viernes, 1 de marzo de 2013

21.-



Golpee su puerta, una vez, dos veces, a la tercera le hable porque no podía estar enojada con ella. “Sol, princesa, por favor abrime”, no me respondió “Dale, necesito hablar con vos, te hice algo de comer”, “Por favor”. Espere unos minutos mas, hasta que me respondió.
-No Paula, no quiero hablar con vos, ¡Andate! –gritó-
-Dale, Sol. Por favor, necesito hablar con vos.
-¡No ándate!
-Solo son cinco minutos nada mas, por favor Sol.
-Me mentiste, otra vez. Dijiste que no habías llorado, y si estuviste llorando.
-Déjame que te explique, por favor. Abrí la puerta.
-escuché que se paró y giró el picaporte- Pasa Pau.
-Gracias. Te traje algo para comer. –deje la bandeja en la mesa-
-No tengo hambre. –estaba acostada mirando la pared-
-me senté a su lado- Tenes que comer algo princesa. –acaricie su cabello-
-No quiero. ¿Por qué no me contaste?
-No lose. Estaba hablando con Pero, y le conté que era adoptada, por eso estaba llorando, nada mas.
-¿Y por qué no quisiste decirme?
-Porque, no. Estaba Pedro, y no era algo para preocuparse, además sabes que no me gusta verte mal por mi culpa.
-giró su cabeza, y me miro- Yo si quiero que me cuentes, porque no quiero que llores, y que estes mal.
-Ya lose mi vida, pero no quiero cargarte con mis problemas, ni muchos menos que estes mal por mi culpa.
-No es una carga para mí, sos mi hermana Pau –dijo sincera-
-No de sangre..
-Eso no importa, para mí siempre, pero siempre vas a ser mi hermana, la que me escuchó, me acompañó, estuvo conmigo desde que nací, y eso es mas importante que llevar la misma la sangre. No serás mi hermana biológica pero sos MI hermana del alma, sos mi compañera, y por eso te amo –me miró con lágrimas en los ojos-
-la abracé- Te Amo Princesa, te amo. Por estas cosas, por ser así como sos, por estar siempre conmigo, a pesar de todo. Sos muy importante para mí, moriría si te pasara algo.
-Te Amo hermana.

Mi hermana era mi todo, era la personita que con tan solo siete años, me sacaba una sonrisa, siempre tenía las palabras justas, siempre estaba para mí, para un abrazo, un beso, un te quiero, siempre era ella. Y eso era lo que mas amaba de ella. No seremos hermanas de sangre pero somos hermanas del alma, de la vida ¿Acaso eso no es mas importante?, Podes tener la misma sangre, pero si no estas presente en la vida no significa nada ¿Esa es mi historia? ¿Es mi vida? Si, eso me pasaba a mí con “mi familia biológica” porque solo eran eso, biológicos, mi familia de verdad eran las personas que me salvaron de todo ese horror que me hubiera tocado vivir, mis papás, mi hermanita, mi abuela, ellos eran mi VERDADERDA familia.

-Te hice la comida, va un poco me ayudo pedro.
-Ah bueno, gracias. ¿Pedro? ¿Es tu novio?
-De nada. Enana atrevida, ¡No es mi novio! –grité-
-¿Solo tu amigo? –dijo tragando un mordiscón de milanesa-
-Si, solo mi amigo.
-¿Te trata bien no? Mejor que no te haga llorar, porque sino yo lo pongo en su lugar ¡eh!
-Si, me trata bien. Ok, le voy a advertir sobre eso. –reí-
-Esta rica la comida eh, Pedro cocina bien.
-Eiii, yo también cociné. –reprochándole-
-Lose, tu comida es riquísima Pau, pero ahora te ayudó él.
-Bueno dale, termina. Que mañana tenes que ir al colegio.
-¿Aiii por qué? ¿Puedo faltar? Por favor, quiero estar con mamá.
-No princesa, a mamá no le va a gustar eso. Lose, prometo que cuando salgas vamos a verla ¿si?
-Esta bien. ¿Hablaste con papá?
-No, ahora lo llamo. Mientras termina de comer.

Salí de la habitación, y me dirigí al living, para hablar por teléfono con mi papá. Marqué su celular, y sonaba. Una y otra vez, hasta que por fin me atendió.
-Hola papi.
-Hola hija. ¿Cómo están? ¿Paso algo?
-No, solo quería saber como estaba mamá.
-Esta bien, pero sigue inconsciente. Los médicos dicen que no saben porque no se despierta.
-Es muy raro, todo va a estar bien pa.
-Si hija, seguro. ¿Y Sol?
-Bien, ahora esta comiendo, mañana quiere faltar al colegio.
-Ah bueno, mmm no se hija, si esta feo como hoy no vayan, pero si no si ¿esta bien?
-Bueno pa, te dejo porque es tarde, y mañana me tengo que levantar temprano. Besos.
-Chau, hija. Besos.

Volví a la habitación, Sol ya había terminado de comer, así que agarré la bandeja y la lleve a la cocina, y luego regrese con ella. Me insistió tanto para que me quedara con ella, un rato que le dije que sí, pero solo hasta que se durmiera. Me recosté a su lado, ella posó su cabeza sobre mi pecho, y yo acariciaba su cabello, poco a poco se quedó dormida, como yo también lo hice.


Continuara: 

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