Comencé a leer el mensaje, y mis ojos ya se empaparon en
lágrimas.
“Hola hija ¿Cómo estas? Espero que bien. Quiero decirte que
estoy bien, se que estas últimas semanas no estuve en casa, pero fue por una
buena causa, estuve trabajando todos los días para poder llevarles plata.
Quiero que sepas que te amo hija, sos lo mas importante de mi vida, y jamás te
dejaría sola. No voy a volver a casa, porque ya no tengo los mismos sentimientos hacía tu mamá
que antes. Espero que puedes entenderme, por favor. La plata se las voy a
mandar cada mes, por favor entendeme. Te Ama papá.”
Me dejé caer al suelo, rodeada de lágrimas. Mi papá ya no
iba a volver a mi casa, ya no lo vería mas, ¿Y porqué? Porque no quería volver
a ver a mi mamá, lo odio, lo odio. Por un momento llegué a pensar que él era
todo en mi vida, mi papá era la persona mas especial, mas importante que había
conocido, y ahora todo cambia, y me di cuenta de que era la peor persona que
conocí. Nunca pensé que alguien podía llegar a estar con una persona por su
apariencia, por su físico, no lo entendía. Y ahí estaba otra vez, en ese
momento en donde quería hacerlo, cortar mi piel, y sentir el dolor, para no
llorar por esto que pasaba. Estaba por cortarme, de nuevo, otra vez. Cuando
entra mi mamá a mi pieza, y se acerca hacía mí, se sienta a mi lado, y me saca
la gilet de la mano.
-No hija, no.
- Déjame mamá, ándate –grité-
- No Pau, no te voy a dejar sola, no. Vos podes, vos sos
fuerte. No lo hagas.
- No puedo mas –y me deje caer a sus brazos- Me quiero
morir, mi vida no tiene sentido.
- Basta, no te castigues así. ¿Qué pasó para que hagas esto?
- Esto pasó. –le di mi celular- No me dejes sola por favor.
- leyó el mensaje- Nunca te voy a dejar sola, hija. Nunca.
–me abrazó y acarició mi cabello-
- Lo odio, lo odio, mami.
–dije llorando- ¿Por qué se va?
¿Por qué nos deja? No lo entiendo.
- Tranquila mi amor, tranquila. No llores por favor.
- Abrázame mami, por favor.
- Obvio mi vida.
Me quedé allí con ella,
quien me abrazaba. Sus brazos eran mi refugio en este momento,
necesitaba sentirme segura, protegida, y ella lograba que me sintiera así. Luego de ese momento, me levanté del suelo, y
me dirigí al baño, realmente necesitaba darme una ducha. Dicen que cuando te
duchas, te sentís un poco mejor ¿no? Pero definitivamente conmigo, no funcionó.
Cuando salí de bañarme, se me partía la cabeza y lo único que quería hacer es dormir.
Me dirigí a mi cuarto, y me recosté sobre la cama, realmente
necesitaba descansar. Comenzaba a
conciliar el sueño cuando mi celular volvió a sonar, no quería agarrarlo pero
igual así lo hice. Leí que decía “Pepe” , lo abrí al instante.
“Hola bonita. ¿Cómo estas? Se que estas enojada conmigo por
lo de ayer, pero necesito verte, y hablar con vos. Por favor” –pulse responder-
“Hola Pepe, Mal. :(
Necesito un abrazo tuyo. Lo de ayer fue un tontería, un capricho mío. ¿A qué hora nos vemos?
“¿Qué te pasó bonita? Voy a tu casa, si necesitas un
abrazo.”
“Mi papá, mi mamá, todo, la vida me pasa”
“No estes mal bonita, por favor. Nos vemos a las 18 te
parece”
“Dale, esta bien. “
“Te paso a buscar por tu casa ¿Queres?”
“Obvio que quiero Pepe”
“Bueno entonces, nos vemos a las seis, ¿si? Te amo.”
“Sisi. Yo también te amo. Besho.”
“Nos vemos bonita. Beso”
Se terminaron los mensajes entre él y yo. En ese momento,
apagué el teléfono, realmente necesitaba dormir. Eran las 15 y media de la
tarde, por ende tenía bastante tiempo para descansar. Comencé a cerrar mis ojos, y a los pocos
minutos me quedé dormida.
…………..
Abrí mis ojos, ya que escuché un grito de Sol, me levanté
rápido y fui corriendo a ver que le pasaba. Cuando llegué a su habitación, ella
estaba sentada en el piso con mi mamá, quien la estaba conteniendo para que no
llorara.
-¿Qué pasó? –dije preocupada-
- Me corte Pau –dijo con sus ojos llenos de lágrimas-
-suspire- Aii mi chiquita. No pasa nada.
- Ya esta vez –le
dijo mamá- Ya no sangra mas.
- Si. –dijo sonriendo-
- Bueno, yo las dejó –dijo mamá- Me voy a comprar ¿si?
- Mamá –la mire-
- Bueno Pau, solo hoy. Necesito salir de acá, aunque sea un
rato.
- Esta bien. –sonreí, y salió de la habitación-
- Pau..
- ¿Qué princesa? –me senté a su lado-
- ¿Me va a quedar la
marca? Acá –dijo señalando su dedo-
- No se princesa ¿Por?
- Porque no quiero que me quedé esto.
- No de verdad, no te va
a quedar la marca.
- ¿Y por qué a vos si te queda?
- me asombre con su pregunta- Porque yo lo hago hace mucho,
por eso. Pero a vos no te va a pasar eso.
- sonrió- Bueno. ¿Puedo decirte algo mas?
- Obvio enana.
- No llores mas, por favor. No me gusta verte triste,
hermana.
- No voy a llorar mas. Igual a veces llorar hace bien.
- Pero a vos no te hace bien. Yo quiero verte contenta, como
antes cuando jugábamos siempre.
- Y podemos seguir jugando –comencé a hacerle cosquillas-
- No Pau, por favor – reía a carcajadas-
- Te amo enana, te amo.
- Yo también Pau. –me
abrazó-
Continuara:
.......................................................................................
No hay comentarios:
Publicar un comentario