- Mmm.. se me das un beso.
- Bueno -le di un pico- Listo. Ahora dejame salir.
- Eso no es un beso -se quejó- 
- Si. Vos dijiste uno. 
- Era un pico.
- ¿A si? ¿Y qué es un beso?
- Esto -me besó con pasión y ternura.-

Ahí estabamos. Besandonos de nuevo. Yo sin poder moverme de abajo de él. porque me tenía acorralada, por así decirlo.
Se separó del beso, separó nuestros labios pero nuestras frentes continuaron pegadas.
Él sonrió, yo sonreí. Y en ese momento levanté un poco mi cabeza, le mordí el labio y lo atraje hacía mí. Se quejó pero no se separó del beso.

- ¡Aii! Me dolió Chaves.
- Bancatela Alfonso. No me puedo mover.
- Claro es mi culpa que vos me muerdas el labio.
- Si es tu culpa.
- No vale.
- Si vale -dije-
- No.
- Si -se descuidó, giré y ahora yo estaba encima de él- ¿Y ahora Alfonso?
- Mmm. No se. Me gusta que estes así.
- A mi me gusta estar con vos.
- A mi mas.
- Te amo Pedro -besé sus labios-
- Yo también te amo. 

Nos reímos un rato mas. Y luego así como estaba, encima de él, me quedé dormida. Acariciaba mi cabello con ternura, y poco a poco mis ojos se cerraron hasta caer en un sueño profundo...


Continuara: 

..................................................................................................................................................................

Bueno, Otro capitulo en donde nose que decirles.
Ojala les haya gustado. Después de tanto esperar, llego EL momento. Comenten, por favor. 

1 comentario: