lunes, 1 de abril de 2013

34.-


Entre a casa, subí las escaleras, lo único que deseaba era no encontrarme con Agustín, por suerte llegué al piso 5, y entre al departamento, ¡Listo al fin en casa! Dejé mis cosas sobre el sillón y fui a ver a mi mamá,que se encontraba en su habitación. 
Cuando entre en ella, noté que en su nariz tenía un algodón, nuevamente le había sangrado, estaba mirando la televisión, me acerqué a ella y me senté a su lado.

- Hola mami. -besé su mejilla-
- devolvió mi saludo- ¿Com estas princesa?
- Bien, mami. ¿Vos? ¿Te sangro de nuevo la nariz no?
- Si, pero ya estoy bien hija. 
- Te amo mami, ¿Sabías? 
- Si, lose. Yo también te amo hija. 
- sonreí- ¿Me puedo acostar con vos? 
- Obvio, vení. -me hizo un espacio a su lado-
- me acosté, y posé mi cabeza en su panza- 
- Como cuando eras chiquita ¿Te acordas? -acariciaba mi pelo-
- Si, que me asustaban las tormentas, y venía corriendo a tu cuarto.
- rio- Si, como olvidar esos momentos. 
- mis ojos se encontraban empapados en lágrimas- 
- ¿Qué te pasa Pau? 
- Nada mami -sorbe por la nariz-
- Algo te pasa Princesa, ¿Qué pasó?
- Tengo miedo. 
- ¿De qué mi amor?
- la miré a los ojos- De que te mueras. -la abracé mas fuerte-
- Aii mi vida. No tenes que tener miedo. 
- Si, mami tengo mucho miedo. Todos los días me levanto pensando que puede ser el ultimo en donde estes a mi lado, conmigo y Sol. Y no quiero pensar mas así, pero ya no puedo mas. Quiero que estes conmigo hasta que yo sea viejita -ella rio- y veas a tus nietos, pero se que no se puede porque tenes esta enfermedad horrible..
- Tranquila mi amor, no llores -seco mis lágrimas con sus pulgares- Todo va a estar bien, de verdad. 
- A veces me pregunto ¿Por qué no me pasó a mi esto?
- Paula no digas eso.
- Es verdad, yo me lastimo a mi misma, corto mi piel, soy horrible, nadie me quiere. ¿Para que vivir así? Para eso prefiero irme, y no volver.
- Basta hija no digas eso nunca mas, sos hermosa y lo sabes. Muchas gente te quiere, no digas eso. Y si me tocó a mí es por algo ¿no?
- No mami, la vida es muy injusta. Vos fuiste la persona que me salvó, que me rescató de ese infierno en el cual viviría. Si no me hubieras adoptado, vaya uno a saber donde estaría hoy. Hiciste y seguías haciendo muchas cosas por mí, y lo mínimo que tengo que hacer es tratar de salvarte, de que puedas disfrutar la vida, porque mirá sos jovén, tenes una vida por delante.
- Si hija, pero vos sos mas jovén que yo, y estoy segura de ya viví todo lo que tenía que vivir, por algo pasó esto, y por algo tengo que irme. Estoy segura de que vas a cumplir todos tus sueños, y vas formar esa familia que te mereces. 
- Sin vos nada tiene sentido ma. Quiero que estes conmigo, que me veas actuar, cantar, que veas como formo mi familia, como crezco. 
- Mi vida -corrió un mechón de pelo que cubría mi cara- Aunque yo no este mas, se que vas a llegar a ser esa actriz, esa bailarina que siempre soñaste. Y yo voy a estar ahí, mirandote desde donde este, y sonriendo porque cumpliste tu sueño, Actuando en televisión, o bailando en un teatro con mucho público. -sonrio-
- sonreí- Te amo mami. 
- Yo mucho mas mi amor, y por favor no llores mas, princesa. ¿Me lo prometes?
- Voy a intentarlo. 
- Bueno, me deja mas tranquila, que un "no puedo" . 
- ¿Y Solci?
- Esta en su habitación, duerme me parece. 
- ¿Todavía? 
- No hija, se levantó pero se volvió a dormir.
- A bueno, voy a ver como esta. 
- Bueno. ¿Qué pasó hoy hija? 
- vacilé ante su pregunta- ¿Qué pasó con que?
- Te notó triste, angustiada hija. ¿De verdad no pasó nada?
- De verdad mami, no paso nada.
- ¿Puedo quedarme tranquila?
- Si, ma.
- Bueno mejor. A pesar de que este enferma, mamá esta para escucharte ¿si? Podes contarme cualquier cosa hija.
- Gracias ma, pero de verdad no pasa nada. 
- Bueno, esta bien. 
- Me voy a mi cuarto, y después voy a cocinar ¿si? 
- Esta bien hija, igual yo ya cocine .
- Mamá.
- Quice hacerlo. Hay fideos con tuco. 
- Mmm que rico. 
- sonrio-

Salí de su cuarto, e iba a ver a Sol, pero primero necesitaba cambiarme, y sacarme el uniforme del colegio. Entré a mi habitación, me cambié y luego fui al baño. 
Abrí el grifo del agua y dejé que corriera por el labatorio unos cuantos minutos, mientras ataba mi pelo con una gomita. Y ahí de nuevo mi cabeza comenzaba a maquinar, y volvía al momento en ¿Porqué mierda no fui a ver a Sol? mil preguntas pasaron por mi cabeza en ese momento, y ahi estaba de nuevo lo hice, otra vez volví a hacerlo, volví a cortar mi piel, a llorar y volví a ver gotas de sangre que caían de mi muñeca. Mi rostro se encontraba empapado en lágrimas, solo era yo, y "mi enemigo, y mi amigo" al mismo tiempo, ¿Por qué? ¿Por qué tenía que pasarme a mí? Ya hacía unas cuantas semanas que no lo hacía, y nuevamente otra vez, deje que mi cabeza gane, y mi piel sangre. 
Grité, ya no podía mas, quería que todo se terminará ¡BASTA!. Fue inevitable que mamá no me escuchara, y ahí estaba ella, segundos después, sentada a mi lado, en ese piso frío del baño, abranzandome.

- Tranquila princesa, tranquila. 
- llorando- No puedo mas, mami. Me cansé.
- ¿Y por eso tenes que hacer esto? No es la salida, no es lo mejor.
- Ya lose mami, lose. Pero no encuentro otra manera. 
- Deja que todos te ayudemos, cada uno de nosotros puede hacer cosas por vos.
- No quiero que todos estén pendientes de mí, no quiero vivir mas.
- ¿Qué estas diciendo Pau? 
- La verdad, solo soy una carga, siempre terminó haciendo esto, jamas voy a curarme.
- Si, yo se que vas a curarte. Lose. 
- Necesito que Pedro venga. 
- ¿Pedro?
- Si ma, por favor. Necesito que este conmigo. 
- Esta bien, yo lo llamó. Vení, vamos a lavarte la muñeca. -mamá lavó mi muñeca y luego me dió una gaza para parar la sangre-
- Me voy a mi cuarto mami, cuando Pedro venga le decís que vay ¿si?
- Si, mi amor, quedate tranquila.
- Gracias. 


Continuara: 

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Y bueno, aquí otro capítulo, si puedo ahora subo dos mas. 
COMENTEN POR FAVOR! 

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