miércoles, 17 de julio de 2013

82.-


MIÉRCOLES por la tarde, un día horrible. Día que trataría de borrar de mi cabeza, sea como sea. Un día olvidable, un día para llorar. El día que mi mamá había fallecido. 

..............

Hoy a la mañana cuando me levanté supe que ya había sido el final, sin despertar a Solci, la alce en mis brazos, y la lleve a mi cuarto. No quería que viera a su mamá muerta. Volví a la habitación de mamá, y traté de despertarla, reanimarla. Hice hasta lo imposible, pero no alcanzó, no funcionó. Ella ya se había ido, me había dejado. Y con un nudo den la garganta, para llorarla días y días enteros. 

Llamé a Pedro, y Dario, el médico, llegaron en un ambulancia, y se la llevaron. Le pedí a Pepe si podía llevar a Sol a su casa, por que no quería llevarla a la clínica. Y así lo hizo. Yo fui a la clínica en la ambulancia con el médico, y mi mamá a mi lado. Llegamos y no me dejaron entrar  a la habitación, nadie podía hacerlo. Me quedé allí sentada en la sala de espera hasta obtener una respuesta. Pero ya sabía lo que pasaría, y lo que me dirían. 

A los minutos llegó Pedro a la clínica, con papá, quien lo acompañaba. Me aferré a sus brazos. Y comencé a llorar mucho mas. No podía contener mis lágrimas, no sabía como hacerlo. Él acariciaba mi cabello, y me decía que todo iba a estar bien. Pero sinceramente nada iba a estarlo. Todo esto era una mierda. Y la vida se había empeñado conmigo, y se llevó a mi mamá. Me dejó sola otra vez. Como lo había hecho unos años atrás. Él papá de Pepe fue a averiguar si alguien podía darle una respuesta pero nadie le dijo nada, nadie salía de aquella habitación en donde se habían metido. Y nunca salieron.

Unas horas después, ya sin fuerzas para mantenerme en pie. Sin nada que hacer. Salió Dario de la habitación. Jamás me voy a olvidar sus palabras, nunca. Esas palabras que hirieron mi corazón. "Hicimos todo lo que pudimos, pero no se salvó". Rompí en llanto nuevamente, mis lágrimas la lloraban, lloraban a mi mamá por primera vez. No podía creerlo, la mujer que había salvado mi vida se había ido. Me había dejado. 

Nos retiramos de la clínica. Los padres de Pedro se encargarían de todo los papeles, y todo eso. Porque yo era menor. Y no podía hacer nada. 
Con Pepe nos fuimos a mi casa, necesitaba llorar a mi mamá. Tranquila y en paz. Necesitaba que alguien este conmigo. Me abracé y me diga que todo había sido un sueño. Pero sabía que no sería así. 

Mi mamá. La persona que me salvó. Que me ayudó, y me cuidó durante tantos años ya no estaba. Me adoptó, me aceptó como su hija. Me crió, me protegió y me hizo feliz. Ella era mi todo, era mi vida entera. Tenía tantas cosas para decirle, tantas cosas que no le dije. Que me guardé, que quisiera contarle. ¿Con quien compartiría mis secretos? ¿Con quien reiría día y noche? ¿Quién me daría un abrazo cuando lo necesite? ¿Quién me cuidaría de todo? ¿Me diría que "no te rindas"? ¿Quién me daría el beso de la buenas noches? ¿Por qué? ¿Por qué se había ido? ¿Por qué me había dejado? ¿Por qué? ¿Por qué a ella y no a mí? ¿Por qué la vida es tan cruel? ¿Por qué simplemente no me fui yo? ¿Por qué? ¿Por qué no le dije todo? ¿Por qué no la valoré como se debía? ¿Por qué mierda no la cuidé? ¿Cómo ella lo hizo conmigo? ¿Por qué? Me odio. Me odio a mi misma. Porque pude cuidarla. No pude salvarla, como ella lo hizo. No pude. Y sé que ahora no voy a poder. Toda mi vida se derrumbó, solo me quedaban ellos. Mi hermana. Mi novio. Nadie mas. Ellos eran mi familia. 

............

En el living de mi casa. Esa casa donde ella vivió durante mucho tiempo. A partir de ahora sabía que todo, pero todo iba a hacerme acordar a ella. No importa lo que sea. 
Sentada en el sillón. Con Pedro, quien me rodeaba con sus brazos. Apoyada contra su pecho, largando lágrimas y mas lágrimas. Llorando a mi mamá. Lloraba, como cuando lloras y comenzas a temblar, y sorber por la nariz. Así lo hacía.

- Tranquila bonita. Tranquilízate por favor.
- No puedo. No puedo. 
- Sh. Basta por favor.
- Se murió. ¿Entendes? Se murió. No la cuidé. No como se lo merecía.
- Deja de echarte la culpa Pau. Porque no lo es.
- Si. Es mi culpa. 
- No bonita. No. Basta. Vos hiciste todo lo que pudiste, no se pudo. Pero no es tu culpa.
- Si Pedro. Si. ¡Yo tendría que estar en su lugar! ¡Yo tendría que estar muerta! -grité-
- tomó mi cara entre sus manos- No Paula no. 
- Si. Tengo que estar muerta.
- No mi amor. No. ¡Escuchame! Si ella se fue por algo es. No es tu culpa. Nunca lo fue. Y no va a serlo. Deja de decir eso. Y que tenes que estar muerta. Porque no es así.
- Era mi mamá Pedro. Mi mamá. -comencé a llorar nuevamente en su pecho-
- Basta mi amor. Basta. Me parte el alma verte llorar.
- Necesito decirle muchas cosas. 
- Podes hacerlo. Claro que podes.
- ¿Cómo hago? ¿Cómo? 
- Escribiéndole una carta.
- Necesito decírselo en voz alta. Que lo escuche. Que sepa que no la olvidé. Que la tengo conmigo siempre.
- Escribí la carta. Y leesela. A ella. Solo para ella.
- No voy a poder.
- Si gorda. Si vas poder.
- Quiero que vuelva. Que este conmigo.
- No se puede. Sabes que no.
- Pero la necesito conmigo.
- Tranquila mi amor. Tranquila. 
- Abrazame. Por favor. No me dejes sola.
- Nunca te voy a dejar sola.
- Gracias.
- Sh. Necesitas descansar un poco.
- ¿Y Solci?
- Esta en casa. Como me había dicho. 
- Gracias de verdad. Te lo voy a agradecer toda la vida.
- Basta. Deja de agradecerme. No tenes porque.
- Si. Estas conmigo desde siempre. Desde hace mucho. Y nunca me dejaste, siempre estuviste acá.
- Estoy con vos porque lo siento. Porque quiero estarlo. -besó mi cabeza- Me haces tan bien.
- Vos a mí me haces bien. Te amo tanto Pedro.
- También te amo mi amor. Descansa un ratito.
- ¿Puedo acá? -señalé su pecho-
- Obvio bonita.
- Gracias.
- Sh. Descansa y soña con ella.
- sonreí- ¿Me das la mano?
- Si. 
- No te vayas. Quedate conmigo.
- No me voy a ir amor. Estoy acá. Estoy con vos.
- Bueno. 
- Soña lindo. 

Sus últimas palabras. Cerré mis ojos. y me quedé dormida. 
Soñaba con ella. Soñaba con mi mamá. Estaba con ella. Felices las dos. Sonriendo como siempre lo habíamos hecho. Sabía que era un sueño. Sabía que no era verdad. Pero no quería despertarme. No. Pero hubo lago que me despertó. No se que fue. Solo sentí que ella se alejaba. Abrí mis ojos.

Seguía en la misma posición que hacía unas ¿Horas? ¿Minutos? No sabía cuanto tiempo había pasado. Pepe estaba dormido. No se había ido. Se quedó conmigo. Me levanté con mucho cuidado, para no despertarlo. Realmente merecía descansar aunque sea un rato.

Me levanté y me dirigí al baño. Cerré la puerta y me dejé caer al suelo. Mis lágrimas empaparon mi rostro en segundos. No podía dejar de llorar. Me sentía mal. Pésimo. MI mamá se fue y era todo por mi culpa. Solo era mi culpa. 

Me corté. Otra vez. Nuevamente sangre, y sangre por todos lados. Cortes profundos en mis muñecas. Dos. tres. Cuatro cortes. No paraba de hacerlo pero Pedro apareció ahí. Estaba como siempre. 

- ¿Qué hiciste bonita? ¿Por qué?
- Perdón. Perdón. Es solo que..
- Sh. No digas nada..Veni. -me rodeó con sus brazos.-
- Perdón de verdad. Tenía que hacerlo.
- Me hubieras llamado. Despertado.
- No pude. No se. -dije llorando.- Perdón.
- Tranquila ya esta. Ya pasó.
- No voy a poder superarlo nunca.
- Si mi amor. Si que vas a poder. Ya lose.
- No. No. La vida me va a pasar por encima. Una y otra vez.
- No. Porque yo voy a estar ahí con vos. Para ayudarte. 
- Pero tengo miedo.
- Tranquila.
- ¿Cómo hago para vivir? ¿Cómo vivo contra la vida?
- Luchala Pau. Lucha como nunca lo hiciste. Hace valer tu vida.
- Ayúdame. Por favor.
- Obvio que voy a ayudarte. 
- Gracias por todo. Por todo.

Él curó mis cortadas. Y luego fuimos al comedor otra vez. Nos sentamos en el sillón. Merendábamos. Al rato vinieron mis amigas. Flor, Zai y Jaz. Estuvieron conmigo. Hablamos de lo que había pasado. Porque había sido, y como. Me dieron su apoyo. Me dijeron que estarían conmigo para todo lo que necesite. 

Se fueron y yo me quedé ahí con Pepe. Necesitaba ver a mi hermana. Pero ya era demasiado tarde. Había oscurecido. Y no podíamos ir a buscarla. Cenamos los dos juntos. 
Al rato nos fuimos a dormir. Yo necesitaba descansar. Y volver a soñar con mamá.

..........

Madrugada. Abrí mis ojos. No podía dormirme. Miré la hora y eran las cuatro y media. Pepe estaba dormido a mi lado.No iba a despertarlo. Pero tampoco iba a hacer una locura, como lo hice hoy. 
Busqué en el cajón un papel. blanco. Y algo con que escribir. 
Necesitaba escribirle la carta. Decirle lo que sentía. Lo que nunca le dije. Lo que me hizo bien y lo que me hizo mal. Comencé a escribir. Y mis lágrimas brotaron  nuevamente por mi rostro.

"Mamá: ....


Continuara: 

.................................................................................................................................................

Bueno el capitulo de hoy. Triste lo se. Gracias por leer Perdon por no subir tan seguido. Si puedo mas tarde subo otro .. 

1 comentario: