Golpee su puerta, una vez, dos veces, a la
tercera le hable porque no podía estar enojada con ella. “Sol, princesa, por
favor abrime”, no me respondió “Dale, necesito hablar con vos, te hice algo de
comer”, “Por favor”. Espere unos minutos mas, hasta que me respondió.
-No Paula, no quiero hablar con vos, ¡Andate!
–gritó-
-Dale, Sol. Por favor, necesito hablar con
vos.
-¡No ándate!
-Solo son cinco minutos nada mas, por favor
Sol.
-Me mentiste, otra vez. Dijiste que no habías
llorado, y si estuviste llorando.
-Déjame que te explique, por favor. Abrí la
puerta.
-escuché que se paró y giró el picaporte- Pasa
Pau.
-Gracias. Te traje algo para comer. –deje la
bandeja en la mesa-
-No tengo hambre. –estaba acostada mirando la
pared-
-me senté a su lado- Tenes que comer algo
princesa. –acaricie su cabello-
-No quiero. ¿Por qué no me contaste?
-No lose. Estaba hablando con Pero, y le conté
que era adoptada, por eso estaba llorando, nada mas.
-¿Y por qué no quisiste decirme?
-Porque, no. Estaba Pedro, y no era algo para
preocuparse, además sabes que no me gusta verte mal por mi culpa.
-giró su cabeza, y me miro- Yo si quiero que
me cuentes, porque no quiero que llores, y que estes mal.
-Ya lose mi vida, pero no quiero cargarte con
mis problemas, ni muchos menos que estes mal por mi culpa.
-No es una carga para mí, sos mi hermana Pau
–dijo sincera-
-No de sangre..
-Eso no importa, para mí siempre, pero siempre
vas a ser mi hermana, la que me escuchó, me acompañó, estuvo conmigo desde que
nací, y eso es mas importante que llevar la misma la sangre. No serás mi
hermana biológica pero sos MI hermana del alma, sos mi compañera, y por eso te
amo –me miró con lágrimas en los ojos-
-la abracé- Te Amo Princesa, te amo. Por estas
cosas, por ser así como sos, por estar siempre conmigo, a pesar de todo. Sos
muy importante para mí, moriría si te pasara algo.
-Te Amo hermana.
Mi hermana era mi todo, era la personita que
con tan solo siete años, me sacaba una sonrisa, siempre tenía las palabras
justas, siempre estaba para mí, para un abrazo, un beso, un te quiero, siempre
era ella. Y eso era lo que mas amaba de ella. No seremos hermanas de sangre
pero somos hermanas del alma, de la vida ¿Acaso eso no es mas importante?,
Podes tener la misma sangre, pero si no estas presente en la vida no significa
nada ¿Esa es mi historia? ¿Es mi vida? Si, eso me pasaba a mí con “mi familia
biológica” porque solo eran eso, biológicos, mi familia de verdad eran las
personas que me salvaron de todo ese horror que me hubiera tocado vivir, mis
papás, mi hermanita, mi abuela, ellos eran mi VERDADERDA familia.
-Te hice la comida, va un poco me ayudo pedro.
-Ah bueno, gracias. ¿Pedro? ¿Es tu novio?
-De nada. Enana atrevida, ¡No es mi novio!
–grité-
-¿Solo tu amigo? –dijo tragando un mordiscón
de milanesa-
-Si, solo mi amigo.
-¿Te trata bien no? Mejor que no te haga
llorar, porque sino yo lo pongo en su lugar ¡eh!
-Si, me trata bien. Ok, le voy a advertir
sobre eso. –reí-
-Esta rica la comida eh, Pedro cocina bien.
-Eiii, yo también cociné. –reprochándole-
-Lose, tu comida es riquísima Pau, pero ahora
te ayudó él.
-Bueno dale, termina. Que mañana tenes que ir
al colegio.
-¿Aiii por qué? ¿Puedo faltar? Por favor,
quiero estar con mamá.
-No princesa, a mamá no le va a gustar eso.
Lose, prometo que cuando salgas vamos a verla ¿si?
-Esta bien. ¿Hablaste con papá?
-No, ahora lo llamo. Mientras termina de
comer.
Salí de la habitación, y me dirigí al living,
para hablar por teléfono con mi papá. Marqué su celular, y sonaba. Una y otra
vez, hasta que por fin me atendió.
-Hola papi.
-Hola hija. ¿Cómo están? ¿Paso algo?
-No, solo quería saber como estaba mamá.
-Esta bien, pero sigue inconsciente. Los
médicos dicen que no saben porque no se despierta.
-Es muy raro, todo va a estar bien pa.
-Si hija, seguro. ¿Y Sol?
-Bien, ahora esta comiendo, mañana quiere
faltar al colegio.
-Ah bueno, mmm no se hija, si esta feo como
hoy no vayan, pero si no si ¿esta bien?
-Bueno pa, te dejo porque es tarde, y mañana
me tengo que levantar temprano. Besos.
-Chau, hija. Besos.
Volví a la habitación, Sol ya había terminado
de comer, así que agarré la bandeja y la lleve a la cocina, y luego regrese con
ella. Me insistió tanto para que me quedara con ella, un rato que le dije que
sí, pero solo hasta que se durmiera. Me recosté a su lado, ella posó su cabeza
sobre mi pecho, y yo acariciaba su cabello, poco a poco se quedó dormida, como
yo también lo hice.
Continuara:
...........................................................................................................
No hay comentarios:
Publicar un comentario