viernes, 1 de marzo de 2013

19.-



Habíamos llegado al edificio, yo tenía a Sol todavía en brazos, ya que aún seguía dormida. Intente despertarla pero fue imposible, la enana una vez que se dormía no se levantaba, ni aunque le tires un vaso de agua.
Era un poco complicado abrir la puerta con la enana en brazos, saqué las llaves, y no va que se me caen al piso, me quería morir. Traté de agacharme para agarrarlas cuando veo un mano que la toma, y me las devuelve.

-Gracias, no me ayudaría… -mire su rostro- Pedro ¿Qué haces acá?
-Pasaba, venía de entrenar. ¿Y vos? ¿Qué estas haciendo?
-Tratando de abrir la puerta, pero se me complica.
-A ver, dame a la enana.
-¿Seguro? Mira que pesa.
-No hay problema. A ver princesa, vení.
-mmm…-lo único que dijo Sol-
-Veo que no se despierta. -sonrió-
-¿Ella? Ni aunque le tires agua. Se puede caer el mundo que ella no se entera. –reí-
-rio- jajaja, sos mala Chaves.
-Bueno eh.

Él tenía a Sol en brazos, seguía dormida por suerte. Yo abrí la puerta, lo hice pasar a Pedro, y subimos al departamento. Le mandé un mensaje a mi papá “Papi ya llegamos, avisame cuando sepas algo. Te quiero”. Pedro entró con la enana en brazos, le dije que me la de para poder acostarla en su cama. “A ver Solci, vení, vamos a dormir”. “Bueno” me respondió entre sueños. La lleve a su cama, y después volví con Pedro.

-Listo, la enana quedó planchada en la cama..
-Tenías razón con eso de, se cae el mundo y no se entera.
-Viste que te dije. ¿Queres algo para tomar? –pregunte amable-
-mmm, jugo ¿Tenes?
-Si, ahora te traigo. –fui a buscarlo- Toma Pedro –le dí el vaso-
-Gracias, a por cierto, no me gustan que me digan Pedro, me suena muy directo.
-Perdón, ¿Y como te gusta que te digan?
-Cualquier forma, menos Pedro. –rio-
-reí- Bueno emm. ¿Pepe?
-Lindo. Nadie me dice así.
-¿A no? ¿Y como te dicen?
-Peter, o Pepin , o Chueco.
-¿Pepin? –largue una carcajada- ¿Sos chueco? Naaaa, me jodes.
-No entiendo tu risa Chaves. Si soy chueco. ¡Ah porque vos no!
-Priemro pepin suena muy de mujer, juro que jamás voy a decirte así. Y segundo te desubicaste con lo de chueca.
-Mejor, nunca me digas así, es horrible -rio- Si, sos chueca Pau.
-Mala persona -en chiste-
-Bueno perdón, no se lo digo a nadie.
-Te conviene.
-Que amenazante sonó eso. –rio- Es muy linda tu casa.
-reí- Si tomalo como una amenaza. Y gracias.
-De nada. Al final, no me dijiste ¿Qué pasó que venías así con tu hermanita?
-Es una larga historia.
-Bueno tengo todo el tiempo.
-¿Seguro?
-Si, aunque no lo tenga, o no lo tuviera, siempre voy a estar para escucharte.
-sonreí- Es mi mamá.
-¿Qué pasó con ella?
-Se descompensó, tenía un dolor muy fuerte en el pecho. –dije angustiada-
-Pero, ¿Ella esta bien?
-No lose, no se, cuando yo volví todavía seguía inconsciente –mis ojos se encontraban empapados en lágrimas-
-Tranquila, no llores Pau.
-ya mis lágrimas caían por mi rostro.- Tengo mucho miedo, no quiero que le pase nada, ella me salvó la vida.
-Tranquila bonita –me abrazó- Todo va a estar bien.
-Juro que daría mi vida por la de ella. –llorando-
-Y yo daría mi vida, por la tuya. –acarició mi pelo-
-Soy muy bueno conmigo, siempre estas ahí cuando necesito a alguien. Gracias de verdad.
-Y siempre voy a estarlo, porque para eso están los amigos ¿no?
-Si. –sonreí- Te quiero Pepe.
-Yo también Bonita, y mucho.
Así nos quedamos por unos cuantos minutos mas, él simplemente me abrazaba, me contenía, estaba ahí conmigo. Yo me sentía protegida en sus brazos. No supe porque, pero sentí la necesidad de decirle “Te quiero”, sentía que ese era el momento. Lo quería de verdad, y mucho. Y él, por lo que hacía día a día, me demostraba que también me quería, o al menos significaba algo para él.



Continuara: 

.................................................................................. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario