Levanté mi cabeza, sin separarme de él, y lo mire
a los ojos, él hizo lo mismo que yo, sonreí como una boba, sentí como mis
mejillas ardían de la vergüenza, pero no me importaba. Él movió su brazo, y con
su mano, y su dedo índice acarició mi mejilla.
-Tu sonrisa es muy hermosa.
-volví a sonrojarme- Gracias. –dije tímida-
-Creo que ya te lo dije..
-¿Qué cosa?
-Que me gusta cuando te sonrojas.
-me escondí en su pecho- Basta, que me pongo
mas colorada.
-A mi no me molesta.
-No, ya lose. Me a mi me da vergüenza.
-Tonta. ¿Te da vergüenza que la gente te diga
que sos linda?
-Si –asentí y reí-
-rio- ¿De mi también?
-De todo el mundo.
-Soy todo el mundo, ¿no?
-asentí sin palabras-
-A me quedo mas tranquilo.
-reí a carcajadas- ¡Tonto!
-Así me gusta verte, sonriendo y con los
ojitos brillosos pero de felicidad.
-Ojala pueda. Solo quiero que mi mamá este
bien, ella hizo algo re importante por mí, y no se que haría sin ella.
-Puedo preguntar algo.
-Si.
-¿Qué hizo por vos ella? –preguntó mirándome a
los ojos-
-Me adoptó. –dije sin mas-
-¿Qué? –preguntó asombrado-
-estábamos sentados en el sillón- Eso, me
adoptó. Yo soy adoptada Pepe. Nunca te preguntaste ¿Por qué no me parezco a
ellos? ¿O al menos a mi hermana?
-No, Pau. De verdad, es que solo vi a tu mamá,
y ni siquiera fueron cinco minutos.
-Yo no me parezco a ninguno de ellos, las
únicas que los saben son Flor y Jaz, nadie mas. Tampoco se lo conté a nadie,
porque no quiero que lo sepan.
-Esta bien, yo no voy a decírselo a nadie,
quedate tranquila. ¿Y como fue?
-Según lo que mis papás siempre me contaron,
yo tenía un año de edad, mas o menos, y me encontraron en la puerta del edificio,
estaba lloviendo ese día. Ellos me llevaron a un juzgado al otro día, y como no
tenía mamá, ni papá, decidieron adoptarme, pero nunca se cerraron a que pudiera
aparecer algún familiar de sangre, y quisiera conocerme, pero hasta ahora,
nadie apareció –dije con angustia-
-No lo puedo creer, jamás me imaginé que
podías ser adoptada, ¿Por qué no queres que lo sepan?
-Porque, si se enteran me van a cargar de por
vida, y no quiero que me digan rara, o me vean diferente. –con lágrimas en los
ojos-
-Ser adoptada no te hace diferente al resto,
ni mucho menos. Muchos chicos son adoptados, no tiene porque avergonzarte.
-No me da vergüenza, me da terror lo que puedan
pensar los demás.
-Tampoco tiene porque importante lo que piense
el resto, ellos no saben todo lo que vos viviste, y vivís ahora. Solo hablan
porque no tienen otra cosa para decir.
-Gracias de verdad, tus palabras me ayudan y
mucho.
-De nada hermosa.
-¿Pau? ¿Y vos quién sos? –dijo ella con su
vocecita tan linda-
-Sol, bonita ¿Qué haces despierta?
-Es que tengo hambre. –se acercó hacía mí-
-la senté sobre mis piernas- ¿Queres comer?
-Si. –dijo tímida- ¿Y él? –me dijo al oído-
-¿Él? Es Pedro, un amigo del colegio.
-Hola princesa. –dijo Pedro-
-Hola. –con timidez- ¿Por qué estabas llorando
Pau?
-No estaba llorando, enana.
-Si, tus ojitos están brillosos, me doy
cuenta. ¿Qué pasa?
-Nada hermosa, de verdad.
-Bueno entonces le voy a preguntar a Pedro. –dijo
desafiante-
-¿A si?
-Si. Pedro ¿Por qué mi hermana estuvo
llorando?
-lo miré a Pedro amenazante- No estuvo
llorando, seguro esta cansada, nada mas.
-Bueno esta bien. –se había enojado- Me voy a
dormir.
-Espera Solci, ¿No queres comer?
-No, tengo sueño. Chau. –se fue a su
habitación-
-Sol, espera ..
-me tomó del brazo- Para Pau, dejala ya se le
va a pasar.
-Se enojó, y todo porque le mentí.
-Tranquila. Vamos a preparare algo para comer,
se lo llevas y después hablas con ella ¿Te parece?
-Esta bien.
Con Pedro nos dirigimos a la cocina, para
preparar algo para comer, había milanesas, y papas, así que hicimos algo
simple, milanesas con puré. Cuando terminamos, Él decidió irse ya que mañana
teníamos clases, y eran las nueve y media de la noche. Me despedí de él, con un
beso en la mejilla y un “Nos vemos mañana”. Luego volví a la cocina, busqué una
bandeja, y me dirigí al cuarto de Sol.
Continuara:
..................................................................................................
No hay comentarios:
Publicar un comentario