-Hola mami, se que me estas escuchando, es por eso que
quiero hablarte y decirte todo lo que pienso. No tengo mucho tiempo, porque no es horario de visitas, pero me
dejaron estar un ratito con vos. Por favor mami, no te vayas, no me dejes. No
es el momento todavía, te queda bastante para vivir, por favor no nos
abandones, aunque sea por un tiempo mas, quédate a mi lado, hasta mi fiesta de
egresados o hasta que tenga hijitos –reí- Te amo con todo mi corazón ma, sos la
persona que salvó mi vida.. vos salvaste mi vida, me sacaste de aquel lugar horrible
en donde me dejaron, me brindaste cariño, amor, me criaste como si fuera tu
hija de sangre, me protegiste, me ensañaste, y hasta aguantaste a mis amigas, y
eso que están un poco locas mas que yo –sonreí- Por favor mamá, no podes irte y
dejarme, sin siquiera decirme adiós. Tengo muchas cosas para contarte, para
decirte, ¿Quién va a aconsejarme cuando me pelee con alguien? ¿Quién va a
controlar a Sol cuando se encapriche? ¿Quién va a escucharme cuando necesite
desahogarme? ¿Quién va a estar ahí cuando necesite un abrazo? ¿Quién va a
pararme cuando intente hacer algo malo? ¿A quién voy a decirle te amo mamá? ¿A
quién voy a decirle, nos vemos después, cuídate? Tengo muchas preguntas para
hacerte, y que me respondas, por eso no podes dejarme ahora, abrí los ojos, y
mírame, por favor. Solo cinco minutos, nada mas. Te amo mamá, seguiría toda la noche con vos, pero ahora me
tengo que ir. –me acerqué a ella y susurré- Me puse de novia con Pedro. –besé
su mejilla- Nos vemos mami, te amo.
Esas fueron mis últimas palabras para mi mamá, las cuales serían
las últimas hasta que volviera a verla, Salí de la habitación, y me acerqué a
Pedro y su papá. Pepe estaba sentado esperando que yo saliera, y su padre
estaba hablando con Darío, seguro le estaría preguntando algo sobre el tema,
son por ahora él y la mamá de Pepe, la persona “a cargo” de nosotras.
Comenzamos a caminar hacía afuera, Pepe pasó su brazo sobre
mi hombro, y así abrazados fuimos hasta el auto. Mientras que su papá nos había
dicho que ya venía. Entramos al auto, y esperamos unos minutos.
-Pau ahora vas a mi casa ¿no?
- No Pepe, ya hiciste muchas cosas por mí hoy.
- Dale Pau, aparte Sol ya esta durmiendo ahí. Solo por unos
días.
- Pedro, ¿Unos días? No puedo estar todo el tiempo ahí, tu
mamá me va a echar.
- No, ya le pregunté y me dijo que si podías quedarte.
- ¡Pedro! –lo rete-
- ¿Qué? Por favor, solo unos días. ¿Si? -me miro a los ojos-
- ¿Cómo voy a decirte que no con esa cara?
- Entonces si.
- Si, obvio. Sabes que esa carita me puede.
- ¿A si? La voy a hacer mas seguido entonces.
- reí- Sos un tarado. –lo miré a los ojos y lo besé- Tengo
mucho sueño.
- Ya vamos a llegar. Ahí viene mi papá, ya nos vamos.
- Mejor. Quiero dormir.
- Yo también, estoy muerto.
- Por suerte mañana es domingo.
- Si, por suerte.
Emprendimos camino a su casa, llegamos en cinco minutos ya
que era bastante cerca, bajamos del auto, y entramos en el edificio. Subimos
por el ascensor, y entramos en su departamento. Su mama estaba sentada mirando
la televisión, esperando a que lleguemos. Me acerqué a ella, me presenté y la
salude.
-¿Ma que haces todavía despierta?
- Estaba esperando a
que llegaran.
- Ah bueno, ella es
Pau.
- Hola linda –dijo amablemente- ¿Cómo estas?
- Hola Ana, si le digo bien le mentiría.
- Todo va a estar bien, de verdad.
- Gracias. Ah y gracias también por dejar que me quede acá.
- No me agradezcas, sos la novia de mi hijo, así que voy a
ayudarte.
- sonreí- Gracias.
- ¿Quieren tomar algo?
- Yo por mi parte no, gracias.
- Yo no ma, de verdad. Tenemos mucho sueño. Vamos a dormir.
- Bueno hijo. Ah y tu hermanita es un amor, amo las nenas
chiquitas.
- Si, aunque a veces es medio caprichosa.
- Como todo nene chiquito.
- reí- Si, es verdad.
- Antes de irme a dormir ¿Puedo ver a Sol? -le pregunte a Pepe-
- Obvio bonita, veni.
- Un gusto Ana, perdón pero voy a acostarme.
- Vayan no hay problema.
- Buenos noches. –dije-
- Hasta mañana chicos, descansen.
Así nos dirigimos a la habitación de los padres de Pepe,
donde Sol se encontraba durmiendo. Entramos y no hicimos mucho ruido, porque si
no se despertaría. Me acerqué a ella y me senté a su lado.
-Hoy medio dormida, pregunto por vos.
- ¿Asi?
- Si, le dije que venías pronto.
- sonreí- Gracias, sos un amor.
- De nada. Es muy linda como vos.
- Si, es hermosa –acaricié su mejilla- La amo tanto, no se
que haría sin ella, de verdad.
- Siempre van a estar juntas, nunca vi una relación de
hermanas como la de ustedes.
- Ojala sea como decís, igual hice una promesa y voy a
cumplirla.
- ¿Se puede saber cual?
- Si. Me hizo prometerle que íbamos a estar juntas siempre
pase lo que pase, siempre juntas.
- ¿Y se lo prometiste?
- Si, con el corazón. –dije entre lágrimas-
- No llores hermosa, no va a pasar nada.
- Tengo miedo. No quiero que le pase nada ni a ella, ni a mi
mamá. Me moriría sin ellas en mi vida.
- Tranquila bonita, vamos a descansar ¿si?
- Si mejor. –besé su frente- te amo princesa. –ella sonrió-
Con Pepe fuimos a su cuarto, y nos sentamos en la cama. Va
él se acostó y yo a su lado, sobre su pecho, nos pusimos a charlar de lo que
estaba pasando, de nosotros y de varias cosas mas. Él comenzó a acariciar mi
cabello, y a los pocos me quede dormida, caí en un sueño profundo que duró
hasta el día siguiente sin interrupciones.
Continuara:
........................................................................................................
Ojala les guste, y perdón por hacerlas sufrir tanto.
Ojala les guste, y perdón por hacerlas sufrir tanto.
Algunas lagrimitas se me cayeron...
ResponderEliminar