sábado, 20 de abril de 2013

40.-




Nos quedamos unos minutos callados, y pude escuchar el ruido de los pajaritos, de las personas y la brisa suave que soplaba.  Él rompió el silencio que existía entre nosotros.

-Pau yo te amo y lo sabes ¿no? –asentí-  Hay algo que quiero decirte hace bastantes días, es medio difícil para mí, siempre fue difícil. Yo te amo, y quiero protegerte, cuidarte, hacerte feliz, y ayudarte a cumplir tus sueños, porque seguro los tenes. No quiero verte llorar, porque no me gusta, me parte el alma, porque no puedo hacer nada. Sos una mina increíble, que vale la pena querer, porque me haces sonreír. Quiero pasar el resto de mi vida con vos, a mi lado, pero no como mi amiga, Pau.. ¿Queres ser mi novia?

Y ahí estaba yo, con mis ojos empapados en lágrimas, y una sonrisa dibujada en mi rostro. Cada una de sus palabras me llegó al corazón, era un chico que realmente valía la pena, lo amaba, y dije que no iba a dejarlo ir.  Suspiré y respondí.

-Pepe yo te amo, te amo como nunca ame a nadie en mi vida. Sos esa persona que me hace sonreír con solo una mirada, una palabra, sos ese persona que siempre llega o esta en el lugar y momento indicado. Ese chico que siempre tiene esa palabra justa para entender las cosas de la vida. Te amo, y hace días me dije a mí misma que no iba a perderte, que no iba a dejarte ir, porque de verdad me hace muy bien estar con vos, momentos como este son los que guardo en mi memoria, porque me hacen bien.  –dije sonriendo- Y.. si quiero ser tu novia.  –sonreí-
- ¿En serio?
- Si, si quiero. Te amo Pedro, te amo, y quiero estar con vos.
- besó mis labios- Te amo bonita, te amo. Sos hermosa, la persona mas linda que conoci en mi vida.
- me mejillas se enrojecieron- Ya te dije que basta de decirme  piropos, me hacen poner colorada.
- Colorada sos hermosa igual. –sonrio-
- te amo.
- yo también te amo –dijo sincero-

Estábamos disfrutando del poco sol que nos quedaba, cuando suena mi celular. Era el número de mi casa, lo que me pareció raro, atendí al instante. Y era Sol que me llamaba, gritaba, y lloraba no entendía lo que estaba diciéndome.

-Tranquila Solci, tranquila. No llores y háblame despacio
- Mamá, Pau. Mamá no se despierta. –dijo llorando-
- Tranquila mi vida, por favor.
- Pau vení rápido, mami esta mal.
- Ya voy para allá, quédate tranquila. -Me levanté de suelo, entre lágrimas. Pedro me miraba con una cara de “No entiendo nada”.-
-Eii Pau, para tranquilízate ¿Qué pasa?
- No puedo Pepe, no puedo. Mi mamá se muere.
- Tranquila bonita, tranquila. ¿Dónde está?
- En casa, me llamó Sol. Mi mamá no se despierta.
- Vamos a tu casa, dale.
- Gracias por acompañarme.
- Nunca te voy a dejar sola, dale vamos.

Emprendimos camino hacía mi departamento, llegamos en cinco minutos. Abrí la puerta lo mas rápido, ni siquiera le dije a Pedro que cerrará. No iba a esperar el ascensor, subí, va corrí por las escaleras, llegué al quinto piso. Abrí la puerta de mi casa, y fui a la habitación de mi mamá.  Y ahí estaba mi hermanita llorando, tratando de despertar a mi mamá, quien no reaccionaba. 
No podía divisar nada, mis ojos estaban llenos de lágrimas.  Pedro llamaba una ambulancia para que viniera urgente.

-¡Mami, mamá! Por favor, despertate no te mueras, por favor. –lloraba-
- Pau tengo miedo. ¿Mamá no se va a morir no? –dijo Sol-
- Veni –dijo Pepe y la alzo en brazos- Tranquila enana, tu mamá no se va a morir. Va a estar todo bien.
- Tengo miedo Pepe. ¿Y si se muere?
- Veni, vamos. –fueron a abrir la puerta, había llegado la ambulancia-  Pasen, esta en el cuarto la paciente.
- Mamá por favor, no te vayas, todavía no es el momento. –dije-

Los médicos entraron en la habitación, la acostaron en una camilla, y se la llevaron. Yo fui con ella, en la ambulancia, con Pepe y Sol. Llegamos a la clínica, bajaron a mi mamá y la llevaron urgente a una habitación, para dejarla internada, por quien sabe cuantos días. Estaba en la sala de espera, sentada en una silla, con Sol sobre mis piernas. Pedro, estaba a mi lado.

-Toma Pau – me trajo un vaso de agua-
- Gracias Pepe de verdad.
- No me agradezcas, todo va a estar bien.
- Eso espero, tengo mucho miedo.
- Tranquila –acarició mi espalda- ¿Se durmió Sol?
- Si, pobrecita tiene siete años, y tiene que vivir todo esto.
- ¿No queres que la lleve a mi casa? Se queda con mi mamá, come algo y mañana la lleva al colegio.
- No Pepe, ya hiciste demasiado por mí.
-Pero Pau no puede quedarse acá toda la noche.
- Lose, pero de verdad no quiero que tu mamá tenga una obligación.
-Dale Pau, dame a Sol, la llevó a casa, y después vuelvo a hacerte compañía.
- ¿Seguro va a estar todo bien?
- Si bonita. De verdad, mi mamá es un amor, le encantan los chicos.
- Bueno gracias. –sonrei-

Pepe tomó a Sol en sus brazos, y la llevó a su casa, ya que no podía quedarse allí porque era muy chiquita. Mientras él se fue, yo me quedé ahí esperando a que me dijeran algo sobre el estado de mi mamá, tenía mucho miedo. No podía irse así, en este momento, yo solo tenía 17 años ¿Cómo iba a hacerme cargo de una familia? ¿Sería la “tutora de mi hermana”? Lo único que quería era que mi mamá estuviera bien, y se despertara. 

Continuara: 

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Felicidad, y duro poco me parece... no me maten, se agradece ah (? 

1 comentario:

  1. Porque tanta crueldad hacia nosotras?? PORQUE??!!!!! Empecé leyendo re contenta y termine llorando como una estupida :'( Igual, sabes que RE super amo la nove, pero a veces me dan ganas de matarte :) Ah... Subí mas por fas!!!

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